Mas daño que la tiña

Roberto Giménez

por Roberto Giménez

25.11.2015
3 min

No es una afirmación retórica: tengo serias dudas sobre la salud mental, incluso la estabilidad emocional, del presidente en funciones de la Generalitat. En 'Un psicópata carismático llamado Artur Mas' expliqué los tres síntomas de esa patología clínica: discurso persuasivo, falta de empatía hacia quien no piensa como él (los no separatistas), y que la culpa de todos los males son del otro (España). Nunca suyos. Él no se equivoca.

Desde el 27S, cada vez que abre la boca, Mas sube un peldaño en la peana del absurdo

Pero, desde el 27S, cada vez que abre la boca, sube un peldaño en la peana del absurdo. Una de dos: que lo que dice es para acariciar los oídos de los antisistema que ansía seducir; que es lo que en principio creía. O realmente se lo cree. Lo primero es una impostura táctica para conquistar el objeto de su deseo: ser investido president, pero lo más preocupante sería lo segundo: Artur Mas se ha tragado los 'libros de caballería' de la Forcadell y ve en los molinos de viento de Campo de Criptana a aviesos gigantes castellanos que le atacan sin piedad.

El increíble político menguante no ha tenido suficiente con romper a CiU sino que ahora quiere disolver a Convergència ante el pasmo general de sus electores, sin que ni uno solo de sus colaboradores se atreva a decirle que su viaje a Ítaca ha perdido el astrolabio. Está entrando en esa fase de delirium tremens, el mismo día en que los representantes de la función pública se encierran en toda Cataluña exigiendo que pague las deudas que tiene pendientes con los funcionarios...

Ahora dice que Estado ha intervenido la Generalitat no de frente, como el 6 de octubre hiciera la República de Niceto Alcalá Zamora, sino por la puerta de atrás, porque el ministro de Hacienda le ha dicho que no le devengará los 3.000 millones del FLA mientras no justifique todos sus gastos, porque, como le ha dicho Montoro, no quiere que ningún euro de todos los catalanes haya sido gastado para atentar contra la Constitución.

Mi duda es la de si se cree sus palabras y ha enloquecido, o simplemente intenta seducir a las 'Gabrieles' que aún no lo quieren investir de president

Esta realidad pasada por el cristal de Mas es un ataque contra todos los catalanes, sean o no separatistas. Y de paso suelta la prenda (para acariciar los oídos de los antisistema) de que, para ensanchar la base social separatista, va a continuar trabajando en esa dirección.

Mi duda es la de si se cree sus palabras y ha enloquecido, o simplemente intenta seducir a las 'Gabrieles' que aún no lo quieren investir de president.

De lo que no tengo ninguna duda, y como no quiero exagerar no uso una enfermedad mortal, es de que este hombre hace más daño que la tiña para la convivencia en Cataluña.

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¿Quién es... Roberto Giménez Gracia?
Roberto Giménez

Durante treinta años ha sido director del Vallés, era el segundo semanario más antiguo de Cataluña, y fue director de Honor de El Vallès del siglo XXI. Ha escrito diez volúmenes de la serie 'Casi treinta años y un día' -en Sant Jordi de 2017 se publicó el último: 'Mis Enemigos Íntimos'-. Son las memorias del director del semanario comarcal más leído en Cataluña, que desapareció seis meses después de que lo dejara. Cada Sant Jordi publica una edición de 100 ejemplares que se agotan el mismo día. ¿Por qué no hace más? "Son para mis amigos", responde. Retirado antes de tiempo, con 55 años, por culpa de una bala traidora en la médula... También se le puede seguir en Facebook -cada día laborable publica 'La libreta azul'- y en Twitter. No es el capitán Araña. Sus amigos dicen que es honesto y leal, pero eso se lo dicen porque son sus amigos. Para entrar en su cofradía exige Derecho de Admisión. Vale quien sirve, pero no sirve cualquiera.