El DNI de Carles Puigdemont

Carles Enric
3 min

Cuando un español (le guste o no a Puigdemont, lo es) vive en el extranjero no tiene la obligación de renovar el DNI. Este hecho, en todo caso, debe hacerse obligatoriamente de forma presencial en una comisaría en España. Los DNI, a ciertas edades, se renuevan cada diez años, por lo que a estas alturas de la película, puede parecer un hecho menor. 

También podría ser menor el caso de los pasaportes. Considerando también la rotación de diez años, el expresidente podría estar rondando, en el mejor de los casos, durante unos ocho o nueve años sin ser un indocumentado por Europa. Obviamente la opción de renunciar a la nacionalidad española, por ejemplo, y convertirse en belga, le haría inelegible como diputado en el Parlamento. Por lo que, de primeras, parece descartable. 

Pero como pasó con Al Capone, los pequeños detalles son los que uno debe cuidar. Por ejemplo, un menor de 18 años, en este caso las hijas de Puigdemont, requieren para obtener o renovar el pasaporte, con una validez de cinco años, la presencia de los dos padres, según la ley modificada en 2014. Es decir, la condena al ostracismo de Puigdemont es, de facto, la condena a sus hijas a no viajar fuera de la Unión Europea hasta, al menos, los 18 años. 

Tampoco es tan sencillo obtener la residencia en ciertos países de Europa. En Alemania, por ejemplo, te exigen un conocimiento de alemán que no parece estar entre las virtudes del expresidente. No hace falta decir que el personaje encarará su futuro hacia la más dubitativa Bélgica. Pero seamos sinceros: 20 años sin poder volver a pisar tu casa es complicado. Con la caída del furor de los primeros meses de Puigdemont su mensaje va acabándose. La maquinaria del mártir Junqueras, en guerra abierta, o de Marta Pascal, van a acentuar la actual disputa. 

Al final, aunque él no lo sepa, Puigdemont no sólo depende de un DNI para no ser un apátrida por el mundo. Depende de demasiada gente, de demasiado dinero a ingresar, que no siempre va a estar a su disposición. Cuando uno prepara una guerra debe estar preparado para los peores tiempos. Si uno se dirige a la contienda sólo con lo de vestir corre el riesgo de que lo desvistan al primer despiste. La analogía del DNI o el pasaporte no son importantes en sí mismos, pero lo que significan son la clave para el devenir inmediato de Carles Puigdemont.

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric

Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.

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