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¿Nos merecemos este presidente?

Toni Bolaño
27.09.2020
5 min

Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho? Bajo este título triunfó una comedia francesa en 2014 que ha tenido ya su secuela. Nos lo podríamos aplicar todos los ciudadanos de Cataluña, incluidos los agnósticos y los ateos, además de los creyentes de una u otra religión. La última semana ha sido el relato de un cúmulo de despropósitos de un presidente que lo es por la inercia del independentismo de ir cuánto peor, mejor. Llegó al Palau de la Generalitat a rastras. Ni el se lo esperaba. Su legislatura ha sido todo un caos, pero en ante la gestión de la pandemia, Torra es su propia caricatura. ¿En serio que nos merecemos este presidente?

Su gestión ha sido de todo, menos gestión. Rodeado de su guardia pretoriana, los mosquetorras les apodan desde el mismísimo epicentro del independentismo, ha vivido en una burbuja que era potenciada desde Waterloo, aunque en alguna ocasión faltaba fuelle para insuflar fuerzas a sus relaciones con Puigdemont, porque Torra quiere pasar a la historia en lo más alto del altar independentista. 

El único problema es que no está a la altura. Es todo un Covid. C de cínico, O de oportunista, V de veleta, I de insolvente y D de desleal. En estos días recomendó no viajar a Madrid, cuando él mismo se marchó de viaje victimista al Supremo, amagó con el confinamiento de La Cerdanya --lo que tuvo que ser desmentido por sus propias autoridades sanitarias--, es incapaz de consensuar un mínimo de estrategia del conjunto del independentismo ante la inminente sentencia que le inhabilitará como president por una simple chulería que pretendía ser desobediencia y que se quedó en una veleidad, es desleal con el Gobierno de España sacándose siempre un conejo de la chistera para revelar a los catalanes los conflictos que tenemos con esa España represora y dictatorial, y desleal con sus propios socios a los que ningunea y menosprecio al menos dos veces por semana. 

Ahora se aferra al cargo y amenaza con bloquear la legislatura. El que dice que ama tanto a Cataluña por qué nos condena al ostracismo, la interinidad y el caos. Ha estado quejándose lastimeramente de la ausencia de propuestas del Gobierno Sánchez y ante la primera oferta el presidente de todos los catalanes se ha dado un traspiés. Que se trate de desinflamar las relaciones Madrid-Barcelona y las relaciones entre catalanes no es buena noticia para Torra porque él mama de las ubres de la bronca para mantener encendida la llama de los que piensan que la independencia es un objetivo alcanzable si se mantiene la bronca. Ha sido incapaz de tejer complicidades en el independentismo al tiempo que desprecia cualquier cosa que llegue de Madrid porque iniciar el trámite de los indultos y adaptar a la normativa europea la legislación sobre los delitos de rebelión y sedición, descafeína el discurso independentista que pierde fuelle y efectividad. 

En unos días, Torra puede ser inhabilitado por el Supremo por una machada que no conducía a ninguna parte, pero este presidente está inhabilitado por una ciudadanía que tiene un gobernante que no ha aportado nada en sus dos años de mandato. Necesitamos elecciones, Cataluña necesita elecciones. El que no las quiere es Puigdemont porque las encuestas no le sonríen y su proyecto político más que un partido se ha convertido en un club de fans. Mientras gana tiempo mueve los hilos de un Torra que cada vez que habla deja claro que desvaría. Dios mío ¿pero qué te hemos hecho?

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¿Quién es... Toni Bolaño?
Toni Bolaño

Periodista. Miembro del Consejo Editorial de CRÓNICA GLOBAL. Ex director de Comunicación de la Presidencia de la Generalitat y del Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Tertuliano en Cadena Ser, Antena 3 y La Sexta.