El humor negro en España

Roberto Giménez
3 min

Me gusta ir a contracorriente. Mis amigos y quienes me leen me dicen que tengo una actitud vital optimista. No es un mérito, sino que va en los traviesos genes heredados, igual que haber nacido en el seno de una familia buena, no en el sentido económico, sino en calor humano, y honesta. La escuela es importante, pero la mejor educación te la da la familia, que es la universidad de la vida. Es más determinante que el Gordo de Navidad.                          

Este 2020 es el peor año de nuestras vidas en todo el planeta. La vida es una historia que siempre acaba mal… Pero no debo contradecirme y no quiero ponerme triste. Esta primavera hace días que dejó de llorar y las rosas que no salieron para Sant Jordi han estallado en mayo.

Soy consciente que, aunque estamos en la fase 1, empresarios, autónomos y trabajadores, y viceversa, este sol abrasador de julio les ha helado el corazón por el dolor del luto o la preocupación económica.

La política en Cataluña esta comisada en la sombra, como nosotros. Hace meses que no escribo de ella, pese a ser un animal político. Pero me interesa más la vida y la gente. España es la república del humor negro (y también de la envidia, como el peor defecto, aunque no sólo es nuestro, pero lo tenemos más a mano). No es una cuestión de ahora, y será también una característica de mañana.

El ayer se remonta al siglo de Oro con la figura de los picaros del Lazarillo de Tormes, hace un siglo, con las greguerías del escritor Ramón Gómez de la Serna y acabada la guerra con el semanal La Codorniz, la revista más inteligente para el lector más audaz, como subtítuló, el inolvidable Gila.

Es la leyenda de esta irónica cabecera durante la dictadura, que no conocen los menores de cincuenta años, que una semana salió con un gran huevo sin decir nada y al siguiente día salió otro huevo diciendo: ¡el otro huevo de Colón! Un chiste célebre fue que refiriéndose al Caudillo, en los años 60, la revista satírica dijo que ‘un fresco general procedente del noroeste de España ha invadido toda la Península (digo que fue una leyenda porque nunca se publicó).

Es el humor negro nacional.

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¿Quién es... Roberto Giménez Gracia?
Roberto Giménez

Durante treinta años ha sido director del Vallés, era el segundo semanario más antiguo de Cataluña, y fue director de Honor de El Vallès del siglo XXI. Ha escrito diez volúmenes de la serie 'Casi treinta años y un día' -en Sant Jordi de 2017 se publicó el último: 'Mis Enemigos Íntimos'-. Son las memorias del director del semanario comarcal más leído en Cataluña, que desapareció seis meses después de que lo dejara. Cada Sant Jordi publica una edición de 100 ejemplares que se agotan el mismo día. ¿Por qué no hace más? "Son para mis amigos", responde. Retirado antes de tiempo, con 55 años, por culpa de una bala traidora en la médula... También se le puede seguir en Facebook -cada día laborable publica 'La libreta azul'- y en Twitter. No es el capitán Araña. Sus amigos dicen que es honesto y leal, pero eso se lo dicen porque son sus amigos. Para entrar en su cofradía exige Derecho de Admisión. Vale quien sirve, pero no sirve cualquiera.