"Cataluña --dicen-- no tiene miedo", yo sí

Manuel Trallero
5 min

Un sacar pecho henchido, un grito guerrero, como el ritual de los indios que se pintaban antes de entrar en combate. Un exorcismo en plan "¡a mí la Legión!" o "¡no pasarán!" --al que replicaría la fascista Celia Gámez con su chotis Ya hemos pasao-- o el "Llobregat será un nuevo Madrid", con el resultado conocido. A mí, las bravuconadas ya me cogen mayor, no participo en reyertas tabernarias porque me acuesto pronto y en las trincheras puedo coger un lumbago que ni les explico. Pero Puigdemont hace como aquellos espiritistas de antaño: se reúne alrededor de una mesa e invoca al Gran Manitú. Y el espíritu habla: "Cataluña no tiene miedo". Me han quitado un peso de encima. La verdad sea dicha.

Una vez ya sentada la premisa fundamental, hay que pasar al contraataque. Cataluña no solo no tiene miedo --¡qué va a tener miedo!-- sino que en palabras del presidente de la Generalitat, reencarnación de cualquier chulo pendenciero de barrio, "damos miedo y mucho más miedo nos tendrán". Lo cual desprende aquel aroma inconfundible de Goebbels, quien tras la paliza de Stalingrado afirmó que Alemania había combatido con una sola mano y la otra atada a la espalda. ¡Ahora iban a enterarse! A mí, tanto hacerse el gallito, tanta firma para no firmar el decreto de convocatoria del dichoso referéndum​ del tocomocho, tanta reunión tras reunión para no acordar nada y salir y volver a salir en la foto, empieza a parecer una escena de sainete en la que nadie quiere ser el primero en dar la cara. "Usted primero... por favor, de ninguna de las maneras... usted antes". Mientras, al personal le entra la risa floja y se pregunta de qué van estos payasos que no son ni Miquel Calçada ni Toni Soler, ni siquiera Quico Homs.

Los catalanes, mayormente los pensantes o así, nos estamos escagarruciando por la pata abajo. A eso los analistas finolis le llaman dudar. ¡Ahora han descubierto que hay catalanes que dudan!

Los catalanes, mayormente los pensantes o así, nos estamos escagarruciando por la pata abajo. A eso los analistas finolis le llaman dudar. ¡Ahora han descubierto que hay catalanes que dudan! Pero, ¿no van a las conferencias de Duran i Lleida --que ahora va muy juntito con el Conde de Godó-- diciendo que haremos un pan como unas hostias, cuando antes reclamaba el derecho a decidir, y su segundo de abordo, Sánchez Llibre, ahora en la CEOE, decía que los aviones militares españoles amenazaban  sobrevolando Cataluña? ¿Acaso no era la inmensa mayoría de los catalanes la que quería la independencia? "Catalunya dice basta", proclamaba La Vanguardia en portada. ¡Dos millones de manifestantes! Jornada histórica tras jornada histórica Ahora dudan, claro... El señor Baiget ha dicho aquello que explicó el gran filósofo Johan Cruyff: "La pela es la pela". Y como Cataluña es un país de una gran libertad de expresión, le han puesto de patitas en la calle y le han destituido en el Govern. La libertad de expresión es solo para los imputados por la fiscalía; para los demás, los juicios de Stalin.

Josep Pla, tras presenciar la multitudinaria algarabía de la Puerta del Sol de Madrid provocada el 14 de abril de 1931, escribió: "¿Dónde vamos? Nadie podría decirlo de una manera coherente. Nos encontramos ante un proceso dominado por imponderables, ante un proceso que es imprevisible y que nos puede conducir a un salto profundísimo en el vacío más espantoso".

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¿Quién es... Manuel Trallero?
Manuel Trallero

​Ex periodista y ex casi todo lo demás. Tengo una edad ímproba, ¡incluso me acuerdo de que Franco murió en la cama! Eché artículos en 'La Vanguardia' hasta que me cansé. Hice un libro junto con Josep Guixá sobre Carmen Broto y otro solito sobre el (mal) llamado 'caso Palau'. Ambos tuvieron un éxito descriptible. Preparo una biografía de Jordi Pujol. Me he dado de baja del fútbol y del gintonic. Me gusta Schubert, aunque empiezo el día con Bach, mi ídolo fue Cassius Clay. Leo libros de historia en la cama. No soporto los restaurantes, las novelas ni el cava. Jamás veo la televisión ni oigo a Jordi Basté en RAC1. Practico la siesta del carnero y el boxeo.  

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