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Ángeles de la guarda a pie de pista

La labor de los bomberos de los aeropuertos es fundamental en la lucha contra la letal pandemia del coronavirus

3 min

Los aeropuertos se han convertido en grandes parkings para aviones. La reclusión ha reducido los viajes como nunca antes se había visto. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Los aeropuertos, gestionados por Aena, tienen una función clave: asegurar que la cadena de abastecimiento no se rompa y que los suministros sanitarios lleguen a su destino. Además de estas tareas, deben mantenerse operativos para llevar a cabo vuelos de rescate, repatriar a los españoles que quedaron atrapados fuera del país, operar los vuelos críticos para el trasplante de órganos, trasladar enfermos oncológicos o a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de Salvamento Marítimo.

Reyes y Francisco son dos de las personas clave en uno de estos aeropuerto, junto a centenares de compañeros suyos por toda España. No pueden teletrabajar. Tienen que estar a pie de pista. Reyes es jefe de Dotación del Cuerpo de Bomberos de Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna, una pieza esencial para que el aeródromo pueda estar en alerta continua. "Aunque no se nos vea, siempre estamos aquí, pendientes de todas las operaciones y velando por la seguridad de pasajeros y trabajadores”, explica Reyes.

Pieza clave contra la pandemia

Son un colectivo fundamental en el que la reclusión es una entelequia. Cada día se arriesgan, pero no se arrepienten. Ni mucho menos. “Nos sentimos orgullosos de nuestra labor aquí porque somos conscientes de que somos una pieza muy importante para llevar a cabo esas funciones clave para la lucha contra esta pandemia”, afirma con convencimiento.

Esta afirmación no extraña. Forma parte de su ADN. Son bomberos y tienen voluntad de servicio: “Nuestra vocación nos pide interiormente mayor colaboración con la ciudadanía, y en mi caso lo hago de forma altruista y voluntaria los días que libro. Hay mucho dolor, miedo, incertidumbre y necesidad, y aportar un granito de arena ayuda a crear una montaña de solidaridad”. Se puede decir más alto, pero no más claro.