Francia ya no nos oprime

Ramón de España
3 min

Durante la noche de la salvajada yihadista en París, TV3 reaccionó con prontitud y eficacia, comportándose por una vez como la televisión pública que debería ser. Evidentemente, recabaron ipso facto la opinión de Artur Mas, probablemente porque era el líder mundial que les caía más a mano. Yo hubiese preferido escuchar al presidente de algún país de verdad, pero puede que ello se deba a mi condición de vil colono rebosante de auto odio.

Según 'el Astut', los catalanes estamos especialmente predispuestos a la compasión porque hemos sufrido como bestias desde siempre y sabemos lo que se siente al ser machacados injustamente

Comportándose como el líder de una nación soberana, Mas estableció inmediatamente una relación de tú a tú con la República francesa; que, de repente, ya no era ese asqueroso país centralista que oprime a los catalanes del norte, sino un pueblo hermano al que queremos con locura. Según 'el Astut', los catalanes estamos especialmente predispuestos a la compasión porque hemos sufrido como bestias desde siempre y sabemos lo que se siente al ser machacados injustamente. Solo le faltó añadir que, comparados con las desgracias experimentadas por los catalanes desde la Edad de Piedra, el genocidio nazi de los judíos y el de los armenios a manos de los turcos eran meras notas a pie de página en los libros de Historia. Se impuso, eso sí, la hipocresía. De repente, Francia ya no era el socio principal de España a la hora de reprimir los anhelos de libertad de los catalanes, sino un amigo entrañable al que había que apoyar. La France et la Catalogne, meme combat!

Evidentemente, esta solidaridad de boquilla durará cuatro días y enseguida volveremos a ciscarnos en los franceses por su centralismo intolerable, su desprecio a las lenguas regionales y su primer ministro, Manuel Valls, ese botifler de mierda que siempre aboga por la unidad de España. De momento, se imponen la hipocresía y el falso amor fraterno. ¡Menos mal que la CUP no se presta a componendas y que uno de sus cerebros más privilegiados ya ha colgado en la red un comentario quejándose de que se proyecten los colores de la bandera francesa, tildada de imperialista, sobre la fachada del Ayuntamiento de Barcelona! Eso sí que es coherencia, Astut, y no lo tuyo. Al enemigo, ni agua. Al opresor, el desprecio más absoluto. Y la compasión, para quien la merezca.

La coherencia de la CUP en este caso es equiparable a la de Willy Toledo, que ya ha soltado algún rebuzno al respecto. Y es que no está escrito en ninguna parte que no se pueda ser idiota y coherente a la vez.

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¿Quién es... Ramón de España?
Ramón de España

Ramón de España (Barcelona, 1956). Autor de nueve novelas y una docena de ensayos, ascendió de las covachas del underground (Disco Exprés, Star, a finales de los 70) hasta los palacios del 'mainstream' (El País, donde colaboró ampliamente en los 90). Actualmente ejerce de columnista habitual en El Periódico de Catalunya y el semanario Interviú. Escribió y dirigió un largometraje en 2004, 'Haz conmigo lo que quieras', y aunque lo nominaron a los Goya, esta sociedad hostil no le ha dejado volver a ponerse detrás de una cámara (pero él insiste). Sus recientes ensayos sobre el 'prusés' y sus circunstancias, El manicomio catalán (2013) y El derecho a delirar (2015), lo han convertido en un personaje de referencia de la disidencia irónica.

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Marino 18/11/2015 - 19:33h
Extraordinaria reflexión señor De España. Ahora saldrán con el manido argumento de que "el dolor no tiene fronteras" para demostrar que el "coherente" que en estos momentos tan duros sigue en sus trece es un insensible. Ya no les vale, conocemos todas sus argucias y lo que hay detrás.
RS 18/11/2015 - 19:33h
"Yo hubiese preferido escuchar al presidente de algún país de verdad, pero puede que ello se deba a mi condición de vil colono rebosante de auto odio". ¿U obsesión compulsiva contra Mas y las autoridades catalanas? Cuando pasa un atentado así en Francia, me parece normal que el primer mandatario no francés a quien una televisión pública le pregunte su reacción sea el local. En TV3, Mas, en TVE, Rajoy, en la TV canadiense, Trudeau, etc. Y después, claro, siguen las reacciones de otras personas o entidades en Cataluña, España, y el mundo. ¿Cuál es el problema? ¿Alguien entendería sintonizar TV3 y no o­ír nada de la reacción del presidente de la Generalidad? Esta obsesión españolista que tienes, anti-Mas, anti-todo lo que huele a catalanista, se vuelve muy pesada.
RS 18/11/2015 - 19:33h
"Mas estableció inmediatamente una relación de tú a tú con la República francesa; que, de repente, ya no era ese asqueroso país centralista que oprime a los catalanes del norte, sino un pueblo hermano al que queremos con locura". No pareces saber distinguir entre un Estado y un pueblo. Se puede perfectamente sentir solidaridad y hermandad por el pueblo francés, sin necesariamente estar de acuerdo con sus instituciones estatales o la manera en que el país se gobierna.
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