El nuevo timo de Puchi

Ramón de España
6 min

El cerebro de Carles Puigdemont no descansa nunca en su búsqueda de dinero contante y sonante, lo cual es una prueba más de lo mucho que hay que trabajar para no tener que trabajar. El nuevo tocomocho que se le ha ocurrido a nuestro hombre fue presentado hace unos días en Barcelona por dos de sus leales, Antoni Castellà y Aurora Madaula, que se han nombrado a sí mismos supuestos consejeros de un supuesto gobierno de la supuesta república catalana.

Para dotar de cierta solemnidad a su performance, se plantaron ante la delegación que el Ministerio de Hacienda tiene en la plaza Letamendi de Barcelona y desde ahí informaron al mundo de la idea que ha tenido su líder espiritual para contribuir a algo que denominan “desgaste reputacional del Estado” y que servirá, según ellos, para aportar “estabilidad y robustez financiera a la estrategia de avance hacia la plena materialización de la república”. ¡Cómo se nota en esta prosa prístina el talento para la oratoria del hombre que se inventó el Consejo por la República y, sobre todo, la “confrontación inteligente”!

Castellà y Madaula eligieron la delegación de Hacienda porque el nuevo plan de Puigdemont para lucrarse un poco consiste en motivar al ciudadano para que practique la “objeción fiscal”, que no consiste en dejar de pagar impuestos a España e ingresar ese dinero en una cuenta de un banco de Bruselas a nombre de Cocomocho, pero va en esa línea. La “objeción fiscal” se reserva para lo relativo al mantenimiento de la Casa Real, la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Judicatura. ¡Ni un euro catalán para esa gente tan ufana y tan soberbia!

Según Puchi, te puedes ahorrar entre 10 y 300 euros si no contribuyes al mantenimiento del opresor, pero ni se te ocurra guardarte los monises, pues lo que tienes que hacer es ingresarlos en el FRAS (Fondo Republicano de Acción Solidaria), que es su último invento para sacarte los cuartos después de haberlo intentado con el Consejo por la República (diez eurillos de nada) y con el Documento de Identidad Republicana (precios ventajosos, sobre todo en su versión virtual; si quieres que te lo impriman, hay que apoquinar, aunque no sirve ni para pagar en el Bonpreu). Ah, y si Hacienda te reclama el dinero, vuelve a aforarlo y da por perdido lo que hayas enviado al FRAS (hay muchas posibilidades de que te cobren intereses por la demora en el pago, por cierto).

El hombre llamado a ser el primer presidente de la república catalana se ha convertido en un vulgar sablista que no para de estrujarse el magín para facturar nuevos timos con los que liar a los incautos. No me extrañaría que haya llegado a un acuerdo para repartirse lo que pille con Castellà y Madaula, cual mangantes de película de Tony Leblanc de los años cincuenta. Y es que, si realmente creen en el FRAS, esos dos son mucho más zotes de lo que aparentaban (y ya lo aparentaban bastante).

Yo ya entiendo que Puchi se aburre en Waterloo y convive en la Casa de la República con el fantasma del hambre, pero los timos que se le ocurren son cada vez más cutres. Ahora se conforma con soplarte entre 10 y 300 euros, puede que escaldado por aquel millón de amigos que pensaba asociar al Consejo por la República y que le habría permitido embolsarse diez millones de euros (se tuvo que conformar con cien mil panolis, que no está nada mal, pero no es lo mismo). Si sigue así, dentro de poco estará pegando sablazos por internet a patriotas desprevenidos capaces de desprenderse de la friolera de entre uno y cinco euros.

Puede que lo más destacable de la operación sea la seriedad y la solemnidad con las que Madaula y Castellà escenificaron el nuevo timo de la estampita ideado por su líder. Yo, es que es decir FRAS y me entra la risa floja. No me extrañaría que a Puchi le pasara lo mismo, y por eso delega la presentación de la engañifa en dos personajes carentes del más mínimo sentido del humor. Solo ellos pueden creer en el FRAS. Si es que no son tan tontos como parecen y están en el ajo, lo que también podría ser y hasta resultaría positivo para su equilibrio mental.

A ver qué se le ocurre a Puchi después de esto. Dada su prodigiosa cabellera (sumada a las melenas leoninas de Castellà y Madaula), le aconsejo un crecepelo milagroso. Igual por ahí se forra.

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¿Quién es... Ramón de España?
Ramón de España

Ramón de España (Barcelona, 1956). Autor de nueve novelas y una docena de ensayos, ascendió de las covachas del underground (Disco Exprés, Star, a finales de los 70) hasta los palacios del 'mainstream' (El País, donde colaboró ampliamente en los 90). Actualmente ejerce de columnista habitual en El Periódico de Catalunya y el semanario Interviú. Escribió y dirigió un largometraje en 2004, 'Haz conmigo lo que quieras', y aunque lo nominaron a los Goya, esta sociedad hostil no le ha dejado volver a ponerse detrás de una cámara (pero él insiste). Sus recientes ensayos sobre el 'prusés' y sus circunstancias, El manicomio catalán (2013) y El derecho a delirar (2015), lo han convertido en un personaje de referencia de la disidencia irónica.

 

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