Smithsonian Washington, ¿Cataluña o en catalán?

Carles Enric
3 min

Una de las cosas más complicadas de explicar Cataluña en el exterior es la supuesta simplicidad. Reducir, a veces, las cosas, en muchas ocasiones con gran dosis de maldad, sirve para proporcionar un lenguaje sencillo al lector pero también para manipular en cierta forma la información. Algo elemental que la diplomacia española tiene en el completo olvido.

Por ejemplo en el Smithsonian de Washington se está celebrando un denominado festival de Cataluña. Cuando lo cierto es que debería decirse algo así como festival de la cultura en catalán. La preposición “en” es fundamental para explicar la historia. Cataluña no es sólo catalán. La cultura catalana no es sólo la cultura hecha en esa lenguaje. Un tema ya manido en la famosa Feria de Frankfurt de hace un decenio de años. Algunos ya entonces protestamos porque entendemos algo tan básico como que una cultura de un territorio no esta ligada exclusivamente a un idioma.

Esta manía totalitaria de querer apropiarse del nombre de Cataluña e incluso del nombre de la cultura catalana, en vez del real de la cultura en catalán, sirve para confirmar que simplificar es un camino con buenos resultados. Cuando salimos al exterior hay que centrarse en las obviedades antes que en los detalles. Y en ese sentido, el discurso del embajador Morenés en Washington​ fue un paso muy interesante.

Es más, cuando, por ejemplo, se habla de la falta de democracia en España o del acoso al idioma catalán, no hay que buscar ejemplos complejos para un lector foráneo. Simplemente recursos sencillos que confirman las evidencias. ¿Quién paga las escuelas en catalán en Francia? Pues Cataluña, por ende, España. Por lo que, si España es facha, ¿qué es Francia? Son retóricas simples que cualquier lector automatiza de forma básica, sea americano, chino o australiano.

La diplomacia, a veces, se quiere perder en vericuetos formales con explicaciones profundas donde seguramente cinco o seis frases sencillas sirven de respuesta. Al final, las cosas evidentes no requieren de grandes discursos sino simplemente de lógica plana. Y en ese sentido, alguien en España, alguien en Cataluña y, cómo no, alguien en Washington, ha confundido Cataluña, al cultura catalana con la cultura hecha y creada en catalán. Por suerte, cosas diferentes, en un territorio rico en matices y expresiones donde todos caben y donde nadie sobra.

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric

Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.

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