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La primera vez que me amenazó Terra Lliure

Roberto Giménez
3 min

Hace treinta años, a finales de los 80, tuve la primera supuesta amenaza de Terra Lliure, con motivo de un artículo de opinión en el que hablaba del 11 de septiembre de 1714.

Mi tesis era la del historiador Jaume Vicens Vives: que con la triste caída de la Generalitat, Cataluña pasó de la Edad Media a la época contemporánea con el permiso para comerciar con las Indias –como mi abuela llamaba a América–, y produjo la industrialización de la provincia de Barcelona.

Con los Austrias, nuestros antepasados podían comerciar a través de Sevilla y Cádiz: ni Barcelona, Valencia, Málaga, Santander (que entonces era de Castilla la Vieja), ni A Coruña tenían el permiso real. Todo estaba controlado a través de la aduana del Archivo General de las Indias con sede en Sevilla.

Mi artículo fue boicoteado por una empleada indepe de la imprenta, que tres años después me dijo, cuando fue despedida, que el nombre de Felipe II fue sustituido adrede por Felipe V para que los lectores creyeran que era un cateto. Dada mi buena fe, ingenuidad, pensé que el error había sido involuntario, pero me lo confirmó cuando la habían despedido. No le dije nada, pero pensé que era una mala persona. Era muy ingenuo; aún sigo siéndolo…

A raíz de ese artículo, recibí varias amenazas. A la misma hora me tiraban una piedra a la puerta de cristal de la escalera del inmueble donde estaba la Revista del Vallès. No hice caso hasta que una tarde me informaron de que eran de Terra Lliure

Como el descerebrado actuaba a la misma hora, denuncié el hecho a la Policía Nacional. El día siguiente vino un comisario del CNI, entonces CESID: que habían detenido al descerebrado con las manos en la masa…

No era un desconocido. Era el hijo de un colaborador que hacía las crónicas de atletismo; el padre se disculpó, pero dejó de colaborar en la sección de Deportes…

Fue la primera vez que me amenazó Terra Lliure.

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¿Quién es... Roberto Giménez Gracia?
Roberto Giménez

Durante treinta años ha sido director del Vallés, era el segundo semanario más antiguo de Cataluña, y fue director de Honor de El Vallès del siglo XXI. Ha escrito diez volúmenes de la serie 'Casi treinta años y un día' -en Sant Jordi de 2017 se publicó el último: 'Mis Enemigos Íntimos'-. Son las memorias del director del semanario comarcal más leído en Cataluña, que desapareció seis meses después de que lo dejara. Cada Sant Jordi publica una edición de 100 ejemplares que se agotan el mismo día. ¿Por qué no hace más? "Son para mis amigos", responde. Retirado antes de tiempo, con 55 años, por culpa de una bala traidora en la médula... También se le puede seguir en Facebook -cada día laborable publica 'La libreta azul'- y en Twitter. No es el capitán Araña. Sus amigos dicen que es honesto y leal, pero eso se lo dicen porque son sus amigos. Para entrar en su cofradía exige Derecho de Admisión. Vale quien sirve, pero no sirve cualquiera.