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Políticos de ‘low cost’

Roberto Giménez
4 min

Hoy, cuando escribo, es 20-N tengo fresco el recuerdo del día que murió Franco. En Barcelona, llovía. Hacía poco más de un mes que había cumplido 18 años. No soy nostálgico, salvo que me han robado la juventud, y algo más importante que, también, me han robado: la salud, que sólo se le echa en falta cuando te la roban…

Nunca hubiera pensado que pensaría lo que ahora pienso: un no nostálgico que siente nostalgia de la transición y también de los políticos que la encarnaron: desde Santiago Carrillo y la Pasionaria hasta la oratoria de Blas Piñar. Además de personalidades como Adolfo Suárez, Felipe González, Alfonso Guerra y Miquel Roca. Al único que no hecho en falta es al rey Juan Carlos, prefiero a su hijo. Es más serio en todos sentidos…

Comparados esos políticos con los de ahora: Pedro Sánchez, Pablo Casado, Albert Rivera, Pablo Iglesias y Quim Torra parecen, los tres primeros, apolíneos azafatos de vuelo low cost de la irlandesa ryanair…

Este lunes el senador Cosidó hizo un striptease obligando al juez Marchena abortar del cargo de futuro presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial…

Cosidó ha hecho un descosido que ha escandalizado a toda la opinión publica, y hasta a los gatos de Madrid.

A los estelados no les puedes dar agua porque si les da un dedo te arrancarán un brazo en su desesperación. Ahora han salido todos en tropel diciendo que las palabras del senador “descosido” confirman que España es una dictadura en el que no existen separación de poderes; si fuera cierto lo que el deslenguado senador a lenguado…

En 2018 llueve como no se recuerda, pero la política nacional está tan seca como los bosques de California. El senador Cosidó ha echado una cerilla al monte que ha quemado al juez Marchena, y los pirómanos indepes han salido en tropel con bidones de gasolina para arrasar los bosques de España. Pero no van a acabar con ella por mucha manguera que tenga José María Aznar.

Diga lo que diga Cosidó, en España hay separación de poderes, los estelados ya se han olvidado de la Gürtel y que el cuñado del rey está en la sombra.

El PP no puede cesar al “descosido” porque tiene cosida el acto de senador hasta las nuevas elecciones generales, pero sí que debe echarlo del partido por bobo. Es un corrupto de la palabra…

Sí, en España hay un radical separación de poderes. España hoy, escribo en el 20-N, de Franco sólo quedan huesos, cenizas y memoria, y el cachondeo de Polònia

¿Que el Estado no es perfecto? Naturalmente que no lo es. La perfección no es una virtud de la Tierra, en todo caso del cielo…

Lo que sí está claro es que los indepes confunden la gimnasia con la magnesia por eso Casado tiene que expulsar a Cosidó porque los jueces no están al servicio del gobierno sino al servicio del Estado, que es lo que cuestionan los estelados.

Quien confunda gobierno con Estado no merece ser senador ni diputat, sino que tiene volver 3º de Primaria para empezar a aprender el significado de las palabras.

La política está muy devaluada porque tenemos políticos low cost.

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¿Quién es... Roberto Giménez Gracia?
Roberto Giménez

Durante treinta años ha sido director del Vallés, era el segundo semanario más antiguo de Cataluña, y fue director de Honor de El Vallès del siglo XXI. Ha escrito diez volúmenes de la serie 'Casi treinta años y un día' -en Sant Jordi de 2017 se publicó el último: 'Mis Enemigos Íntimos'-. Son las memorias del director del semanario comarcal más leído en Cataluña, que desapareció seis meses después de que lo dejara. Cada Sant Jordi publica una edición de 100 ejemplares que se agotan el mismo día. ¿Por qué no hace más? "Son para mis amigos", responde. Retirado antes de tiempo, con 55 años, por culpa de una bala traidora en la médula... También se le puede seguir en Facebook -cada día laborable publica 'La libreta azul'- y en Twitter. No es el capitán Araña. Sus amigos dicen que es honesto y leal, pero eso se lo dicen porque son sus amigos. Para entrar en su cofradía exige Derecho de Admisión. Vale quien sirve, pero no sirve cualquiera.