Pilar Rahola: la mantis religiosa del proceso catalán

Manuel Trallero
5 min

O el Ángel Exterminador porque entre ella y el juez Llarena nos va a dejar en cuadro y se van a agotar las existencias de políticos independentistas. No es que yo sea supersticioso pero cada vez ha tenido la ocurrencia de hablar bien de alguien, llevada por su desinteresado patriotismo, sea en TV3 o en TeleCinco, el mencionado ha sido fulminado como por un rayo divino. Ya corre la maledicencia de referirse a ella como a La Silla Eléctrica por convertir a los afectados por sus hipérboles laudatorias en lo más parecido a las rebanadas de pan carbonizadas que salen echando humo de la tostadora de mi casa. Las malas lenguas aseguran que es gafe, que posee un maleficio o, como diría mi abuelo, “no creo en las meigas, pero haberlas, haylas"   .

La cosa tiene mal fario y malaje. Primero se paso la vida ciscándose en Jordi Pujol, más tarde, como San Pablo, se cayó del caballo y sufrió una repentina conversión. Desde los micrófonos de Can Basté proclamó a voz en grito, como en ella es habitual, que la información que traía El Mundo en portada --no iba a ser La Vanguardia, digo yo-- sobre los dineros de Pujol en el extranjero era "manipulación política". Lo repitió tres veces como San Pedro con el gallo. Quince días más tarde, claro está, apareció la carta- confesión del mandamás de Cataluña durante veinte años. La primera en la frente.

La Salomé de la política catalana no deja a un Bautista con cabeza. Tras propiciarle arrumacos y carantoñas a la esfinge de Artur Mas, le deparó una hagiografía de pronóstico reservado a cambio de prebendas y pesebres hasta convertirse en el Emilio Romero --aquel periodista crítico del franquismo que era Procurador en Cortes designado por el Caudillo-- como ella fue nombrada miembro de la Consejo Asesor para la Transición Nacional a falta de ser investida Arzobispo de Manila, porque el propio Mas reconoció que todo aquello no había sido otra cosa que una pachanga. Ella ejercía de consejera áulica, participaba en las intrigas palaciegas, impartía doctrina en las tertulias hablando de todo sin saber de nada y formaba parte de aquel gabinete negro que desde la sombra conspiraba contra España. 

Cada vez que Rahola ha tenido la ocurrencia de hablar bien de alguien, llevada por su desinteresado patriotismo, sea en TV3 o en TeleCinco, el mencionado ha sido fulminado como por un rayo divino

Cuando la muchachada de la CUP tuvo la ocurrencia de enviar al tristón de Mas a la papelera de la Historia, nuestra amazona no se desmelenó lo más mínimo y saltó en plena carrera del jamelgo perdedor al nuevo líder. Así que apareció triunfante con su nueva víctima en aquella glamurosa reunión de la colla de la chancleta, que ella misma se encargó de publicitar a través de las redes sociales tras cometer una infame paella, para seguir estando en el candelabro.  En la instantánea glamurosa se veía a Puigdemont, a quien no tardaría en calificar de "estadista", al futuro mayor de los Mossos de Esquadra tocando la guitarra y la señora Tous sonriente. Ahora el primero está en Alemania pendiente de extradición. Al policía del "pues buenu, pues adiós" le han procesado por dejarse el coche en doble fila, y la señora del osito reniega en arameo de la anfitriona de aquel día. A Turull, cuando escribió que había hablado con él, le echó el mal de ojo e ipso flauto pasó su primera noche en el talego.  

La Sirena Varada de Cadaqués ha emergido posando en cuclillas y de escorzo en el pedregal de la localidad sembrada para la ocasión de cruces amarillas, precisamente el Domingo de Resurrección para celebrar así su defensa de los cristianos en su próximo libro --¡Jesusito de mi vida, que me quede como estoy!-- y ha decretado que estas criaturas de los CDR son la réplica de la Madre Teresa de Calcuta. ¡Lagarto, lagarto!

 

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¿Quién es... Manuel Trallero?
Manuel Trallero

​Ex periodista y ex casi todo lo demás. Tengo una edad ímproba, ¡incluso me acuerdo de que Franco murió en la cama! Eché artículos en 'La Vanguardia' hasta que me cansé. Hice un libro junto con Josep Guixá sobre Carmen Broto y otro solito sobre el (mal) llamado 'caso Palau'. Ambos tuvieron un éxito descriptible. Preparo una biografía de Jordi Pujol. Me he dado de baja del fútbol y del gintonic. Me gusta Schubert, aunque empiezo el día con Bach, mi ídolo fue Cassius Clay. Leo libros de historia en la cama. No soporto los restaurantes, las novelas ni el cava. Jamás veo la televisión ni oigo a Jordi Basté en RAC1. Practico la siesta del carnero y el boxeo.  

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