Los inmaculados de TV3

Carles Enric
4 min

Como el proceso se ha convertido en un dogma de fe, qué menos que bautizar a sus propagandistas como gente inmaculada. Ya saben, aquellos que a ojos de Dios están completamente limpios o no tienen ninguna mancha en su expediente. Aquellos como los que en la Edad Media aireaban las buenas obras de la religión mientras, de puertas adentro, siempre bien cerradas, limpiaban su real comportamiento impío en fiestas o lujuria. Porque, la verdad no creían, simplemente eran unos interesados.

La historia se repite en Cataluña. Unos crean la fe, otros la propagan, y algunos --ahora, según las últimas encuestas, ya bastante por debajo del 50%-- la creen. Pero, como en la Edad Media, las mentiras tienen las patas cortas. Allí tardaron decenas de años en dar cuenta de aquellos que habían usado la fe para su riqueza personal; aquí, por suerte, ha bastado con unos pocos años. La transmutación de algunas almas televisivas y radiofónicas del poderoso entre de propaganda nacionalista desde el casi anonimato a la cartera llena ha sido meteórica.

Pero todos tienen unos elementos en común. El principal es que no salen de su entorno. Puedes ver al mismo contertulio en TV3, Catalunya Ràdio, la esfera de digitales independentistas o en cualquier otro medio apadrinado por dinero público. A ninguno lo verás con un currículum --ahora que están tan de moda-- internacional o con alguna iniciativa que no mame del dinero de todos. Hace un par de años, escribía del entonces todo poderoso Joan B. Culla. En su currículum se presentaba como colaborador de una revista de prestigio internacional. La triste realidad es que sólo había escrito un artículo. Y, como pueden imaginar, sobre Cataluña. Así es la pandilla.

TV3 ha servido de cueva a un sinfín de personajes del absurdo sin cuya existencia seguramente hubieran pasado por la vida como pobres almas en pena

Así las cosas, algunos creemos que TV3 debe ser cerrada por varios motivos. Uno, obviamente, por ser una máquina de propaganda al más puro estilo de los años 30 en la decadente Europa. Y otro, no menos fundamental, porque ha servido de cueva a un sinfín de personajes del absurdo sin cuya existencia seguramente hubieran pasado por la vida como lo que son: pobres almas en pena. Son esos llamados Soler, Graset, Terribas, Culla, Masferrer, Rosel u otros allegados como Jordi Basté en RAC1.

Para su mundo --el mundo del independentismo, por supuesto-- son inmaculados. Son como vírgenes vestidas de blanco sin pecado concebido. Un lecho de virtudes como aquellos curas medievales de largo discurso y vino tras la sentencia. Sólo Dios sabía de su pecado. Por suerte, ahora no juzga Dios, sino los hechos. Y sólo con repasar qué eran y qué son gracias a TV3 la mayoría de ellos, debería ser suficiente para quitarles un poder divino que nunca debieron tener. Se creen inmaculados pero, como diría la canción, al final, son realmente sólo unos bobos inmaculados.

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric

Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.

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