Cataluña: ¿ahora qué?

Carles Enric
4 min

La presidencia de Pedro Sánchez abre una nueva perspectiva al denominado tema catalán. La tibieza en la aplicación del 155 en Cataluña merced a las presiones del PSC sobre el PSOE en Madrid --el ejemplo más conocido, TV3-- se complementan con la votación a favor de los partidos independentistas al proyecto del nuevo presidente de España. Aunque algunos vistan esos votos como un "contra Rajoy", en la práctica ha sido un "a favor de Sánchez".

Y como señala aquel dicho: "Blanco y en botella es leche". Pues aquí estamos claramente ante la leche. Por mucho que ahora empiecen los cambios de frases y la prostitución del lengua, tan habitual en el mundo de la política. Lo cierto, aunque se enfaden algunos amigos del PSC, es que Sánchez ha llegado al poder por los votos, entre otros, de los independentistas y de los que vitoreaban el asesinato de sus militantes. Las cosas son así por mucho que las vistamos de santos.

Y para gobernar no sólo vale ser votado como presidente, sino que hay que disponer de un apoyo continuado. En eso hasta puede aprender de Rajoy. Y como han remarcado algunos medios internacionales, la cuestión de Cataluña es clave. Haciendo un silogismo sobre lo visto, si la postura del PSOE fue tibia sin necesidad de contar apoyos para gobernar, no queremos ni imaginar dónde llegará si ese apoyo es necesario.

La primera prueba de fuego efectiva va a ser el control de la calle. Con la fiscalía alemana pidiendo la extradición, hoy mismo, de Puigdemont, el runrún independentista parece perfilar un escenario de violencia callejera si finalmente de hace efectiva. Veremos en ese momento qué puede hacer Sánchez con un Gobierno de 84 de los 350 diputados sin el apoyo de los independentistas o de los cómplices de ETA. Algunos vislumbramos un mal escenario para el nuevo presidente del Gobierno.

Cataluña no se puede gestionar desde un gobierno de cristal. Con el apoyo de mamporreros profesionales --por favor, miren qué significa la palabra-- sin más interés que el poder. Algo, por cierto, con gran similitud a sus nuevos socios catalanes. La gran diferencia con años atrás es que la Cataluña dormida se ha despertado, y no sólo no va a permitir una nueva violación sino que va a castigar a aquellos que pretendan imponer el mantenimiento del régimen feudal con tal de perpetuarse en el poder de Madrid. Madrid para unos, Barcelona para otros, ya no es un discurso valido.

Aunque a algunos les cueste entenderlo, lo de octubre puede parece un juego de niños al lado de la nueva perspectiva que visualizamos para Cataluña. La primera prueba de fuego sería la entrega de Puigdemont. Algunos hasta creemos que, por el bien de todos, es mejor que no sea devuelto. Su entrega hará estallar las calles y, la verdad, la tibieza del PSOE de Sánchez, apoyado por los señoritos del PSC, no parece ser el mejor equipo de bomberos. Cero optimismo.

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric

Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.

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