Los navajazos entre ERC y JxCat

Carles Enric
3 min

La campaña electoral ha confirmado las malas relaciones entre los dos partidos que han llevado a Cataluña al ostracismo económico y social. Era un rumor, en voz alta, que sus líderes, Puigdemont y Junqueras, no se hablaban desde la desafortunada declaración unilateral de independencia en el Parlament de octubre del 2017.

Ahora, con uno en la cárcel y el otro fugado en Bruselas, las dificultades de comunicación son aún mayores. Ambos saben que tienen su bloque de votantes habituales, entre un 35-45%, con el corazón dividido entre los que ellos llaman el presidente "legítimo", Puigdemont, y el que consideran presidente mártir, Junqueras.

La supuesta paz impuesta hasta el inicio de la campaña por ERC sobre la fuga de Puigdemont se ha roto. Ya no sólo los miembros de su propio partido, Junts per Catalunya, afean la actitud del expresident --eso sí, en privado--. Ahora ya sus antiguos socios de ERC no dudan en elevar la voz contra el desertor --en este caso en público-- cuando ven las encuestas en camino descendente.

La triste realidad del mundo independentista es que nunca estuvo unido, y sobre todo, que nunca fue un proyecto de "alegría"

No duden que estos primeros navajazos, en forma de declaraciones, van a ir a más. En ERC saben suficientes cosas de Puigdemont como para hundirlo en las más absurdas de las miserias. Pero su riesgo es que desconocen si esas mismas miserias llevarán lo que queda de proyecto independentista hasta los más bajos fondos de las cloacas. Ya dijimos que, cuando las cosas se ponen feas en política, los radicales acostumbran a sacar la cabeza.

La triste realidad del mundo independentista es que nunca estuvo unido, y sobre todo, que nunca fue un proyecto de "alegría". La violencia que ha aflorado contra aquellos que no piensan como ellos será pacífica en comparación con la que aflorará en las próximas fechas en su lucha por el poder. Cataluña se ha convertido en el escenario de una lucha entre señores feudales que tienen cautiva a una parte de su pueblo. Una sociedad enferma donde sólo un aire nuevo de libertad puede llevarla a su salvación.

Es lamentable tener que escribir como si estuviéramos en los siglos de las brujas y la religión. Pero esta Cataluña actual es tan oscura, tan vil y tan sumisa que uno duda de si estamos en el siglo XXI o estamos todavía a mediados del XVI. Los navajazos entre ERC y JxCat son la plasmación de que una parte de la sociedad no sólo no avanza sino que, peor aún, camina hacia atrás de forma desesperada.

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric

Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.

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