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Cumplir la ley, Felipe el primero

Roberto Giménez
3 min

Hoy tengo un póquer de actualidad para despotricar. Hay varias cuestiones. Y se podría reflexionar sobre las últimas previsiones del derrumbe económico de España, o de la obligación de la mascarilla ordenada por la Generalitat o del insustancial Torra que ha dejado a Puigdemont como un estadista ahora que los extranjeros pueden venir para salvar empleos. También sobre el cambio de Ciudadanos, con el liderazgo de Inés Arrimadas, que constata que no desaparecerá como parecía que era su destino. Las mujeres son más listas. Pero, a pesar de todo ello, quiero hablar del rey emérito, que tiene un desmérito porque nos avergüenza a todos, a los derechas y a los de izquierdas, aunque me de grima coincidir con Podemos y con los separatistas.

Nunca he sido monárquico, pero la monarquía parlamentaria es un oxímoron de una monarquía republicana. De hecho, el símbolo de la bandera nacional une los colores de la vieja bandera española del siglo XIX, no la franquista, con el escudo republicano en una feliz decisión aprobada por el primer gobierno de Adolfo Suárez.

El Régimen del 78 es similar a las monarquías parlamentarias (republicanas) bálticas que todo Occidente admira porque ofrecen el mayor Estado de Bienestar. Los españoles no los envidiamos por su clima; y por eso nuestra nación es la segunda potencia turística del mundo, y tantos extranjeros vienen a veranear, y ahora los echamos en falta.

Los franquistas odiaban a Juan Carlos por perjuro, por eso todos los demócratas lo querían, también los socialistas y hasta los del Partido Comunista de Carrillo.

Hace veinte años un profesor amigo contratado por el gobierno socialista de Granollers que tenía relación con Iberoamérica me decía que en ese subcontinente el pueblo lo quería mucho porque había conseguido transformar la imagen del reino. Por eso era un ejemplo para tirios y troyanos, pero ese paradigma ha muerto.

La reina doña Leticia bajo varios enteros en cotización de Bolsa cuando no quiso hace dos años en Semana Santa dejar a la abuela fotografiarse con sus bellas nietas, el rey tuvo que darle un quite.

Soy republicano, pero estoy a favor del actual rey porque es una persona honesta que su máxima es proteger a los españoles, por eso los separatistas no lo quieren, por eso lo defiendo. Pero estoy triste porque nos ha engañado.

Y al actual rey le pediría que reforme la Constitución de 1978 por una cuestión capital: que todos estemos obligados a cumplir con la Ley, él el primero.

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¿Quién es... Roberto Giménez Gracia?
Roberto Giménez

Durante treinta años ha sido director del Vallés, era el segundo semanario más antiguo de Cataluña, y fue director de Honor de El Vallès del siglo XXI. Ha escrito diez volúmenes de la serie 'Casi treinta años y un día' -en Sant Jordi de 2017 se publicó el último: 'Mis Enemigos Íntimos'-. Son las memorias del director del semanario comarcal más leído en Cataluña, que desapareció seis meses después de que lo dejara. Cada Sant Jordi publica una edición de 100 ejemplares que se agotan el mismo día. ¿Por qué no hace más? "Son para mis amigos", responde. Retirado antes de tiempo, con 55 años, por culpa de una bala traidora en la médula... También se le puede seguir en Facebook -cada día laborable publica 'La libreta azul'- y en Twitter. No es el capitán Araña. Sus amigos dicen que es honesto y leal, pero eso se lo dicen porque son sus amigos. Para entrar en su cofradía exige Derecho de Admisión. Vale quien sirve, pero no sirve cualquiera.