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El Barcelona Supercomputing Center pone la inteligencia artificial al servicio del sector sanitario

El centro computacional ha firmado un contrato con la consultoría ASHO para desarrollar herramientas de codificación clínica que agilicen la obtención de datos sanitarios y faciliten su análisis

El supercomputador MareNostrum, en el Barcelona Supercomputing Center (BSC) / EUROPA PRESS
El supercomputador MareNostrum, en el Barcelona Supercomputing Center (BSC) / EUROPA PRESS

El Barcelona Supercomputing Center (BSC) ha firmado un contrato con la compañía de codificación clínica y asesoría hospitalaria ASHO que permitirá desarrollar herramientas basadas en inteligencia artificial (IA) que mejoren el sector sanitario, concretamente en el tratamiento de historiales y datos médicos.

La pandemia del coronavirus ha puesto de manifiesto la necesidad de compartir información sanitaria de la forma más ágil y rápida posible, por ello desde el BSC entienden la codificación clínica como una herramienta imprescindible para el sector. En este sentido, Martin Krallinger, jefe de la unidad de minería de textos del centro computacional, destaca dos ejes clave: adaptar tecnologías a los problemas sanitarios y permitir a estos profesionales controlar las necesidades que surjan durante la fase de desarrollo de las mismas.

Cambios de forma gradual

En rueda de prensa telemática para anunciar la alianza de ambas entidades, el director del departamento de IA de ASHO, Juli Climent, ha destacado que esta tecnología no llega para sustituir a nadie, sino para mejorar las capacidades de los médicos, que podrán trabajar sin sesgos, así como de forma mucho más automática, rápida y precisa: “La codificación sirve para asignar códigos determinados a enfermedades que son fácilmente comparables, como por ejemplo el Covid-19 y la insuficiencia respiratoria, y hacer correlaciones para analizar cómo afecta una a otra”. Gracias a la IA, el procedimiento se acelera, ya que permite que no haya que revisar manualmente todos los informes para extraer información clara y de utilidad.

Por su parte, Krallinger ha puntualizado que los cambios que se producirán a partir de los avances tecnológicos en el sector sanitario se producirán de forma gradual. “Hay que integrar el conocimiento clínico dentro de estas tecnologías y modelos predictivos, pero el hecho de tener que hacer un etiquetado de datos retrasa un poco el avance en este ámbito”, ha señalado.

Inversión de 77.000 euros

Para ASHO, este contrato supone una inversión de 77.000 euros, el cual señalan que les permitirá aumentar su productividad y ampliar vías de negocio que les acerquen a su objetivo de conseguir superar los dos millones de euros facturados este año tras cerrar 2021 con más de 1,8 millones. “Vamos a generar sinergias en conocimiento y trabajar en captación, estructuración y explotación de datos para mejorar la identificación de pacientes en base a los textos médicos”, ha informado Ruth Cuscó, directora gerente de la consultoría.

El director comercial, Carlos Sevillano, apunta que también tienen pensado “trabajar en la estructuración de textos para poder localizar palabras determinadas en grandes cantidades de información a procesar”, algo que afirma que por ahora no es posible en el sector y que confía poder hacerlo posible de la mano de BSC.