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Míriam Nogueras, la gran empresaria, vicepresidenta del PDeCAT

Carles Enric
5 min

La nueva vicepresidenta del PDeCAT, la flamante Miriam Nogueras i Camero, se presenta como empresaria. Incluso dice ser miembro del Cercle Català de Negocis --algo así como una patronal de empresarios independentistas--, de la junta de Aseciema (entiendo que es una asociación empresarial textil, que debo ser muy inútil porque no he sabido localizarla en internet y sólo aparece vinculada a su nombre) y de Modacc (un clúster de moda textil de Cataluña). 

Quizás mi vida y mi concepto de empresario son erróneos. Yo no creo serlo; supongo que aquellos anclados en cierto centro-izquierda preferimos llamarnos, por esnobismo, emprendedores, a pesar de la edad. Aunque, en el concepto clásico, hasta Pablo Iglesias, el de Podemos, claro, es empresario. Supongo que por tipos así preferimos algunos no asociarnos a tal tipo de gente. Total, en mi caso, he creado empresas, contratado gente –algunos cientos--, he despedido gente –otros cientos--, he pasado por juzgados sociales y mercantiles, he tenido que sufrir en algún concurso de acreedores, incluso no he llegado a comer algún fin de mes por pagar nóminas o, por qué no decirlo también, he reído cuando las cosas salían bien. Al fin y al cabo, ser empresario, o emprendedor, si prefieren, es una experiencia vital de salto de obstáculos en España que marca nuestra vida. Quien no lo ha vivido no lo sabe. Míriam creo no lo sabe. 

Por eso leo con admiración el currículum de la empresaria Míriam Nogueras y veo que sus inicios fueron en una empresa casi municipal cerrada en El Maresme. Luego, sin citar el nombre de la empresa, cuatro años de “relaciones institucionales–comunicación” --entre nosotros, que mis amigos o partido me paguen por pasear– y, luego, declara en los Bienes del Congreso que tiene tiene acciones de una SL, Bonclasfil, por valor de 150 euros. Todo sumado, claro, a las herencias de parkings, locales y casa. Con todo eso, un pago de IRPF de casi 12.000 euros. Sin lugar a dudas, lo de ser empresario es un chollo, no hay nada como ser hijo del dinero. La empresaria dispone de una única empresa con acciones por 150 euros y le permiten tributar 12.000 euros. Imagino la cara de desesperación de aquellos que tienen acciones de Movistar o Zara por valor de 500-600 o miles de euros y no ganan tal cantidad para pagar tal cantidad.

Esto de ser empresario es lo que tiene. El estilo PDeCAT funciona así. Se han apropiado de un territorio, y porque no se apropian de una forma de vida. Demasiados abogados en su equipo; 'pongamos una empresaria, que luce más'. Gracias a eso, en Cataluña, ahora sí, quienes compren mañana acciones de Facebook o Google por 150 euros podrán decir que son inversores en bolsa, o brókeres, que suena mejor, de empresas tecnológicas americanas. De allí, a unos programas en la tele magreando el nombre y apuntarse a una asociación, existente o no, de asesores de bolsa para darse más nombre y ya tienen la vida solucionada.

Obviamente es lícito. Nada que objetar. En Cataluña, por desgracia, además es normal. Pero seamos sinceros: nadie es inversor en bolsa por comprar 150 euros en acciones y un empresario es algo más digno que tener acciones por valor de 150 euros en una SL, en valor contable, un 5% con capital mínimo. Pero en fin, todo esto debería hacernos pensar que hay gente tan aburrida de su vida que debe inventarse un pasado para lograr dignificar su existencia. La verdad, sólo por escribir sobre estos parasitos no me importará que por un día me llamen empresario, aunque sea simplemente para avergonzarme de quien usa el nombre en balde. 

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric

Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.