De la independencia a la indignidad

Carles Enric
3 min

Todos tenemos nuestros problemas en la vida. Unos más que menos, otros menos que más. Al final, vivir de forma placentera es simplemente un aburrimiento. Eso básico para cualquier emprendedor o persona de libre pensamiento es una utopía en el mundo independentista. Han vendido un mundo tan perfecto que cuando simplemente les ha citado un juez, el caso de Marta Rovira, han cambiado el camino de la independencia por el de la indignidad.

Porque es indigno decir hace unos meses que iría "hasta el final" y ahora no sólo dejar ante los leones a sus cinco compañeros citados en el mismo juzgado sino usar como defensa a una hija. Pensaba en aquellos críos de un instituto del Baix Llobregat que fueron expulsados porque sus padres eran guardias civiles o en aquellos que debieron abandonar la escuela, su pueblo, por una horda de fascistas acosadores. ¿Y saben qué comentó en aquel momento Marta Rovira? Nada, silencio.

El procés se ha construido desde la mentira, desde la propaganda, desde el dinero para unos pocos

Luego ha llorado como una cobarde cuando si algo necesitaba la épica de los sueños oníricos de la independencia no eran plañideras --recuerden aquellas que eran pagadas en los funerales-- sino héroes o heroínas. Gente digna, con carácter, con personalidad, con capacidad de gestionar un problema. Eso es lo que marca una vida profesional, todo lo contrario que estos personajes de circo barato que se han forrado de dinero público a costa de sus mentiras y sus palabras vacías.

Y, como siempre hemos dicho, no porque la independencia sea algo prohibido. Todo lo contrario, cualquier idea es válida. Pero, como en la vida, como en las profesiones, uno llega donde llega por sus méritos, su esfuerzo y su currículum. El procés se ha construido desde la mentira, desde la propaganda, desde el dinero para unos pocos. Aquí y ahora, en Cataluña, se ha confirmado que estos han llegado al poder por su lágrima, su apellido, su apego a una linea de partido y, lo peor de todo, porque el infeliz primero elegía a un infeliz segundo, este a un tercero, y así sucesivamente, para que ninguno les hiciera sombra. Y cuando tanto personaje indigno se junta, tiene poder y maneja dinero público, pasa lo que pasa. De la independencia a la indignidad.

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric

Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.

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