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Días impares

Una pesadilla del 11 de diciembre

Roberto Giménez

por Roberto Giménez

11.12.2015
7 min

Imagínese esta pesadilla: usted, lector, es un catalán que está en la Estación de Atocha en Madrid aquel 11 de marzo de 2004. Son las ocho y diez de la mañana. Está leyendo la prensa de papel, aún no existía el ipad, y de repente el mundo se apaga: un estruendo cegador y doloroso, gritos desgarradores, y la oscuridad de un profundo sueño del que acaba despertar hoy.

El destino te ha sonreído, estabas en el tren de la muerte de ese aciago día y vuelves a abrir los ojos en un hospital sin nombre hoy 11 de diciembre, sin saber qué es lo que estás haciendo aquí. Ni qué ha pasado.

Al abrir los ojos ves las caras de tu esposa y dos hijos.

Si fuiste un viajero de la Estación de Atocha que votas al PSC o al PP, hoy, once años y nueve meses después, tendrás la impresión de que has entrado en el zaguán del infierno

Once años y nueve meses no han pasado en balde. Han dejado su marca en el rostro de tu mujer, tiene las ojeras de ese tiempo suspendido en éter, y ves que los niños ya dejaron de serlo. El cambio es radical. Y tu te sientes un bicho raro. Como la cucaracha de 'La metamorfosis' de Franz Kafka. No entiendes nada pero, cuando te lo han explicado todo y te quedas a solas con el impacto de lo sucedido, le pides a tu esposa que quieres leer la prensa del día, como aquella mañana del 11 de marzo, para saber cómo está el mundo y España.

Corres el riesgo de que, al ver lo que ha acontecido en nuestro país durante tu hibernación, la realidad sea casi tan dañina como aquel borroso 11M, cuyas imágenes están perdidas en la arqueta de tu inconsciente. Un infarto de miocardio te puede fulminar sin salir del hospital.

Si eres un catalán que toda la vida has votado al PSC, el partido hegemónico en Cataluña, no puedo saberlo, o tal vez votas al PP. Sea una cosa o la otra, la lectura de la actualidad te producirá vértigo. Pensarás que lo que lees no es cierto, no es que sea una broma sino que continúas sumergido en la pesadilla de un sueño sin fin.

La sensación que tienes es la que refleja Chinua Achebe, el mejor escritor nigeriano, de Biafra, en su espectacular novela 'Todo se desmorona', publicada en 1958.

Nada tiene que ver la actual ruina del PP con la del PSC, pero esa fatal coincidencia ha hecho posible que el nacionalista aparezca hinchado en una enorme burbuja de jabón

El protagonista de su novela, Okonkwo, es un hombre rico, poderoso y respetado en su tribu. Es el hombre más sabio de Umofia, su pueblo, que ve sorprendido cómo sus convecinos se sienten atraídos por los vientos de cambio que les ha introducido una iglesia misionera... La vida ha cambiado, su mundo se está derrumbando, y cada decisión que toma, aún conserva la autoridad moral, es una palada de tierra sobre su tumba...

Si fuiste un viajero de la Estación de Atocha que votas al PSC o al PP, hoy, once años y nueve meses después, tendrás la impresión de que has entrado en el zaguán del infierno o, por el contrario, si fueras nacionalista, creerías que estás en las puertas del paraíso terrenal. Ni una cosa ni la otra, la visión que te nubla es pura fantasmagoría.

Si yo fuera un amigo que está a tu lado, te lo explicaría de forma telegráfica porque no tengo tiempo (espacio). Nada tiene que ver la actual ruina del PP con la del PSC, pero esa fatal coincidencia ha hecho posible que el nacionalista aparezca hinchado en una enorme burbuja de jabón.

Si eres votante del PP, la actual ruina del partido tiene dos nombres: te he explicado que desde hace siete años España vive en una profunda depresión, pero no es ese lastre el que ha convertido a tu partido en una ruina porque de hecho hay señales de mejora visibles, sino la corrupción desvergonzada y la crisis desencadenada en Cataluña. Lo de la corrupción es culpa suya. Empero la deriva separatista, no lo es. Pero España le culpa por no haber dado una respuesta imposible.

Si eres votante del PSC, las causas del actual desastre son otras: si Zapatero dejó hecho unos zorros al PSOE, Montilla hizo lo propio con el PSC, durante sus cuatro años de tripartit

Si eres votante del PSC, las causas del actual desastre son otras: si Zapatero dejó hecho unos zorros al PSOE, Montilla hizo lo propio con el PSC, durante sus cuatro años de tripartit.

A eso se añade el veneno inoculado en vena a la sangre dual del PSC, que ha conseguido romper la transversalidad de sus dos almas: la socialista y la nacionalista.

La depresión económica general en el electorado socialista catalán ha mutado en depresión mental. Necesitará tiempo para recuperar su pulso, si es que lo recupera.

Esto último está en el haber del gerifalte Mas que ha conseguido un efecto bumerán. No sólo rompiendo CiU, sino que en seis meses matará a CDC. Ha confundido la Ítaca de Ulises con otra obra griega: 'Edipo rey', en la que el hijo mata al padre...

Émulo de Atila, donde pasa Mas no vuelve a crecer la yerba.

***

Un amigo separatista, el día después del 27S ufano escribía en su Facebook: "Bye, bye España". Y una amiga le respondía con ironía: "Joan, no sabía que te ibas".

Y aunque la situación política es una quisicosa (enigma cuya solución es difícil de averiguar), las aguas volverán a su cauce natural, eso sí, tras haber pasado por una profunda depuración, limpia de aguas residuales...

Justo cuando la noche está más cerrada es cuando cada madrugada nace un nuevo día.

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