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El nuevo Gobierno y la Europa ferroviaria

Manuel Gómez Acosta
5 min

El sistema ferroviario europeo es un potente instrumento de integración europea, supone una clara apuesta por el desarrollo sostenible y la eficiencia energética y es, al mismo tiempo, un vector tecnológico de primera magnitud. Contribuye al desarrollo del modelo social europeo como elemento generador de empleo y crecimiento económico.

La liberalización del sector como consecuencia de la aplicación del cuarto paquete ferroviario europeo puede ser sin duda una oportunidad para la mejora de la competitividad​, factor de atracción de inversiones y de generación de nuevos productos y servicios en un mercado en crecimiento. La liberalización debería ser un factor de avance en materia de interoperabilidad, homogeneización y simplificación de la diversidad tecnológica y operacional que existe en estos momentos en Europa. Durante todo el proceso debería garantizarse la función social y estratégica del ferrocarril y la protección de los trabajadores cuando se traspasen contratos de servicio público.

Urge un sistema ferroviario europeo que apueste por la digitalización, diseñe una estrategia industrial que ponga el acento en la inversión en I+D e innovación y propicie el desarrollo del conocimiento y la cualificación profesional de los trabajadores.

Una digitalización que facilite la integración de las nuevas tecnologías digitales en la operación del sistema (el tren digital, la planificación intermodal, la gestión de la energía), en los e-services (booking y pago) y en la automatización de las cadenas de suministro y procesos de fabricación (la industria 4.0).

La estrategia industrial debe sentar las bases para el desarrollo de un nuevo modelo productivo basado en la innovación. Una innovación que permita el desarrollo de una nueva generación de vehículos e infraestructuras inteligentes permanentemente interconectadas. Una innovación que mejore la eficiencia energética del sistema favoreciendo el uso de energías renovables y de nuevos combustibles (hidrógeno, gas natural licuado...) y el diseño avanzado de la arquitectura de los vehículos construidos con nuevos materiales ligeros.

Pero sobre todo, el plan debe contemplar medidas que favorezcan la inversión en la cualificación de los recursos humanos. Un dato a considerar es que el 30% de los trabajadores europeos de la industria ferroviaria se jubilarán en diez años. La industria cambia a mucha mayor velocidad que los sistemas educativos. Será pues necesario desarrollar itinerarios flexibles de formación que favorezcan el equilibrio entre los retos del sistema educativo y las necesidades de la industria

En este nuevo escenario, el nuevo Gobierno de España debe asegurar los cauces adecuados de representación e intervención en el marco del proceso de implementación del cuarto paquete ferroviario. Puede ser sin duda una oportunidad de activar nuestro liderazgo tecnológico. Liderazgo soportado en la aplicación de soluciones integradoras derivadas de la gran complejidad en la operación del sistema ferroviario español (diferentes anchos de vía y sistemas de señalización y alimentación eléctrica).

Al mismo tiempo, urge la elaboración de un Plan de Infraestructuras del Transporte que supere las limitaciones del inoperante PITVI 2012-2024. Este plan debería contemplar la definición de un nuevo modelo ferroviario que sin renunciar a los desarrollos de la Alta Velocidad, proceda a la modernización de la red convencional y la potenciación de las cercanías. La inversión derivada de este plan contribuiría sin duda a activar la industria ferroviaria. Una industria tecnológicamente avanzada, que supone el 13% de la producción europea y el 10% de la mano de obra, lo que indica su alta competitividad

Para finalizar es obligado detenerse en Cataluña. Una Cataluña sugestionada durante el último lustro por la kermesse heroica del procés, con gobiernos sin voluntad inversora, incapaces de definir una estrategia ferroviaria y sin proyecto industrial. Cataluña necesita recuperar el tiempo perdido. Ha llegado también el momento de que las organizaciones sociales y especialmente los sindicatos abandonen sus veleidades patrióticas y reivindiquen una estrategia de desarrollo ferroviario y una reactivación de la inversión.

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¿Quién es... Manuel Gómez Acosta?
Manuel Gómez Acosta

Ingeniero industrial. Ha sido director de Relaciones Institucionales del Grupo Alstom en Cataluña (2004-2015) y vicepresidente del clúster ferroviario Railgrup (hasta octubre 2015). Anteriormente fue concejal en el Ayuntamiento de Barcelona por el PSUC (1982-1983), ingeniero industrial de la MTM (1974-1986), director de Cooperación Tecnológica Internacional de TMB (1986-1990), director general de TUBSA (1990-2001) e investigador y jefe de proyectos de estudios de infraestructura del IERMB (2001-2004).