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Puigdemont, ¿un licenciado o un bachiller? (y 2)

Carles Enric
5 min

A raíz de mi columna del viernes pasado ('Puigdemont, ¿un licenciado o un bachiller?'), ha saltado la polémica sobre la supuesta, o no, titulación superior del president. Aunque esa cortina esconde un sustrato mucho más profundo: ¿Fue contratado Carles Puigdemont en la Casa de Cultura en 2002 de forma incorrecta? Con las dificultades propias de los más de trece años pasado, hemos investigado las últimas horas los hechos para tratar de dibujar el escenario legal, o no, de aquel momento. El relato deja poco pie a la ambigüedad.

¿Cumplía el señor Puigdemont la titulación, aptitud y condiciones específicas para ejercer el cargo de director de la Casa de Cultura de la Diputación de Girona?

El 8 de octubre del 2002 aparece publicado en el BOP de Girona (anuncio 9903) el decreto de nombramiento de personal eventual del señor Carles Puigdemont i Casamajó. Cargo como Director de la Casa de Cultura Tomás de Lorenzana. Una retribución integra de 48.080 euros anuales con una "mayor dedicación incorporada". La fecha de firma del Decreto es el día 27 de septiembre, por Carles Páramo i Ponsetí. Prácticamente un año más tarde, en el BOP de Girona del 13 de octubre del 2003 (anuncio 10075), entre otros, aparece un nuevo Decreto --una renovación tácita-- con una retribución de 3.500 euros mensuales. Misma dedicación y firmado por la misma persona.

En ambos anuncios remite a la Ley 8/87 de Régimen Local de Cataluña y al Decreto 214/90 de 30 julio donde se aprueba el Reglamento de Personal al Servicio de las Entidades Locales. Deberíamos sumar a estas dos normativas mayores los propios estatutos de la Casa de Cultura de la Diputación de Girona. Aprobados en última sesión en fecha 6 de noviembre del 2014 con la modificación de un sólo artículo del original, el número 22 de los estatutos. Esta modificación fue publicada el 21 de mayo del 2015 en el BOP de Girona.

El artículo 22 modificado el año pasado no es baladí. En esa fecha incorporó en un segundo párrafo lo siguiente: "El Director General de la Casa de Cultura de Girona será elegido de acuerdo con criterios de idoneidad, mérito y capacidad, mediante un procedimiento que respete la publicidad y la concurrencia. En todo caso deberá disponer de una titulación superior". Como pueden imaginar, este cambio no compete a lo sucedido en 2002 ó 2003. Aunque pone en evidencia que, si ahora es necesaria esa titulación, también debería haberlo sido, como mínimo como mérito, en su momento.

Hay demasiadas preguntas que no pueden quedar sin respuesta

Una vez descartada por extemporaneidad esa línea, ciñámonos entonces en el Decreto 214/90 sobre el Reglamento del Personal al Servicio de las Entidades Locales. Vamos a la sección 3, dedicada al personal eventual: la categoría donde estaría, según el Decreto considerado, el señor Carles Puigdemont. Entre otras cuestiones, el personal eventual (artículo 9) es de libre nombramiento en base a la confianza o asesoramiento especial. También debe ser publicado en el BOP (artículo 10). Todo eso es correcto en forma. Pero, ¿qué dice el artículo 12.2?: "La designación debe recaer en una persona con titulación, aptitud, condiciones específicas que se exigirían a cualquier funcionario que pudiera ocupar ese puesto".

¿Cuál era la titulación de base del señor Carles Puigdemont para optar al cargo? ¿Cumplía el señor Puigdemont en su designación la titulación, aptitud y condiciones específicas para el cargo? ¿Era un asimilable a nivel A --titulados superiores-- en la escala de funcionarios públicos? ¿Cualquier funcionario con su nivel de estudios --bachiller, asimilable a nivel C-- puede optar a un cargo con un presupuesto de cientos de miles de euros anuales estrechamente centrado en la cultura?

Pero no sólo la parte formal, también el salario. Aunque fuera un cargo de designación pública, ¿es coherente que tuviera una retribución superior a un nivel A de cualquier funcionario? ¿Estamos hablando de un sueldo asociado a alto directivo público sin una titulación adecuada? Las designaciones a dedo, dichas de mérito de forma eufemística, deben como mínimo cumplir la ley. Está claro, no hablamos de un simple error tipográfico en una titulación académica del señor Carles Puigdoment. Hay demasiadas preguntas que no pueden quedar sin respuesta. Uno puede ser ambiguo en unos títulos, pero jamás puede aprovecharse con ello para obtener prebendas de dinero público. Recordemos, dinero siempre sagrado.

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric

Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.