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En Cataluña retorna el malestar social

Manel Garcia Biel
7 min

De repente, después de más de seis años ahogadas por el ruido del procés, las reivindicaciones sociales vuelven a llenar las calles. Años atrás a finales del 2010, en su primera legislatura como presidente del Gobierno catalán, Artur Mas fue el primero a nivel del Estado en llevar a cabo importantes recortes con el apoyo parlamentario del PP. Esto provocó fuertes movilizaciones sociales e incluso el cerco del Parlament por ciudadanos indignados. Eso llevó al entonces President de la Generalitat a hacer un giro en su política y embarcarse en el apoyo al movimiento independentista. Y en ese contexto se produjo la convocatoria de elecciones anticipadas en 2012 y el cambio de socio parlamentario, de PP a ERC, manteniendo pese a todo las mismas políticas de recortes y privatizaciones.

Desde entonces el espejismo del proceso independentista ha hegemonizado las movilizaciones en la calle en detrimento de las movilizaciones de reivindicaciones sociales. Pero ahora, de golpe, el cambio de Gobierno en el Estado, un cierto reflujo del procés y una cierta recuperación económica han provocado que salgan con fuerza renovada las reivindicaciones pendientes y durante tanto de tiempos sepultadas.

Durante estos años Cataluña ha sido una de las comunidades que más ha sufrido el proceso de recortes e incluso de desgobierno. Los sucesivos governs de la Generalitat han estado más ocupados en vender la cuestión del agravio territorial que en gobernar la comunidad autónoma. Tanto es así que se ha producido un grave deterioro de los servicios públicos más básicos como la sanidad y la enseñanza para poner dos ejemplos.

Las condiciones sociales del conjunto de la ciudadanía en especial los sectores más desfavorecidos se han deteriorado profundamente. Las privatizaciones y los recortes en la sanidad se han situado alrededor del 28%. En cuanto a la comunidad educativa hay un 12% de reducción en el gasto. Por ejemplo las matrículas universitarias son las más caras de todo el Estado. Y así podríamos hablar de todos los sectores de competencia de la Generalitat. El gasto social se ha recortado cerca de un 20%. Y el conjunto de los funcionarios catalanes son los únicos de todo el Estado a quienes no se ha devuelto las pagas recortadas en el pasado.

Y es por ello que este final de noviembre han explotado un conjunto de sectores desde médicos de atención primaria, bomberos, estudiantes, etc. Y para el próximo 12 de Diciembre está prevista una Huelga General del conjunto de la función pública. Todo ello a pesar de la escasa información por parte de los medios públicos de la Generalitat.

La gente se subleva y dice que ya es suficiente, en contraste con la apatía y el desprecio de un Govern de la Generalitat que no cumple con su función principal que es atender las necesidades de la ciudadanía. Y decimos apatía y desprecio por que parece que el Govern y su President tengan otros intereses que los ocupan de forma prioritaria.

Sólo hay que ver las desafortunadas declaraciones del portavoz de JxCat Eduard Pujol quién sobre la huelga de los médicos espetó “A veces nos distraemos con cuestiones que no son las esenciales. Que si 85 días de lista de espera, que si tendrían que ser 82... Nos estamos peleando por las migajas. Tenemos que ir a la resolución real del problema” que por él no es otra que conseguir la independencia.

Es decir los problemas reales de la vida de la gente no son lo que más importa en el Govern de la Generalitat, sino que son otros temas “más trascendentes”. Sólo esto ya demuestra un claro sentido de clase privilegiada que desprecia las preocupaciones de la vida diaria de la ciudadanía.

¿Cómo puede ser que siendo Cataluña la comunidad con el sexto presupuesto per cápita más grande en el 2017, haya sido la tercera que menos gasto sanitario per cápita ha hecho, o la quinta por la cola en educación, cómo ha sido publicado a los medios? Y cuando hablamos de “per cápita” estamos hablando de “por cada uno de los ciudadanos”.

Todo esto no es ajeno a la realidad más general de la vida política del conjunto del Estado. Así no es comprensible la actitud de las fuerzas independentistas como el PDCat o ERC ante los presupuestos del Estado. Parece como si fueran cosas que no les afectaran como unos presupuestos que comportan un cambio de tendencia y que por primera vez tienen un cariz más social con un incremento del gasto social y un favorecimiento de los sectores más afectados por la crisis y los recortes.

Estamos hablando entre otras cosas de que las personas trabajadoras de Cataluña tengan un salario mínimo de 900 euros mensuales. Que los y las pensionistas catalanas tengan una revalorización de sus pensiones según el IPC, y que de cara al futuro se elimine el factor de sostenibilidad. Se trata de una mejor dotación presupuestaria para Cataluña.

Pero parece que esto no sea importante por el Govern de la Generalitat ni para las fuerzas políticas que le son afines. La realidad de la gente no parece ser importante ante la prioridad del “país”, pero no podemos entender de qué van los intereses este país” que dicen defender sino son los intereses de la gente que vive en él. ¿Qué es el país” sin su gente?

No nos podemos engañar, porque este Govern de la Generalitat y estos partidos son los mismos que en los años que van desde diciembre del 2010 hasta ahora han sido los que más han recortado y privatizado de todo el Estado. Eso sí, todo lo han hecho en nombre de Cataluña.

Bienvenidas las reivindicaciones sociales de nuevo en Cataluña, es el regreso de la realidad. !!!Que dure!!!

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¿Quién es... Manel García Biel?
Manel Garcia Biel

Economista y sociólogo. Ha sido secretario de Comunicación y Portavoz de CCOO de Catalunya.