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El Top 10 de un agosto indeseable

Julio Murillo
10 min

Atrás queda ya, por fortuna, el peor ferragosto de nuestras míseras e insignificantes vidas. Pocas canículas, o ninguna, más indeseables y dignas de ser echadas al olvido. Treinta y un días vividos al borde de la lipotimia, asfixiados de calor, a casi cuarenta grados a la sombra y con mascarilla, manteniendo a raya a los terraplanistas del coronavirus, que consideran que esto no es sino una conspiración del New World Order chino-filipino-mandarín destinada al control de masas por parte de Huawei, y se abalanzan en eufórica vocinglera invadiendo nuestro espacio vital en cada esquina.

Cuando comenzó el mes decidí renunciar a embarcarme en mi velero de 36 metros de eslora, con jacuzzi y helipuerto, e ir tomando notas en un cuaderno, consignando todo lo relevante que este mes nos ha ido deparando. Lo anotado da para orquestar unos 40 Principales, pero por falta de espacio lo resumiré en el Top Ten de los hits del verano, el Top Ten del cretinismo ibérico.

1. Un Pedro Sánchez demacrado, extenuado tras doblegar al virus y asegurarse una inyección de tropocientos chorrillones de euros por parte de la UE, ha disfrutado de unas merecidas y humildes vacaciones en nombre del 80% de españoles que su gestión ha salvado de la muerte y de la miseria futura. El pobre hombre, que vive al día, las pasó canutas para llenar el depósito de su Falcon y volar hasta un destartalado apartamento a 30 minutos de paseo de primera línea de mar, en Torremolinos, donde se ha prodigado, de chiringuito en chiringuito, apoyando a la hostelería local, consumiendo sardinas a la brasa y rabas congeladas con cerveza. Ya de regreso en La Moncloa ha delegado el control de la pandemia a los sátrapas autonómicos, para que se cuezan en su propio jugo. Lo importante es ganar siempre sin exponerse mucho, sobre todo en el tema de los PGE, a negociar de inmediato, con el apoyo de Ciudadanos y la oposición frontal, pura boquilla, de los cantamañanas de Podemos.  

2. Nuestro vicepresidente, Pablo Iglesias, tras medicalizar y dejar como una patena todas las residencias de ancianos y geriátricos del país, buscó merecido descanso en un koljós vacacional marxista en la verde Asturias, pero ultraderechistas ultramontanos le lanzaron cócteles mólotov, bombas fétidas y varios misiles tierra-aire; le cortaron el agua y el wifi y pintarrajearon la carretera con insultos inaceptables para cualquier roedor con un mínimo de dignidad. Este hecho le obligó a regresar a Galapagar, donde un puñado de fascistas de los CFSE velan por su bienestar sin una mala sombra que les cobije.

3. Mención especial merece la más dilecta de las esposas conocidas del vicepandemias, y Menestra de Igual-Da, Irene Montero, una de las mujeres que más está haciendo por el futuro del país. A lo largo del mes ha exigido el cierre de prostíbulos, a fin de frenar los contagios, con el consiguiente cabreo de puteros de izquierdas y derechas; también ha anunciado medidas contra el calentamiento global con --¡ojo al dato!-- perspectiva de género, lo que a buen seguro supondrá la creación de cien chiringuitos más en los que dilapidar lo poco que queda en caja, y, ¡tatachín–tatachán!, concedió un “posado” para la más proletaria de las revistas del corazón horas antes de ofrecer una recepción de gala, a base de Lacasitos helados, a los embajadores de Irán, Venezuela, Cuba y Bolivia, vendiéndoles, de paso, baldosines al por mayor con los que alicatar sus letrinas.

4. También en el ámbito Podemita ha sido noticia Dina Bousselham, bonne vivante de puñito alzado, que se las prometía muy felices con su digital La Última Hora, cabecera denunciada por plagio por Última Hora, diario mallorquín fundado en 1893, y, que para mayor desgracia, ha visto clausurada su cuenta de Twitter, altavoz destinado a predicar a los cuatro vientos las bondades del comunismo de container deluxe y perol de raspa de merluza socializada.

