El mapa político catalán en plena ebullición

Francesc Moreno
10 min

Tras las elecciones del 28A y 26M y a la espera de las sentencias del procés, los partidos afinan sus estrategias de cara a  las próximas elecciones autonómicas. En todos los espacios políticos hay movimientos e incógnitas. Lo vemos:

Elecciones autonómicas: Parecía que la convocatoria electoral se produciría inmediatamente después de las sentencias y como respuesta a las mismas, como pidió la ANC. Pero la pugna ERC-JxCat , y las tensiones en el espacio post-convergente cuestionan que vaya a ser así. Artur Mas , tras una entrevista con Puigdemont que no resolvió sus diferencias, ha dicho que desaconseja una convocatoria electoral tras las sentencias  De hacerse JxCAt que sale con desventaja, presionara otra vez para una lista unitaria, en línea con la ANC, y en busca de poner a la defensiva a ERC. Como siempre las expectativas que den las encuestas serán determinantes. Nadie convoca elecciones, si puede evitarlo, cuando hay riesgo de perder el poder. ERC presionara para el adelanto electoral pero no dará el paso de hacer caer el Govern

Ciudadanos: El 21D de 2017, en un clima de máxima tensión secesionista, Ciudadanos obtuvo 36 diputados y fue la fuerza más votada en Cataluña. Ciudadanos desaprovechó la ocasión para mostrarse no sólo como el partido de la resistencia sino también como un partido de Gobierno. En Cataluña el espacio de derecha y centro-derecha es, mayoritariamente, independentista. También el de extrema-derecha, de ahí los malos resultados de VOX.  La tibieza socialista y sus ambigüedades frente al nacionalismo catalán dan a C’s un amplio caladero de votos en el centro izquierda, que, mayoritariamente, no es independentista. La apuesta de Rivera por arrebatar al PP el liderazgo del centro-derecha en España, un espacio que como ya he dicho esta ocupado por el nacionalismo, la marcha de Inés Arrimadas y la desigual implantación territorial han motivado unos resultados mediocres en las generales y malos en las municipales en Cataluña. 

De cara a las próximas autonómicas el partido liberal debe todavía elegir candidato. Lorena Roldan, Carlos Carrizosa, Nacho Martin o un fichaje son, a día de hoy, los nombres que aparecen en las quinielas de las primarias. En cualquier caso son una elecciones trascendentales para C’s. Rivera y Arrimadas harían bien en volcarse en Cataluña. Para Ciudadanos  el mejor escenario son unas elecciones inmediatamente después de las sentencias que se planteen por el secesionismo como un plebiscito a favor o en contra del TS personificado en Marchena. En estas circunstancias el pedigrí del partido naranja en Cataluña no admite discusión.

Postconvergentes: Los resultados de JxCat en las elecciones europeas han reforzado a un cuestionado Puigdemont. Es llamativa la diferencia de votos en Barcelona el 26 M: Puigdemont 199.610 votos ( 26,8%); Forn, Artadi, 78957 votos ( 10,31%). Parece que Mas le ha pedido a Puigdemoint que se ponga al servicio del partido mientras que este plantea exactamente lo contrario. En esta disputa Torra juega un papel secundario. Mas esta dispuesto a permitir la investidura de Sanchez, Puigdemont no. Mas no quiere elecciones inmediatas tras la sentencia. Puigdemont parece que sí. Mas se deja querer como candidato. No sabemos que piensa Puigdemont al respecto. La movilización independentista tras las sentencias, muy floja en las últimas convocatorias, será determinante del clima político en Cataluña y de quien acabe llevándose el gato al agua. JxCat con un poder municipal muy menguado, se juega su futuro en mantener la presidencia de la Generalidad. El ‘sorpasso ‘ republicano podría significar su certificado de  defunción.

