Final feliz para Zeta: gana Moll, pierde Roures

Gonzalo Baratech
7 min

Grupo Zeta-El Periódico de Catalunya ya pertenece a Editorial Prensa Ibérica, conglomerado periodístico barcelonés liderado por Javier Moll de Miguel. Se pone así punto final a un proceso de larguísimo recorrido. Su comienzo data de 2001, a raíz del fallecimiento del fundador Antonio Asensio Pizarro.

Zeta no es ajena a los avatares del sector de la comunicación, que asiste impotente a la caída de las ventas de los diarios y revistas impresos. El imparable declive comenzó tiempo atrás y bien puede calificarse de eviterno, pues parece no tener fin.

Prensa Ibérica factura cerca de 200 millones anuales, frente a los 130 millones de Zeta. Pero donde la primera le da sopas con honda a la segunda es en la robustez de su balance. Prensa Ibérica posee unos exuberantes recursos propios consolidados de 400 millones, contra los 20 millones escasos de Zeta. Además, Prensa Ibérica alberga una cartera de inmuebles por valor de más de 200 millones y disfruta de una resplandeciente liquidez de 120 millones, a la vez que sus deudas bancarias se limitan a 30 millones.

Semejantes guarismos reflejan fielmente el dispar desempeño de los dos entramados informativos en los últimos tiempos.

El traspaso de Zeta ha estado sobre la mesa de forma recurrente, casi desde el mismo momento en que el hereu Antonio Asensio Mosbah tomó el mando con apenas 20 años de edad.

Varias entidades económicas e inversoras analizaron la operación con mayor o menor interés. Pero una tras otra se fueron descolgando, debido a las excesivas pretensiones de Asensio Mosbah y la pesada deuda que arrastra Zeta, cercana a los 100 millones.

En la postrera tanda de negociaciones solo subsistieron tres posibles interesados: el aragonés Henneo, titular entre otros de Heraldo; el oligarca Jaume Roures, accionista de la intermediaria de derechos televisivos Mediapro y dueño del digital Público; y Prensa Ibérica, del editor Javier Moll de Miguel.

Henneo no vio claro el trasiego y se retiró. Roures y Prensa Ibérica persistieron en la puja. Ambos se toparon con la banca. Como es lógico, la deuda de 100 millones de Zeta confería a los acreedores un voto decisivo tanto en las discusiones como en el acuerdo final sobre la transferencia.

De hecho, un punto esencial a la hora de la venta era la quita que las instituciones crediticias estaban dispuestas a conceder. A los señores de la pasta se les suele criticar con frecuencia por los más variados y sólidos motivos.

Pero en este caso es de justicia señalar que han renunciado a un buen racimo de millones, con tal de que se preservasen los casi mil puestos de trabajo que Zeta acoge.

A mi juicio, el entronque Zeta-Prensa Ibérica es una buena noticia por dos motivos. Uno, que ambos andamiajes radican en Barcelona. Por tanto, seguirá en esta plaza la sede social de uno de los conjuntos mediáticos más relevantes del país.

Es de recordar que más de 6.000 empresas han huido de Cataluña, en una estampida sin parangón en Occidente, desde que Artur Mas dio el pistoletazo de salida a la chifladura del procés. A la vista de este dato escalofriante, constituye una magnífica nueva que el cuartel general de Zeta no se exilie, sino que siga anclado en esta comunidad.

El otro feliz motivo del engarce reside en que no son de prever cambios sustanciales en la línea ideológica de la firma absorbida, que continuará siendo abiertamente constitucionalista.

Si Zeta hubiera acabado en manos del multimillonario trotskista Jaume Roures, El Periódico de Catalunya y las otras publicaciones de Zeta corrían el peligro cierto de devenir meros apéndices del separatismo más fanático y montaraz.

Algunos de los acreedores no veían con buenos ojos que Roures engullera Zeta. De hecho, según se asevera en círculos financieros, el director general de uno de los bancos involucrados llegó a advertir que “quien pretenda la claudicación y entrega a Roures habrá de pasar por encima de mi cadáver”.

El acuerdo con Prensa Ibérica contiene dos puntos cardinales. Uno estriba en condonar el 70% de las deudas dinerarias. Y el otro, el pago por Prensa Ibérica de 10 millones contantes y sonantes a la familia Asensio, encabezada por Antonio Asensio Mosbah.

Javier Moll de Miguel siempre ha mantenido una exquisita modestia, un perfil personal bajo, paralelos al auge incesante y fructífero de su emporio industrial. La absorción de Zeta le erige de un plumazo en uno de los magnates de prensa más conspicuos de España. Su acervo barcelonés engloba negocios en otros campos. Entre ellos destaca la propiedad de la prestigiosa Clínica Corachán.

La suma de Zeta y Prensa Ibérica configura en su ramo, a partir de ahora, un poderoso e influyente consorcio. A los 17 diarios regionales que ya poseía de Prensa Ibérica se añaden El Periódico de Catalunya, El Periódico de Aragón y Sport, entre otros instrumentos.

En conjunto, la amalgama crea la principal corporación de prensa local y regional, con un total de 25 cabeceras y una docena de revistas en 11 comunidades autónomas.

El salvamento de Zeta es una noticia alentadora para esta institución barcelonesa y su millar de profesionales, que llevaban mucho tiempo con el alma en vilo.

La ejecución del acuerdo implicará el ineludible cese de una parte de la plantilla. Así lo exige la duplicidad que la integración acarrea, por ejemplo, en los departamentos administrativos y publicitarios.

En todo caso, tal sacrificio no es baldío. Lo compensa con creces el hecho de que gracias al vínculo con Prensa Ibérica, el futuro de Zeta queda despejado y asegurado de forma definitiva.

Artículos anteriores
¿Quién es... Gonzalo Baratech?
Gonzalo Baratech

Baratech forma parte de una estirpe periodística catalana de larga tradición. Licenciado en Administración de Empresas por la European University y máster en Social Media Branding & Digital Strategy por La Salle-Universidad Ramón Llull, es coautor del libro Mas-Colell, el ‘minessoto’ que fracasó en política, de reciente publicación. Ha colaborado en Economía Digital y con anterioridad en La Vanguardia Digital y el diario Avui.

Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Más información