Menú Buscar

A favor del ingreso mínimo

Roberto Giménez
3 min

Nunca he sido nacionalista. Amo a España, la llevo en el corazón. Hace muchos años escuché a un hombre mayor decir la frase: "¡Arriba los corazones!",y me impresionó. Tanto como cuando pensé, y escribí, que España no es nada sin los españoles, todos: catalanes, vascos, andaluces o castellanos. Los quiero a todos, incluso a los que no se sienten españoles. Sean de derechas o de izquierdas, todos los que sean buenas personas, en eso me baso por mi concepción cristiana de la vida. Me gusta discutir hasta con mi sombra. Soy una contradicción viva. Y a veces suelto una frase a mis amigos de toda la vida, que suena como una boutade pero no lo es: "No quiero que ganen ni los míos".

Hay cosas de la izquierda que me gustan, y también de las derechas. De éstos me gusta la bandera nacional y todos los símbolos. No me siento ni de izquierdas ni derechas. De joven era más radical, siempre he sido pacifista, odio a los violentos. El fin no justifica los medios.

Donald Trump es un peligro mundial, Admiro  a Angela Merkel. No soy feminista, pero me gustaría que hubieran más gobernantas, porque las mujeres tienen más sensibilidad.

Esta larga perorata es para decir que estoy a favor del ingreso mínimo vital que ha aprobado el gobierno nacional.

Me repatean los neocomunistas. Hubiera preferido que hace 13 meses Pedro Sánchez hubiera pactado con Albert Rivera, y los socialistas también, y España. Pero el agua pasada no mueve molinos. Por eso el fundador será el enterrador de Ciudadanos, por mucho que la bella Inés Arrimadas quiera evitarlo. El futuro es como la UCD de Adolfo Suárez.

Podemos me hace la misma gracia que los independentistas y los radicales de Bildu. Por eso el PSOE está tan incomodo con su pacto con ERC. En este sentido, Ciudadanos ha cambiado de estrategia para evitar el desgraciado suicidio político.

No entiendo por qué Vox se ha puesto la soga al cuello, ya que el CIS dice que la mitad de los votantes de Santiago Abascal están a favor del ingreso mínimo vital, porque va a favorecer a más de un millón de españoles desfavorecidos, y también activará la economía nacional.

Artículos anteriores
¿Quién es... Roberto Giménez Gracia?
Roberto Giménez

Durante treinta años ha sido director del Vallés, era el segundo semanario más antiguo de Cataluña, y fue director de Honor de El Vallès del siglo XXI. Ha escrito diez volúmenes de la serie 'Casi treinta años y un día' -en Sant Jordi de 2017 se publicó el último: 'Mis Enemigos Íntimos'-. Son las memorias del director del semanario comarcal más leído en Cataluña, que desapareció seis meses después de que lo dejara. Cada Sant Jordi publica una edición de 100 ejemplares que se agotan el mismo día. ¿Por qué no hace más? "Son para mis amigos", responde. Retirado antes de tiempo, con 55 años, por culpa de una bala traidora en la médula... También se le puede seguir en Facebook -cada día laborable publica 'La libreta azul'- y en Twitter. No es el capitán Araña. Sus amigos dicen que es honesto y leal, pero eso se lo dicen porque son sus amigos. Para entrar en su cofradía exige Derecho de Admisión. Vale quien sirve, pero no sirve cualquiera.