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Colau somete a Barcelona al austericidio

José Carlos Díez
8 min

Hace un año, Ada Colau lideró un movimiento ciudadano en Barcelona que le permitió ser alcaldesa. Es la alcaldesa de Barcelona con el menor apoyo social de votos de las últimas décadas, pero es alcaldesa. Colau ganó las elecciones prometiendo un cambio real. Prometió acabar con el austericidio, prometió acabar con los desahucios, prometió acabar con la desigualdad... prometió, prometió y prometió hasta la extenuación.

Colau prometió mejorar la política de la ciudad y ha sumido Barcelona en el peor periodo de ingobernabilidad de la historia de la democracia

El protocolo exige 100 días para empezar a evaluar la acción de un Gobierno. Colau ya lleva 300 días de alcaldesa. ¿Cuál es el balance de su gestión? Lo podemos resumir en una palabra: desastre. Ha sido incapaz de aprobar un presupuesto para 2016, y solo ha conseguido el apoyo para un prórroga in extremis con durísimas críticas a su gestión por parte de ERC y la CUP, que le dieron su apoyo.

Colau prometió mejorar la política de la ciudad y ha sumido Barcelona en el peor periodo de ingobernabilidad de la historia de la democracia. Carmena en Madrid tiene problemas, no tiene plan para la ciudad y continúa con los recortes pero al menos tuvo la habilidad de aprobar el presupuesto el pasado mes de diciembre con el apoyo del PSOE. Colau ha sido incapaz.

Total gastos Ayuntamiento de Barcelona.

Igual de preocupante es el análisis de la ejecución de gastos en entre enero y marzo, únicos datos que ha publicado el ayuntamiento. Los ingresos aumentaron un 2%, poco, pero aumentan, lo cual no justifica ya la austeridad. Aunque Colau hizo campaña contra la austeridad, la realidad es que --como se observa en el gráfico anterior-- Barcelona aumentó con fuerza el gasto desde 2013. En 2015 gastó por encima de 2009, antes de que empezaran los recortes.

La prórroga del presupuesto, un mecanismo eficaz de nuestra Constitución para evitar que la ingobernabilidad colapse los ayuntamientos, comunidades o ministerios, permite al equipo de Colau gastar lo mismo que en 2015. Por lo tanto, ya no vale culpar a Mariano Rajoy o Angela Merkel de los recortes como cuando era una activista. Ahora que es alcaldesa, los recortes son su exclusiva responsabilidad.

Colau ha aplicado un recorte de gasto del 10% con respecto al primer trimestre de 2015, superior al que ha aplicado Alexis Tsipras en Grecia

¿Cuál es el resultado de sus gastos en el primer trimestre de 2016? Colau ha aplicado un recorte de gasto del 10% con respecto al primer trimestre de 2015, superior al que ha aplicado Alexis Tsipras en Grecia.

El mayor recorte se produce en inversiones, que han caído un 50%. Una ciudad que está saturada por el turismo, que crece cada día, que necesita inversiones urgentes en gestión de movilidad, en gestión de residuos, en gestión de agua, en gestión ambiental, en el modelo de ciudad inteligente como están haciendo las principales ciudades del mundo, ¿se permite el lujo de recortar el 50% la inversión sin ningún tipo de restricción presupuestaria que lo exija, como sí es el caso de Grecia? Muchos pensábamos que Colau no sabía nada de cómo gestionar una de las ciudades más maravillosas del mundo, ahora hemos comprobado que no sabe nada de nada.

Más decepcionante aún es el análisis del resto de partidas. Viniendo de la Plataforma Antidesahucios, este economista observador esperaba una mayor sensibilidad social que la que tenía la derecha que gobernaba la ciudad. Pero me equivoqué. Colau ha aplicado un recorte del 7% en la partida de servicios sociales donde se atiende a las personas más castigadas por esta maldita crisis.

Y ha aplicado un recorte del 40% en la partida de vivienda y urbanismo. En la web del ayuntamiento hay un acceso a la oferta de viviendas sociales que ofrece Colau. Puedes comprobar tú mismo, querido lector, que Colau ofrece tres viviendas. ¿Tres viviendas para acabar con el problema habitacional de los jóvenes barceloneses y las familias con menor renta?

Hay otra pestaña para luchar contra la pobreza energética que consiste en asesorar a los barceloneses en cómo solicitar el bono social que aprobó José Luis Rodríguez Zapatero, al que esta señora llamó "criminal" en el Congreso, hecho por el que aún no ha pedido perdón.

Colau ha aplicado un recorte del 40% en la partida de vivienda y urbanismo, y un 7% en la partida de servicios sociales

Este economista observador ha sido muy crítico con la política económica de la derecha en España y en Europa desde 2011. Hay los mismos españoles trabajando que en 2011, pero los trabajadores cobramos 30.000 millones menos en salarios. Además, Rajoy nos ha subido todos los impuestos, ha recortado brutalmente en educación y sanidad un 20%, deja un agujero de 20.000 millones en el sistema de pensiones, se ha pulido la hucha que le dejó inmaculada Rodríguez Zapatero con 70.000 millones, hay un millón de jóvenes menores de 35 años menos trabajando que cuando Rajoy aprobó su reforma laboral y 500.000 parados más que no cobran ningún tipo de prestación y han pasado a la pobreza severa.

Cuando Rajoy llegó a la Moncloa la corrupción preocupaba al 5% de los españoles, hoy preocupa al 50% y es el segundo problema sólo por detrás del paro. Rajoy debió dimitir en 2012 cuando mandó su SMS a su tesorero en la versión actual de Capone años 20: "Luis, sé fuerte". Ha hecho un enorme daño a las instituciones, a la reputación de la clase política y de los partidos, ha degradado la calidad de nuestra joven democracia protegiéndose en el búnker de La Moncloa. Ha empeorado el cabreo de la sociedad catalana y el descontento social en toda España por el aumento de la pobreza y la desigualdad haciendo lo que mejor sabe hacer: nada.

Por todas estas razones este economista observador ha pedido un cambio de Gobierno y un cambio de la política económica española y europea para crecer más, crear más empleo y con mejores salarios para reducir la desigualdad. Pero si el cambio va a ser Ada Colau y Pablo Iglesias, como diría Groucho Marx, "que se pare esto que yo me bajo".