Menú Buscar

David Fernández Ramos

Carles Enric

por Carles Enric

04.12.2015
5 min

La zapatilla contra Rodrigo Rato lo encumbró en la meca parlamentaria. Un momento en su vida difícilmente olvidable. Ya saben, un típico gesto muy calculado para conseguir audiencia televisiva. Algo supuestamente impropio de gente alejada del culto a la imagen como las CUP. Pero el personaje ya llevaba unos años curtido en la dinámica de la palabra fácil y los gestos. Su supuesta profesión es 'periodista'. Ciertamente no he encontrado prueba de su titulación. Incluso alguna web donde dicen que es "periodista de boquilla", es decir, sin estudios propios. No sufran, es algo ya tradicional en Cataluña. Recuerden, por ejemplo, la 'licenciada en psicología' Joana Ortega.

Aunque ofrezca una 'imagen diferente, funciona como cualquier político: una vez tocado el poder, no lo abandona

Aunque no lo quiera es un personaje mediático. David Fernández dejó el Parlament en julio de 2015. Muchos votos de la CUP vienen respaldados por su actuación en esos años. Sin duda, fue el parlamentario estrella de la legislatura. Pero, aunque ofrezca una 'imagen diferente, funciona como cualquier político: una vez tocado el poder, no lo abandona. Vamos, eso tan catalán, tan de Pujol, de manejar los hilos sin estar al frente. El muñeco de Pujol siempre ha sido Artur Mas; el muñeco de David Fernández es simplemente Antonio Baños y, aún peor, su partido.

Ahora aparece desde su supuesto retiro de la primera línea. Ejem, ¿no dejaba la política? Con una propuesta clara y rotunda: un par de militantes de la CUP deben votar al candidato Artur Mas. Ya saben, aquel del abrazo. No lo duden, no es solo una opinión personal, es algo más. Es una forma torticera de no estar en política pero meterse de lleno en ella. Recordemos que el personaje, lejos de abandonar su actividad, ha sido recientemente contratado por el Ayuntamiento de Barcelona. Alguien sin profesión conocida es especialista en moverse en círculos de favores --su CV, además de supuesto periodista, explica que se lesionó cuando trabajaba en la Seat--. Y desde la política, sus gestos, su zapatilla le han aupado a esa categoría de personajes supuestamente sanos.

Personajes que seguramente hace 50 ó 60 años estarían en el lumpen urbano viviendo como lobos solitarios. Ahora aprovecha nuestra sociedad para 'parasitar' entre dinero público

Imaginen a un país con todos los personajes así. Políticos que en países serios donde mentir (currículum, estudios, etc.) para cobrar dinero púbico sagrado te lleva al olvido. Un tipo sin trabajo conocido, sin estudios acabados conocidos. Con un pasado cuanto menos turbio. Abrazando al poder cuando toca. Dando lecciones de democracia. Aferrándose al cargo público y, cómo no, el dinero público. Gente sin otro espíritu que la lucha callejera, dicho en el sentido más estricto de la palabra. Personajes que seguramente hace 50 ó 60 años estarían en el lumpen urbano viviendo como lobos solitarios. Ahora aprovecha nuestra sociedad para 'parasitar' entre dinero público.

Nunca pediré que un político, o ex político, tenga una carrera. Ni que sea licenciado, incluso podría llegar a pasar que no tuviera mucha experiencia en la vida. Todo ello pero es recomendable. Pero sí que creo que un político, sea de un ala u otra --aquí va por todos--, no deben convertir la política en una forma de vida. La política está para servir a la sociedad, no para servirse a uno mismo. Desde la distancia puedo entender que David Fernández ha vivido muchos años con una forma de vida poco provechosa para la sociedad. Puedo entender que eso haya sido un trampolín para hacer política. Puedo entender que eso haya significado una estabilidad en su vida. Pero, señores, no puedo entender desde su supuesta coherencia que ahora convierta la política en su forma exclusiva de vida.

Un tipo como él, si dice deja la política, debe dejarla. No convertirse en un Artur Mas --vividor del dinero público-- cualquiera. La CUP, costará de ver, pero con esa línea de nuevos vividores de lo público no tardarán en breve en perder votos. Sus votantes son 'anti todo', que David Fernández se convierta en 'vive todo' rompe su estética, sus esquemas y una forma de entender la política. Hace gracia unos días, es hasta simpático el gesto de la zapatilla. Perdurar en política y agarrarse a cualquier cargo público le hace uno más de ellos. Y David, aunque vista guerrero, está camino de ser otro hombre de Artur Mas. Habrá que ver qué sabe Artur Mas para tener tantos fieles. Ah... perdón, lo había olvidado: es apodado "el astuto".

Artículos anteriores