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Hugh Grant quiere un 'Notting Hill 2' sin final feliz

En tono humorístico, este actor pide continuaciones más oscuras de las comedias románticas que protagonizó

Carlos Losada

Hugh Grant y Julia Roberts en Notting Hill / WORKING TITTLE FILMS
Hugh Grant y Julia Roberts en Notting Hill / WORKING TITTLE FILMS

En plena promoción de la serie de HBO The Undoing, su conocido protagonista, Hugh Grant, respondió a algunas preguntas relacionadas con las películas románticas en las que participó y que le lanzaron al estrellato en los años 90.

Y sus respuestas, cargadas de humor, sorprendieron cuando le cuestionaron por una posible continuación de las mismas. Y es que, no sería extraño que Notting Hill o Cuatro bodas y un funeral tuvieran una segunda parte si se tiene en cuenta la cantidad de secuelas o remakes que se están realizando en el cine actual. Sin embargo, Grant no pareció muy convencido de ello… si no se hacen algunos cambios en el tono de la cinta.

La vida real

"Me gustaría hacer una secuela de una de mis propias comedias románticas que muestre lo que pasó después de que esas películas terminaran. Para demostrar realmente la atroz mentira que fueron todas, es decir, su final feliz", expuso en tono humorístico.

Y continuó refiriéndose a Notting Hill: "Me gustaría hacerla con Julia Roberts y sobre el terrible divorcio que sucedió después, con abogados realmente caros, niños involucrados en el tira y afloja, mares de lágrimas. Personajes psicológicamente marcados para siempre. Me encantaría hacer esa película".

Una secuela sorprendente

Esa sin duda sería una continuación sorprendente para una de las películas románticas más redondas y celebradas de las últimas décadas, con una legión de fans que no se la pierden cada vez que la programan en televisión. Y probablemente no gustara a la mayoría de ellos, ya que el final apoteósico de la historia entre la súper estrella de cine y el librero de Notting Hill no invita a pensar que unos años después todo se iría al traste.

Lo que sí podría ocurrir es que a Julia Roberts sí le encajara la idea, quizás algo más que el argumento de la película dirigida por Roger Michell y guionizada por Richard Curtis en 1999, ya que por entonces, según ella misma declaró años después, “no quería hacer la película, el enfoque me parecía horrible. ¿Interpretar a la estrella de cine más importante del mundo que se enamora de un librero? ¡No!”. Finalmente, después de hablar con el equipo decidió interpretar a Anna Scott. El resto es historia. Una recaudación superior a los 363 millones de dólares en todo el mundo, frente a un presupuesto que 42 millones.

Escena de Notting Hill / WORKING TITTLE FILMS
Escena de Notting Hill / WORKING TITTLE FILMS

Grant, el rey de la comedia romántica

Cabe recordar que Notting Hill fue el espaldarazo definitivo para que Hugh Grant se convirtiera en el rey de este género, tal y como en Estados Unidos lo fue Meg Ryan. Eso sí, la película que hizo popular al actor en todo el mundo fue la aclamada Cuatro bodas y un funeral, en la que interpretaba a un joven que no conseguía encontrar a alguien de quien enamorarse hasta que aparece una enigmática mujer interpretada por Andie MacDowell.

El éxito de Cuatro bodas y un funeral fue tal que estuvo nominada a los Oscar como mejor película, mejor actor y, claro está, por mejor guion. Después de costar 6 millones de dólares, recaudó más de 244 en todo el mundo. Nunca hubo una continuación de este largometraje cargado de humor (y con algún momento realmente dramático -de ahí el funeral-), aunque dado lo que piensa su principal intérprete, los amantes de la película quizás no quieran que lo haya.

Más títulos

Después de que los tics de Hugh Grant se convirtieran en su seña de identidad, el actor se embarcó en proyectos similares. Participó en la ñoña Nueve meses junto a Julianne Moore, fue uno de los pretendientes en El diario de Bridget Jones, se enamoraba de Sandra Bullock en Amor con preaviso y se ponía en la piel de una estrella del pop venida a menos en Tú la letra y yo la música.

Aunque volvió a ser una participación en una película escrita por Richard Curtis (esta también la dirigió este guionista) la que le dio otro de esos papeles inolvidables de su carrera. En Love Actually se metía en la piel del Primer Ministro de Reino Unido para enamorarse de su secretaria, bailar por el número 10 de Downing Street y besar a su amada en el escenario del colegio de sus sobrinos. ¿Se habrá imaginado una continuación de aquella historia?