Menú Buscar
Días impares

Mas es el gerifalte mayor de España

Roberto Giménez

por Roberto Giménez

12.12.2015
6 min

En mi esquema este artículo debía haberse publicado el día 11 a continuación del titulado 'Hienas como Homs hacen el trabajo sucio de Scar', pero sin embargo el viernes irrumpió 'Una pesadilla del 11 de diciembre', que me rompió el guión preestablecido, pero vuelvo a él, para hablar de Scar, el president en funciones.

Tengo el pálpito de que encontrará algún samaritano de la CUP que le quitará de estar en funciones, pero eso será el día 15 de estos 'Días impares' que pasarán a mejor vida la madrugada del 20D, al primer minuto del nuevo día con un análisis a vuela pluma de la humeante jornada electoral.

En toda Europa, el nacionalismo tiene la etiqueta de ser una ideología de extrema derecha, por eso cuando pasa la frontera Mas cambia de registro

El artículo dedicado a la hiena de Taradell acababa así, en referencia implícita a Artur Mas: "Él [Homs] que, ante la mirada cómplice de su gerifalte, se ha retratado calificando de hienas a sus rivales de Madrit. Quico ha amantado en las ubres de la mesnada malvada de los enemigos del Rey León. Hienas como Homs hacen el trabajo sucio de Scar, el león que quiso pero no pudo ser Rey".

Mas es el gerifalte mayor del reino de España. La palabra gerifalte tiene dos acepciones en el DRAE. La primera es un halcón de plumaje pardo muy apreciado como ave de cetrería; pero lo empleo en su segunda acepción: político que ocupa un cargo de autoridad, tal y como lo utilizó don Ramón María del Valle Inclán en su novela 'Gerifalte de Antaño' hablando de las guerras carlistas del XIX, y que luego Francisco Umbral empleó para calificar a todos los políticos nacionalistas que echaban sus dardos envenenados a una diana con su punto central en Madrit. Por eso digo que Mas es el rey de la partida trabucaire. El gerifalte mayor de España.

Como no me gusta repetirme no recordaré los síntomas de su patología clínica ('Un psicópata carismático llamado Artur Mas'). No era una broma. Hay una bonita frase italiana allegro ma non troppo (alegre pero no demasiado) de este personaje y su monotema de raíz bolivariana, aunque lo niegue, que haría las delicias en el diván de Freud.

A modo de simple ejemplo: cuando declaró en el parisino Le Figaro que su proyecto político no era nacionalista. Si no es nacionalista ¿qué diantres es? Cambia su discurso según donde esté. En París, como en toda Europa, el nacionalismo tiene la etiqueta de ser una ideología de extrema derecha, por eso cuando pasa la frontera cambia de registro. Jordi Pujol, su padre putativo, tenía otros defectos, pero políticamente era mucho más honesto.

Los convergentes de toda la vida se han quedado ojipláticos, y los entiendo porque se han dejado embaucar por un farsante, y a los no encoñados ahora se les ha caído la venda de los ojos

Por eso ahora hace de abrazafarolas de la CUP la bandera de la desobediencia de los perroflautas. Nada nuevo: repite lo de hace tres años cuando se subió a la cresta de la ola de la ANC de Forcadell. Este gerifalte práctica la célebre frase de Grouxo Marx: "Estos son mis principios, pero si no le gustan puedo cambiarlos".

Así acepta todas las propuestas que le plantean los Baños, Gabrielas y sus chicos asamblearios que de cara a la galería suenen a música celestial: aumentar a mil euros el salario mínimo interprofesional, o reducir a la mitad las listas de espera en la sanidad pública.

Los convergentes de toda la vida se han quedado ojipláticos, y los entiendo porque se han dejado embaucar por un farsante, y a los no encoñados ahora se les ha caído la venda de los ojos.

El gerifalte sabe que no puede cumplir esos compromisos, pero le importa un rábano porque la culpa de que no pueda no es suya sino de la malvada Madrit que no transfiere los recursos necesarios para reducir a la mitad las listas de espera (para quien no lo sepa: en sanidad, la Administración General del Estado transfiere a cada comunidad autónoma la misma cantidad per cápita. Cataluña es, después de Andalucía, quien más recibe porque es la segunda comunidad más habitada. No hay privilegios).
El problema de esa otra promesa electoralmente tan atractiva de mil euros aceptada por el gerifalte es que no podrá culpar a Madrit si los empresarios no pueden pagarlos...

Ni el más hábil orador, y el gerifalte mayor de España lo es, ni siquiera con la suma de Cicerón y Churchill, no pueden vencer la ley de la gravedad. Eso sólo es posible en noches irreales y oníricas de un ególatra, ebrio de poder, con Baños y Gabrielas, Rufianes o Junqueras...

Artículos anteriores