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Marta Gaià y Rey Juan Carlos I / GOOGLE

Las amantes de los Borbones (II)

La vida conyugal de Alfonso XIII fue convulsa, y le secundaría Don Juan de Borbón y el emérito Juan Carlos I, con implicaciones ahora para la Corona

12 min

Alfonso XIII fue más erotómano que su padre. Fue el productor de una primitiva serie de vídeos porno (de la que destacan tres películas: El confesor, El ministro y Consultorio de señoras) que encargó el propio rey, a través de Romanones, a los Baños, especialistas del tema, dueños de la productora Royal Films. Estas películas las conserva actualmente la Generalitat Valenciana. Entre las amantes de Alfonso XIII hay que registrar la cantante Julia Fons, la aristócrata francesa Melanie Gaufridy de Dortan, casada, con la que tuvo una hija, algunas institutrices de sus hijos, en especial la nanny irlandesa Beatrice Noon, con la que tuvo también una hija, la esposa de Alfonso de Orleans, prima del rey, y amiga íntima de la reina, Baby Bee, aparte de una legión de cantantes o bailarinas del mundo de la farándula como Geneviève Vix, Gabrielle Besanzoni, Celia Gámez, la Bella Otero, Pastora Imperio, Chelito… Algunas como Raquel Meller presumieron de que lo rechazaron. La amante más prolongada en el tiempo fue sin duda Carmen Ruiz de Moragas.

Julia Fons, amante de Alfonso XIII / GOOGLE
Julia Fons, amante de Alfonso XIII / GOOGLE

Ciertamente Alfonso XIII tuvo una vida matrimonial convulsa. El 31 de mayo de 1906 se casó Alfonso con la escocesa Victoria Eugenia de Battenbergh en la Iglesia de los Jerónimos de Madrid. En la trayectoria del séquito hacia el Palacio Real, desde el piso cuarto del número 88 de la Calle Mayor, el anarquista catalán Mateo Morral de veintiséis años arrojó una bomba recubierta con un ramo de flores a la comitiva. La bomba no llegó al destino previsto: la carroza real, pero generó más de veinte muertos y muchos heridos en el entorno inmediato. Hacía un año tan solo que se habían conocido Alfonso y la rubia Victoria Eugenia. Ella tuvo que renunciar al anglicanismo y hacerse católica. Era la nieta pequeña de la reina Victoria. Morral fue un anarquista de Sabadell de familia burguesa. Llegó con dinero a Madrid y lanzó la bomba desde la pensión donde se alojaba.

Sectores anarquistas

Apoyado por sectores anarquistas entre los que estaba José Nakens logró huir, pero dos días más tarde en Torrejón sería muerto. Hoy se desecha la versión oficial que establecía que se suicidó. En cualquier caso, el patetismo de la situación con la novia con el vestido ensangrentado saliendo de la carroza en el tumulto, con gran control emocional del rey, marcó la relación futura de la pareja, como la marcó la sombra de la hemofilia, vehiculada por ella procedente de la familia real británica, que el rey reprochó a Victoria Eugenia desde el nacimiento de su primer hijo en 1907, motivo por el que éste renunciaría a sus derechos en el trono. La pareja real tuvo otros seis hijos: Jaime, sordomudo, Beatriz, Fernando, María Cristina, Juan y Gonzalo. Los derechos sobre el trono acabarían recayendo en el penúltimo hijo, Juan.

Victoria Eugenia de Battenbergh / GOOGLE
Victoria Eugenia de Battenbergh / GOOGLE

La actriz Carmen Ruiz de Moragas era hija del gobernador de Granada y de una mujer de la clase media malagueña. El padre estaba casado con otra mujer y no pudo legalizar la situación familiar hasta años más tarde. La amante principal del rey fue instalada en un palacete de la Avenida del Valle en la Colonia Metropolitano de Madrid. Carmen fue una buena actriz, alumna de María Guerrero. Comenzó interpretando La malquerida de Jacinto Benavente. Fue primera actriz del Teatro Español, donde conoció al rey, representando ella La dama de las camelias. Rodó la película La madona de las rosas en 1919. El rey le regalaría el Teatro Rey Alfonso. Se la conoció como la Borbona. Tuvo dos hijos con el rey, María Teresa y Leoncio, que tendría gran proyección mediática hasta su muerte por la polémica recuperación de su título de Borbón que logró en 2003.

Carmen Ruiz de Moragas, amante de Alfonso XIII / GOOGLE
Carmen Ruiz de Moragas, amante de Alfonso XIII / GOOGLE

Ella se casó (aunque el matrimonio duró dos meses) con el torero mexicano Rodolfo Gaona. Con la llegada de la República la relación se rompió. Carmen, que tenía ideas republicanas, tuvo un gran amor con el poeta republicano Juan Chabás, participando en la tertulia de la Cripta del Pombo de Ramón Gómez de la Serna. Rodaría una nueva película en 1934 al lado de Imperio Argentina. Volvió al teatro con compañía propia en el Teatro Fontalba y murió días antes del inicio del golpe militar que abrió la Guerra Civil. Ella tenía solo 39 años. El rey en el exilio se había separado de su esposa y moriría en 1941.

