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Del puente al túnel

Del puente al túnel

La anglo-francesa 'The tunnel' es una magnífica versión de la serie original sueco-danesa 'El puente' que no hay que perderse

21.04.2018 00:00 h.
4 min

La serie sueco-danesa El puente ha sido, probablemente, la más influyente del reciente panorama televisivo. Cuenta con tres versiones, una norteamericana, The bridge, una anglo-francesa, The tunnel, y una rusa de la que desconozco hasta el título. Y no es de extrañar, ya que la pareja protagonista --un policía danés, que es pura humanidad, y su colega sueca, que sufre del síndrome de Asperger y está negada para la empatía, aunque se esfuerza en aparentarla-- es tan interesante como original. Su inicio es, sin duda alguna, el más impactante y turbador que uno haya visto jamás en una ficción criminal: en mitad del puente que une Suecia con Dinamarca aparece el cadáver de una mujer cortado en dos; para colmo, la parte superior no pertenece al mismo cuerpo que la inferior. Como una parte del fiambre está en Suecia y la otra en Dinamarca, el caso se asigna a un policía de cada país. A partir de ahí, el tránsito entre Copenhague y Malmö es constante. El puente es una de las series de las que más ha disfrutado un servidor de ustedes en tiempos recientes.

Movido por la curiosidad, me tragué algunos episodios de The bridge, situada en la frontera entre México y Estados Unidos. No estaban mal, pero tampoco eran como para tirar cohetes. La química entre el poli mexicano y la peculiar agente norteamericana se quedaba corta, y la trama sobre el narcotráfico, puede que inevitable dado el entorno, añadía un toque de banalidad que no le sentaba muy bien al producto. Abandoné tras unos cuantos capítulos, pensé en lo mal que viajan a veces ciertas ficciones y pasé olímpicamente de ver The tunnel. Mal hecho, como pude comprobar hace poco cuando me tragué un par de episodios de la serie y me enganché por completo a ella, zampándome en pocos días sus tres temporadas.

La versión anglo-francesa, magnífica

Aunque con el principio habitual --el cadáver cortado por la cintura, situado esta vez en mitad del Eurotúnel--, esta versión franco-británica enseguida se aleja del original. Queda la pareja de polis, que funciona a la perfección: donde Demian Bichir y Diane Kruger se quedaban cortos, Stephen Dillane y Clemence Poésy lo bordan. Todo es nuevo en The tunnel, salvo la pareja protagonista, y los guiones están a la altura de los mejores thrillers ingleses para la televisión. Y cuando acaba la tercera temporada, uno se queda con ganas de que se hubiesen rodado más, lo cual no pasaba en The bridge y sí en El puente.

Mi única intención al escribir esta reseña es llamar la atención de quienes pasaron de The tunnel como hice yo, pues se están perdiendo una serie magnífica. Las tres temporadas están alojadas hasta finales de 2019 en el archivo de Movistar. Háganse un favor a sí mismos y tráguenselas.