Menú Buscar

La abuela internauta

Eva Moll de Alba
5 min

En el ascensor de un edificio de viviendas tuteladas para mayores me encontré con una señora de más de 85 años que, apoyada en su andador, miraba de reojo mi iPad. Enseguida se interesó por el modelo, comentando que ella tenía uno más grande, que le iba muy bien porque podía ampliar la letra para leer sin dificultad.

La señora, de más de 85 años, se despierta cada mañana ilusionada de disfrutar de su ventana al mundo y conectar con nuevos amigos a través de las redes, la llaman la abuela internauta

No pude evitar preguntarle si utilizaba internet y las redes sociales. La cara se le iluminó y en tres frases me describió lo que internet puede aportar a la gente mayor. Comenzó diciendo que, como no tiene familia y sus amigos de antes ya no están para fiestas, su vida la llena con música y con su ordenador. Se despierta cada mañana ilusionada de disfrutar de su ventana al mundo y conectar con nuevos amigos a través de las redes, la llaman la abuela internauta y cada día le preguntan cómo está.

Yo venía de visitar a mi tía, que desde hace unos años vive en el edificio y que cada día está, la pobre, más triste, más sorda y más aislada. No hay nada que le alegre la vida. Sus días se convierten en semanas y se crea la terrible contradicción de que te queda poco tiempo pero se hace eterno.

Según el último estudio del INE, una tercera parte de las personas de 65 a 74 años ha accedido a internet en alguna ocasión, siendo ligeramente más alto el porcentaje de hombres que el de mujeres. En total, un 28% de los mayores acceden a internet de forma regular. Al ampliar la muestra a los pensionistas, se observa que un 37% se conecta con una frecuencia semanal.

Nuestra abuela internauta lo utiliza para leer noticias, como el 81% de los internautas, y para buscar información sobre temas que le interesan. Ella todavía no pertenece al 36% de los usuarios que descargan software o que escuchan la radio por internet pero su grado de confianza en la red es alto, como más del 60% de los usuarios. En general, un 84% de los internautas utiliza internet para enviar o recibir correos electrónicos y un 67% participa en redes sociales, con un 43% que comparte contenido.

Las estadísticas del uso de internet se han duplicado en los últimos diez años. En estos datos entran muchos mayores que comienzan a integrar la tecnología en su vida diaria. Cuando analizamos los informes de marketing y redes sociales, observamos que casi todos los estudios tratan de los omnipresentes millennials y de la generación Z del siglo XXI, olvidando a los que tienen movilidad más reducida, tiempo y tranquilidad y que están haciendo que internet se convierta en el medio para relacionarse e informarse.

Los mayores son un sector con un potencial enorme para las redes sociales y tienen mucho que aportar a la sociedad con su sabiduría, experiencia, libertad para hablar sin tapujos, ironía y tiempo

En mi opinión, son un sector con un potencial enorme para las redes sociales y tienen mucho que aportar a la sociedad con su sabiduría, experiencia, libertad para hablar sin tapujos, ironía y tiempo.

Las redes no se han creado para ellos, pero han demostrado que asimilan la tecnología con un poco de retraso pero con toda la intensidad. Como ejemplo el Whatsapp, que ya forma parte de sus hábitos comunicacionales diarios, compartiendo fotos y vídeos con sus grupos.

Los diseñadores de software y los millennials que han creado las redes sociales deberían mirar hacia arriba, hacia donde todos estaremos, si la vida nos da suficiente salud, y pensar que dentro de unas décadas seremos nosotros, los que nos definimos como tecnológicos, los que intentaremos adaptarnos a cambios y disfrutar de sus ventajas.

Nuestros mayores van más despacio, les cuesta un poco adaptarse, pero están demostrando que se han subido al tren de la tecnología para acceder transversalmente a otras generaciones, otras culturas y disfrutar de una ventana al mundo en una habitación de un piso tutelado.

Artículos anteriores
¿Quién es... Eva Moll de Alba?
Eva Moll de Alba

Editora-Fundadora de Vegueta Ediciones, nació en Las Palmas de Gran Canaria, vive en Barcelona y se considera ciudadana del mundo. Economista y Doctora en Periodismo con una tesis sobre redes sociales, se define a sí misma como una emprendedora apasionada de la tecnología, la literatura, los viajes, la vida urbana y el buen humor.