Menú Buscar

La crisis de refugiados no es viral en Facebook

Eva Moll de Alba

por Eva Moll de Alba

06.02.2016
5 min

A mediados de esta semana colgué en mi página de Facebook una invitación gratuita a un evento solidario de máxima actualidad: el próximo 10 de febrero se proyecta en Cornellà la película 'Gurba. La Condena', que trata sobre la situación de los refugiados en el Sahara. Después de la película tendrá lugar un coloquio con uno de los máximos responsables de ACNUR en Cataluña y con el director de la película, Miguel Ángel Tobias. El coloquio pretende explicar la crisis de los refugiados sirios y encontrar respuestas y posibles soluciones a una de las mayores crisis sociales de los últimos tiempos.

Acompañé la invitación de una carta emotiva y personal en la que clamaba por información y acción. Por desgracia, ha sido la noticia que menos impacto ha tenido en mi página de Facebook

Acompañé la invitación de una carta emotiva y personal en la que clamaba por información y acción. Por desgracia, ha sido la noticia que menos impacto ha tenido en mi página de Facebook. Únicamente cuatro amigas la compartieron y en total, de mis contactos en Facebook, todos amigos y conocidos, tuve unos 17 'Me gusta'.

En la carta hacía referencia a una noticia insólita en Europa y de lo más desgarradora: 10.000 niños refugiados han desaparecido para ser vendidos como esclavos, explotados sexualmente o asesinados para el tráfico de órganos. Es una noticia que a nadie puede dejar indiferente. En nuestro Estado de bienestar tendemos a leer las noticias negativas con distancia y las asimilamos como si cerrásemos capítulos de un libro. Yo no he podido dejar de pensar que estos niños, que han tenido que sobrevivir a una guerra y separarse de sus familias en busca de un lugar seguro, han sido raptados en Europa para ser sometidos a la peor pesadilla inimaginable. Entre todos debemos exigir a nuestros gobiernos que activen herramientas de control para evitar que desaparezcan niños y sean conducidos al infierno por unas mafias que operan en Europa.

La crisis de los refugiados nos afecta y nos debería movilizar para encontrar soluciones. En países como Alemania, donde han desaparecido 5.000 niños, se encuentran los dos lados de la moneda: alemanes que acogen a refugiados en sus casas y que dedican su esfuerzo a intentar que tengan una vida digna, y otros violentos que, abanderados con un símbolo que sigue dando miedo, nos recuerdan la peor masacre del siglo XX. Las dos caras del ser humano, la bondad frente a la maldad.

Colgué la convocatoria esperando pocas confirmaciones de asistencia, pero una gran respuesta de conocidos y amigos que compartiesen y se solidarizasen con un simple 'Me gusta'. Me ha sorprendido que sea la noticia menos viral que he tenido en mi página de Facebook. Si hubiese colgado un vídeo de Youtube de un gol del Barça, el último modelito de alguna actriz, o las declaraciones de amor de Vargas Llosa a la Preysler, seguro que hubiese obtenido más difusión. Lo único viral de los refugiados estas últimas semanas ha sido la foto desoladora y difícil de olvidar del pequeño de tres años que yacía sobre una roca abrigado para un viaje sin retorno.

Según investigaciones estadounidenses recientes, el impacto viral de una noticia está motivada parcialmente por el plano psicológico. En este sentido, las noticias negativas tienen más posibilidades de ser compartidas que las positivas. Sin embargo, en el caso de comentarios que no tratan noticias de actualidad, el contenido positivo obtiene una mayor probabilidad de difusión. Los mensajes que sorprenden, interesan, tratan contenido que puede ser de utilidad o provienen de celebrities son los que muestran más probabilidad de interacción.

La relación entre la emoción y la transmisión social es compleja pero los resultados de las últimas investigaciones apuntan a que cualquier contenido que provoque fuertes emociones positivas o negativas tiene más capacidad de difusión. En el caso de los mensajes de carácter social, los de contenido positivo consiguen un mayor impacto viral.

Me equivoqué al pedir a mis contactos que me ayudaran con la difusión de un evento social de contenido negativo, que refleja el gran vacío de nuestra sociedad. Ahora lo cuelgo como noticia, a ver si entre todos conseguimos que la bondad gane una batalla que está perdiendo.

Artículos anteriores