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Ciutat Morta y el revisionismo 'progre'

Jordi Alberich
25.10.2020
3 min

El documental Ciutat Morta ha adquirido nueva vida, tras cinco años de su emisión en Canal 33, si bien por razones bien distintas. El filme se centraba en los hechos que dejaron tetrapléjico a un agente de la Guardia Urbana al recibir una pedrada en el desalojo de una fiesta de un edificio okupa, sembrando multitud de dudas acerca de la actuación policial y cuestionando la culpabilidad de los acusados y la actuación de la justicia.

Pero lo más relevante no fue tanto el documental como la intensidad con que, especialmente desde sectores autodenominados progresistas, se acogió el documental, al que se le otorgó una veracidad total. De ahí, una campaña durísima contra la Guardia Urbana y los responsables políticos de cuando acontecieron los hechos. En este contexto, se otorgó al documental el premio Ciutat de Barcelona.

Al cabo de un lustro parece ya claro que los acontecimientos sucedieron conforme señaló el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en su sentencia condenatoria. Además, resulta que el condenado por la agresión, a quien se llegó a considerar víctima de un montaje policial, asesinó posteriormente, con una barra de hierro y sin mayor motivo, a una persona en un bar de Zaragoza.

Recientemente, a la vista de cómo se ha evidenciado la forma en que acontecieron los hechos, diversos grupos del Ayuntamiento de Barcelona han solicitado que se le retire el premio y la subvención a la productora.

Sin entrar en el sentido estricto de la propuesta, lo revivido estos días me recuerda la enorme intensidad con que se indignaron políticos e intelectuales. Su actitud, tan agresiva como infundada, estaba soportada en su condición de progresistas, que les viene a dotar de una superioridad moral e intelectual, no siempre justificada.

Y especialmente interesante me resultan las consideraciones de Ferran Mascarell: “Condenamos el asesinato del vecino de Zaragoza y reiteramos el apoyo a la Guardia Urbana, pero no compartimos la retirada porque no hace falta entrar en una lógica revisionista de un sistema de jurados que tiene aspectos que funcionan y otros que no”.

Nada que decir si no fuera porque, de hace tiempo, los suyos se han entregado a una dinámica exacerbada e interesada de revisionismo de lo acontecido hace décadas o siglos. Aquello difícil de someter a revisión, por el tiempo transcurrido y la descontextualización, lo revisan y condenan con gran naturalidad. Aquello sencillo de revisar, porque sucedió hace pocos años y las pruebas resultan evidentes, se aparca. Y tan tranquilos.

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¿Quién es... Jordi Alberich?
Jordi Alberich

Es licenciado en Ciencias Empresariales por ESADE. Socio y fundador, en 1988, de M&A Fusiones y Adquisiciones; Asesor general del Círculo de Economía e impulsor de Promoción de Humanidades y Economía, sociedad editora de La Maleta de Portbou.