PERTE que te quiero PERTE

Àurea Rodríguez bw
6 min

En menos de un mes el Gobierno ha aprobado tres PERTE seguidos. PERTE es la abreviatura de Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica, es decir, proyectos de carácter estratégico que deberían tener gran capacidad de arrastre para el crecimiento económico, el empleo y la competitividad de la economía española.

Un PERTE no es un proyecto en sí sino la suma de una serie de convocatorias de proyectos e iniciativas (regulación, incentivos, medidas de acompañamiento, etc.) sobre una cadena de valor económica. El Gobierno utilizará este mecanismo de impulso de la competitividad en cadenas de valor de la economía que o bien no existen aún o se refieren a un ámbito donde somos dependientes de otros países y, por tanto, con el objetivo de ser soberanos tecnológica e industrialmente y/o existe un fallo de mercado por exceso o por defecto (léase microchips y semiconductores, materias primas, energía). En lenguaje de la Comisión Europea, a este tipo de iniciativas se les llama Flagships, que literalmente sería buque insignia, es decir, aquellas iniciativas prioritarias para nuestra economía.

Al estar financiados dentro del programa de recuperación, transformación y resiliencia europeo, el Next Generation EU España Puede de ejecución para el periodo 2021-2023, la Unión Europea exige su ejecución y es por lo que desde el mes de julio se han ido aprobando en el consejo de ministros los diferentes PERTE. Así, el primero fue el PERTE para el desarrollo del vehícuo eléctrico y conectado que está transformando nuestra industria de la automoción.

Después se aprobó el PERTE para la salud de vanguardia, muy centrado en la medicina de precisión y por tanto en las terapias avanzadas y la salud digital y las nuevas tecnologías médicas, en las que España tiene mucho que decir, seguido por el de energías renovables, hidrógeno renovable y almacenamiento y el agroalimentario sobre las tres s (alimentos saludables, sostenibles y seguros).

El PERTE de la nueva economía de la lengua (castellana) está muy relacionado con la inteligencia artificial y el lenguaje además de la cultura; el de economía circular, con énfasis en el sector textil, plástico y bienes de equipo y el de la industria naval.

Por último, esta semana también se han aprobado, el PERTE de la economía de los cuidados, el aeroespacial y el de la digitalización de los usos del agua.

Es decir, estos PERTE fomentan la aplicación de tecnologías y conocimientos para crear nuevas empresas o hacer las existentes más competitivas en ámbitos en los que necesitamos productos y servicios y que son emergentes.

Los PERTE son el instrumento estrella del España Puede aunque no el único. Son importantes los PERTE, afirmativo, pero hay vida más allá de los PERTE también. Incluso hay vida más allá de estos fondos del programa europeo Next Generation EU para hacer proyectos de innovación. De hecho el programa Horizon Europe, por ejemplo, va ya por su novena edición (2021-2027), además hemos entrado en nuevo periodo Feder, FSE, etc., y hay muchos más a los que el NGEU, extraordinario por el momento de pandemia, se le parece mucho.

¿Qué deben saber las empresas, especialmente las pymes? Deben pedir ayudas para hacer los proyectos que tienen previstos más arriesgados y ambiciosos .El dinero público tiene sus condiciones, controles y tempos, hay que leer siempre la letra pequeña de las convocatorias y hasta el final y añadiría que nunca llueve dinero, o por lo menos yo no lo he visto.

El España Puede tiene fecha de finalización pero lo más importante desde el punto de vista de la financiación de la I+D+i, es el compromiso que se adquiera con la aprobación de la reforma de de ley de la ciencia, la tecnología y la innovación que se compromete a elevar progresivamente la inversión del Estado en I+D+i hasta alcanzar en 2030 el 1,25% del PIB, el objetivo recomendado por la Comisión Europea (ahora estamos en el 0,58% del PIB). Aunque no dijera nada más la ley, solo por esta disposición se debería aprobar por unanimidad y seguir aumentando las inversiones si no queremos ser una colonia tecnológica.

P.D:: En la era del humanismo tecnológico, cuidado con los tóxicos, troyanos y trolls, y rodearos de sinergentes que siempre suman aptitudes, equipo y valores.

Artículos anteriores
¿Quién es... Àurea Rodríguez?
Àurea Rodríguez pila

Tiene amplia experiencia  en el mundo de la innovación, la tecnología y la empresa.