Esquerra Republicana: ERC es, junto a los socialistas, el partido político que afronta el futuro con menos dudas. Un liderazgo consolidado, unos excelentes resultados en las generales y en las municipales. Pero no es oro todo lo que reluce.  Puigdemont, como ya pasó en las autonómicas ha vuelto a batir a Junqueras en las europeas en Cataluña. De cara a las autonómicas va a sufrir el desgaste de no aceptar una lista unitaria del independentismo, que es lo que se esconde bajo el eufemismo resposta de país. La presidencia de la Generalidad sería la culminación de su hegemonía en el campo nacionalista. Pero una nueva frustración sería sin duda muy dolorosa y costosa para Junqueras y los suyos.

PSC: Como a largo de su historia  los resultados del PSC dependen de los del PSOE. En el ciclo electoral pasado los resultados han sido buenos, con un matiz no menor: la perdida de las alcaldías de Lérida y Tarragona. De cara a las elecciones autonómicas parece que, tras el veto de ERC a su candidatura al Senado, Iceta tiene todas las papeletas para repetir como candidato. Con una línea continuista y con la tranquilidad que da tener a la tropa colocada, el resultado de los socialistas no depende del  PSC. Depende de la popularidad de Sánchez, del acierto de sus rivales que tienen deberes pendientes, tiene frontera con casi todos ellos, y de si el ambiente se relaja o sigue en tensión máxima.

Comunes: La crisis de Podemos y el desgarro interno que ha provocado que Ada Colau haya arrebatado a Ernest Maragall la Alcaldía de Barcelona, no auguran nada bueno a los Comunes. Probablemente lo mejor para los Comunes es que Ada Colau se presente a las autonómicas, quién sabe si otra carambola le puede dar la presidencia de la Generalidad. La sucesión en el Ayuntamiento esta bien cubierta con Joan Subirats que, desde la Alcaldía , mejoraría sus expectativas de futuro.

CUP: Los resultados del partido antisistema en las municipales no han sido buenos. La división entre su alma más nacionalista y la más anticapitalista va en aumento. Su sistema de rotación, impide la consolidación de los  liderazgos.  Nada parece indicar que pueda recuperar el protagonismo que les permitió  forzar  un paso al lado a Artur Mas.

PP: El PP ha tenido un mal resultado en Cataluña aunque ha salvado los muebles en Barcelona por un escaso número de votos. La debilidad de VOX  y la personalidad de su candidato, un outsider poco convencional pero simpático y accesible, han sido determinantes. Su futuro en Cataluña es una incógnita. Dependerá de quien sea su candidato y de como evolucione la batalla Casado-Rivera a nivel estatal.

Estos días ha recibido un fuerte eco mediático el anuncio del nacimiento de un nuevo partido político: Lliga Democrática. Sus portavoces  Eva Parera y Astrid Barrio lo han definido como un partido de centro-derecha, de ámbito catalán, no independentista, ni soberanista. Pretende integrar otros partidos como Units per Avançar o Lliures. El hecho que Eva Parera fuera en la lista  de Manuel Valls en las municipales ha disparado los rumores sobre el desembarco en esta formación del nuevo concejal de Barcelona, perdedor de las elecciones pero ganador del post-partido.

El propio Valls ha desmentido tal posibilidad , aunque ha manifestado su símpatia por el proyecto. Su futuro es una incógnita. Dependerá de quién lo lidere, de si unifica o no al centro-derecha catalanista, de si Mas se impone o no a Puigdemont, de si Ciudadanos les deja un mayor o menor espacio, de si obtiene financiación y eco mediático suficiente. Le conviene que no se adelanten las elecciones para que sean lo menos polarizadas posible.

Muchas incógnitas para unas elecciones que todavía no sabemos cuando se van a celebrar pero, para no perder la costumbre, volverán a ser ‘históricas’.

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¿Quién es... Francesc Moreno?
Francesc Moreno

Licenciado en Derecho. Ha sido profesor de Derecho financiero en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y de Derecho mercantil en la Universidad de Barcelona (UB). Ha sido vicepresidente de La Seda de Barcelona. Fue el editor de El Debat y Tribuna Latina.

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