Las conquistas de Don Juan

Don Juan de Borbón, el tercer hijo varón de Alfonso XIII, se casó con María de las Mercedes Borbón y Orleans el 12 de octubre de 1935 en Roma. El matrimonio tuvo cuatro hijos. El conde de Barcelona tuvo también una vida sentimental agitada. Entre sus supuestas amantes estuvo nada menos que la actriz Zsa Zsa Gabor. La Gabor fue una espectacular actriz húngara, miss Hungría en 1936, que se casó nueve veces (entre sus maridos George Sanders) y batió el récord de la Taylor que lo hizo ocho veces. Participó en grandes películas como Moulin Rouge dirigida por John Huston. Su acercamiento al cine ibérico lo hace a través de la película Sangre y luces (1954) con Manuel Zarzo y José Guardiola. Es posible que fuera en el marco de esta su coyuntural españolización cuando mantuvo relaciones con Don Juan a la sazón en Estoril.

María de las Mercedes Borbón y Orleans y Don Juan de Borbón, con sus hijos  / GOOGLE
María de las Mercedes Borbón y Orleans y Don Juan de Borbón, con sus hijos / GOOGLE

El rey emérito Juan Carlos de Borbón ha sido coherente con la línea seguida por sus ascendientes. Casado con Sofía de Grecia en 1962, su vida sentimental ha sido un frenesí. Conocida es su larga relación con Marta Gayá, hija de un empresario inmobiliario mallorquín de mucho dinero. Separada tras un matrimonio de cuatro años, formó parte del grupo de amigos-amigas que había conocido el rey en Friburgo, liderado por el príncipe georgiano Zourab Tchkotoua. Gayá fue decoradora, apasionada del mar y del esquí, siempre bien bronceada, con residencias en Mallorca y en Suiza. El momento más intenso de su relación se alcanzó en 1992 pero el vínculo ha continuado a lo largo del tiempo y perdura en el marco de una singular discreción. Distinto perfil tiene la ya célebre mediáticamente Corinna Larsen, empresaria alemana de origen danés, separada dos veces con una hija del primer marido y un hijo del segundo.

Marta Gaià y Rey Juan Carlos I / GOOGLE
Marta Gayá y Rey Juan Carlos I / GOOGLE

Su relación con el rey Juan Carlos empezó hacía 2004. Él tenía 66 años y ella 39. Ya en 2007 actuaba como representante del rey en Riad. Desde 2010 tuvo residencia en el Pardo, próxima a la Zarzuela y el rey presuntamente le llegó a plantear casarse con ella. Estuvo con él en la clínica cuando lo operaron de un nódulo en el pulmón. El famoso viaje al safari de Botsuana de 2012 con el accidente del rey supuso supuestamente la ruptura al menos temporal. Políglota, relaciones públicas entre élites políticas y sociales, de “princesa serenísima” se ha convertido en auténtica pesadilla para la Corona a partir de sus declaraciones por la imputación de blanqueo de dinero que le atribuye la Fiscalía suiza.

Cambio de amantes

De las relaciones amorosas últimas conocidas del rey emérito cabe hacer alguna reflexión. Estas relaciones rompen con la tradición familiar muy proyectada hacia mujeres del mundo de la farándula, a mayor o menor nivel. Cantantes y actrices han sido el vivero clásico de la vida amorosa de los reyes. Ahora se ha proyectado el adulterio hacia otro tipo de mujeres como el que representa Corinna, inserta en el mundo empresarial, que ha tejido vínculos económicos con el propio rey que dotan de peligrosidad especial la propia relación.

Corinna, amante del rey emérito / GOOGLE

Corinna ,amante del rey emérito / GOOGLE

Discretos o indiscretos estos vínculos, han creado enorme inestabilidad con el añadido de las relaciones con otros miembros de la Familia real como refleja el caso Nóos. Las tensiones en la Casa Real han generado graves problemas que ya sufrió Sabino Fernández Campo y que han motivado supuestamente incluso la intervención de los servicios del Centro Nacional de Inteligencia. La sociedad española ha sido históricamente poco dada a penalizar gravemente la heterodoxia del comportamiento en la alcoba conyugal de sus reyes o reinas. La propia Iglesia ha sido extrañamente liberal en este sentido.

No hay más que ver el papel de Padre Claret o de la monja Sor Patrocinio en la vida de Isabel II. El republicanismo no se ha nutrido de la cantera del escándalo sexual de sus reyes o reinas. En este caso, no hay hijos por medio con los que pleitear en el futuro. Se repite, desde luego, el papel de la reina humillada tantas veces representado en la Casa Real española. El enemigo mayor de la Monarquía es la frivolidad de determinados comportamientos. La vida de los reyes es a veces demasiado corta y una muerte precoz como la de Alfonso XII deja demasiadas incógnitas de futuro. A veces, también es demasiado larga, con cambios de imagen a lo largo del tiempo y deja sentencias entre los historiadores como aquella que ha afectado a tantos personajes: “murió demasiado tarde”.