5. Mientras tanto, en el universo paralelo de Tractoria, un intrépido e irreductible Quim Torra, aferrado al timón de las desventuras, anunciaba a los cuatro vientos que no le temblaría la mano si se tratara de meternos a todos en cintura y confitarnos en la nevera de casa de ir la cosa a peor. La única licencia lúdica estival de nuestro voluntarioso presidente ha sido reunirse en Colliure con Carles Puigdemont --que viajó desde Váter-Lu oculto en el interior del radiocasette del coche-- a fin de ojomenear la sepultura y memoria de Antonio Machado. Un sepulturero de tétrica mirada aseguró haber visto el espíritu del poeta salir hecho una furia de la tumba y machacarles inclemente la entrepierna a los dos, pero por desgracia los informativos de TVen3 nos hurtaron sus agudos chillidos a lo Farinelli. Vaya por Dios…

6. El pusilánime Pablo Casado, virando al centro izquierda por necesidad de votos --porque por su derecha ya no rascará ni uno más--, ha defenestrado a Cayetana Álvarez de Toledo, que es mujer elegante, culta, libre, clara y valiente, de las que ponen el dedo en las llagas de propios y extraños, sin traicionar lealtades pero sin callarse jamás, señalando problemas sin casarse ni con su sombra. Ocurre que este es tiempo de mentecatos, zopencos y mediocres paniaguados, y no de políticos de nivel, sea cual sea su procedencia y filiación.

7. En Cataluña la esperpéntica Elisenda Paluzie ha despotricado contra los rectorados unionistas de la UB y la UAB, a pesar de que en esas universidades no aplican inmersión lingüística o ideológica inversa. Y lo ha hecho mientras la maquinaria de la Asamblea Nacional de Caganers estampa a contrarreloj espeluznantes camisetas y anuncia un 11-S que llama a todos los laziplanistas de Tractoria a congregarse en 90 puntos del territorio pese al virus y a la prohibición oficial de reuniones masivas. La cosa va de rodear organismos y delegaciones del Estado Ñordo en Cataluña, al tiempo en que se anima a la concurrencia a un desenfrenado frotis multitudinario y a un generoso intercambio de ADN superior y fluidos corporales --para alcanzar la inmunidad de rebaño, of course-- y a verter, de paso, hectolitros de lágrimas y toneladas de mocos por la pérdida de Messi, que se irá de la República Milenaria con nivel C2 de catalán. La Diada de este año, no lo duden, servirá para contabilizar cuántos enfermos irrecuperables habitan entre nosotros.

8. El Ingreso Mínimo Vital no llega ni a los que agonizan en callejones, puentes de autopista y cubos de basura. De las más de 750.000 solicitudes apenas unos pocos lo han recibido. La Administración está colapsada, el cruce de datos es lento, no hay dinero, ni funcionarios, ni recursos. Otra gran mentira y desastre social, como la Renta Garantizada de Ciudadanía en Cataluña. De juzgado de guardia.

9. En lo económico, el sector del transporte, turismo, hoteles, restauración, servicios, pequeño y mediano comercio y autónomos está tocado de muerte. En julio las pernoctaciones se desplomaron un 73,4% en el conjunto del país. Los datos de agosto pueden ser estremecedores. Una cuarta parte de las empresas españolas se encuentran en quiebra técnica según muchos informes; no menos de un 30% de ellas según el Banco de España.

10. Vuelta al colegio y Nueva Anormalidad. Permítanme que me autocensure para no contribuir a causarles más inquietud de la que ya todos cargamos. Dice Fernando Simón que no habrá grandes incidencias, como mucho uno o dos casos aislados. Aleluya.

¿Recuerdan ustedes aquellos tiempos felices en que tras unos pocos días de playa y piscina, sombrilla, familia y abuelos, pollo a l’ast en humilde mantel de hule y horchata de chufa a media tarde, regresábamos a casa en el 850, muy preocupados porque llegaba septiembre y había que recuperar física, latín o matemáticas?

Pues bienvenidos a un septiembre que nos helará la sangre. Ya solo nos queda la palabra. No callen jamás, nunca. Y digan siempre lo que piensan, porque de no hacerlo así tampoco pensarán lo que dicen. Un cordial saludo a todos y que la fuerza nos acompañe.

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¿Quién es... Julio Murillo?
Julio Murillo

Periodista, escritor, director creativo y experto en publicidad y comunicación. Formé parte del elenco de periodistas especializados en música y cultura durante los años setenta y ochenta en revistas como 'Vibraciones', 'Ajoblanco', 'Rock Espezial', 'Rock Deluxe' y 'El País'. He sido director de publicaciones mensuales en RBA Revistas y Grupo Godó-La Vanguardia, al frente de la edición española de 'Playboy'. También he sido responsable de innumerables campañas de publicidad para grandes marcas. En los últimos diez años me he dedicado a la literatura, con seis novelas publicadas y una séptima en camino. He sido finalista y ganador del Premio Alfonso X El Sabio de Novela Histórica, en 2005 y 2008 respectivamente. Melómano hasta la médula, yo soy yo y mis vinilos. Asisto con perplejidad y desazón al armagedón social, político y económico de nuestro tiempo.