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Vienen curvas, preparen el plan b

Carles Enric
3 min

Otra semana intensa. Gestionar los nervios en momentos de tensión es siempre complicado. Requiere de un poquito de paciencia, un poquito de experiencia, y sobre todo, de un poquito de perseverancia. En estos últimos días hacia el 1-O asistimos a un desfile de novedades cada vez más peligrosas. Peligrosas no en el fondo sino en la forma. Cada vez se escucha más nítido que el asunto acabará mal, muy mal.

Y uno escucha en público lo que aún con más fuerza se dice en privado. Si hace unos meses todavía había gente apostando por el diálogo, ahora parece claro, y tristemente claro, que esa línea llega tarde. Tan tarde como todos aquellos que ahora, de golpe, han descubierto que esto iba en serio. No duden, pero, que en la Cataluña de hoy saldrán los típicos que dirán que ya lo habían avisado. La realidad es que excepto algunos, y quiero incluir a este medio, la mayoría del territorio ha callado. Y, sinceramente, cuando tanta gente calla, tanta gente asume durante tanto tiempo, quizás es que no se merezca nada mejor.

A todos aquellos que de buena fe fueron a las primeras manifestaciones, que sepan que les han tomado el pelo; y gracias a su poca reflexión en aquel momento estamos donde estamos

El otro día me preguntaban qué haría el 1-O. Mi respuesta fue franca: “Depende de las próximas semanas, se acelerará un plan u otro”. En situaciones extremas, y esta lo es, siempre es necesario tener activado un plan b. Lamento decirles que pocos de los lectores disponen de las opciones de los Junqueras o Puigdemont, que al primer incidente pondrán a sus familias en cualquier vuelo al extranjero. El resto vamos a pasar por las curvas en primera persona.

Y cuando lleguen las curvas no habrá amigos, no habrá salida. Simplemente, como siempre ha pasado en la historia de la humanidad, cada uno deberá espabilarse por sí mismo. No es momento de hacer bromas, ni de jugar más con el asunto. Piensen, reflexionen, asuman el peor escenario posible. Con eso planificado, cualquier cosa que sea menor seguro que será más fácil de gestionar.

Por cierto, a todos aquellos que de buena fe fueron a las primeras manifestaciones que sepan que les han tomado el pelo. Y gracias a su poca reflexión en aquel momento estamos donde estamos. Decían ser millones, ahora apenas miles, pero las curvas están aseguradas. Ni busquen culpables, preparen su plan b.

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric

Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.