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Jaume Roures, el cacique que soborna y blanquea

Josep Maria Cortés
5 min

Jaume Roures, administrador único de Mediapro, sobornó a directivos de la FIFA para obtener los derechos televisivos de las fases clasificatorias de los Mundiales de fútbol de 2014, 2018 y 2022. La productora de Roures y Tatxo Benet se vio envuelta en el conocido Fifagate, el escándalo de corrupción en la federación internacional; tuvo que reconocer el soborno, culpando a empleados desleales de Media World, la filial norteamericana de la productora. Pero la investigación judicial ha seguido apuntando al corazón del grupo audiovisual, Imagina, la sociedad matriz. La Fiscalía siguió el itinerario de una transferencia irregular realizada mediante el envío de una factura falsa desde una sociedad de Panamá a Medialuso, la filial portuguesa de Mediapro; y finalmente, la portuguesa efectuó el pago a los sobornados.

Aquella suerte de mal menor (aceptar un delito para evitar caer en el pastel podrido de la FIFA) les ha conducido al mal mayor: la Fiscalía pide la aplicación de la Ley Antimafia contra Gerard Romy, ex consejero delegado de Mediapro, que salió de la compañía; una petición de condena de 80 años, a las puertas del juicio oral. Además, después de muchas vacilaciones, Orient Hontai, el fondo chino que controla el 53% de Mediapro, empieza a sentirse incómodo. Adiós a la salida a Bolsa de Mediapro, una OPV que supondría el pelotazo final --500 kilos cada uno-- para los fundadores de la operadora.

Lo chocante de Roures es que, en medio del pitote, mantiene un compromiso histórico de pacotilla con Podemos por la vía de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. La empresa Mediaurban, filial de la Mediapro, firmó un acuerdo con el ayuntamiento para construir 47 pisos de vivienda social en la ciudad, por medio de una cesión de la concejalía de Vivienda y Rehabilitación, dirigida por Lucía Martín, exdiputada de Unidas Podemos en el Congreso. No sé sabe qué pinta aquí la larga mano de Pablo Iglesias, pero el caso es que Mediapro está a punto de encarar el juicio oral en EEUU; una causa cuyo sumario compromete los contratos entre la productora y el Ayuntamiento de Barcelona. La nueva izquierda no ha descubierto que la conciencia sin contenido se queda en simple apariencia.

Caricatura de Jaume Roures / FARRUQO
Caricatura de Jaume Roures / FARRUQO

El acuerdo entre Roures y Colau vulnera un protocolo del gobierno municipal contra el blanqueo de capitales y el delito fiscal. Colau formalizó este protocolo en 2016 por medio de un decreto de la alcaldía promulgado por ella misma. Pero al parecer, ahora, cuatro años después, se ha saltado su compromiso con la institución gracias a la munificencia de Roures, símbolo de la gauche caviar.

Bajo el principio de "lo que hace mi mano derecha no lo sabe la izquierda”, Roures decidió invertir en vivienda social desde el mismo manantial opaco. El productor de films como Midnight in Paris o Vicky Cristina Barcelona se apuntó al catecismo del cacique para remedar a Porcioles, aquel alcalde del arte povero, a la sombra del Congreso Eucarístico. Vestido de ONG, Roures ha querido meter un pie en la suculenta oferta de suelo urbano, una operación que podría llevarle hasta la cima de San Ildefonso, aquel barrio de hormigón envuelto en celofán que hizo ricos a los malogrados Josep Maria Figueras, expresidente de la Cámara de Comercio,  y al gran coleccionista Pepito Sunyol (“yo no soy un parvenú").

“Ahora sí”, se dice el patrón de Mediapro, “ya he llegado al ladrillo, donde empiezan los cuentos de hadas”. Pero, ¡ay!; a este seudo internacionalista de la Trotskyist Fourth International, siempre dispuesto a saltarse la ética weberiana, se le ha olvidado que el dinero de los paraísos fiscales está vetado. Pronto perderá la estela del palco del Barça, el nido de los family office que juegan al Palé con la oferta de suelo edificable.

Su cinturón de seguridad se ha roto, mientras la Fiscalía norteamericana apunta a la cabeza de su socio Gerard Romy. Y este último debe decidir entre denunciar a sus socios, Roures y Benet, o chupar trena de por vida.

 

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¿Quién es... Josep Maria Cortés?
Josep Maria Cortés

Periodista de economía, realizó una parte importante de su carrera en El País y en los últimos años ha colaborado con La Vanguardia, Catalunya Ràdio y ED. Antes, desempeñó el cargo de director en Barcelona de la consultora multinacional de la comunicación Porter Novelli. Fue durante cinco años analista semanal en el programa Bon dia, Catalunya de TV3. Inició su carrera profesional en El Noticiero Universal y en El Correo Catalán, perteneció a la plantilla fundacional de TV3 y fue el primer corresponsal en Barcelona del diario financiero Expansión. Ha publicado, como autor y coautor, varios libros de investigación periodística, entre ellos, Memoria de Catalunya, del regreso de Tarradellas al pacto Pujol-Aznar (Taurus) o Los yuppies de Pujol llegan a la cima (ED).