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Evolución del mercado global de semillas y agroquímicos | CG

Tres grandes grupos controlarán el mercado mundial de semillas y agroquímicos

La fusión de Bayer y Monsanto se une a otras dos operaciones en el marco de la consolidación del sector

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La globalización ha dibujado un nuevo panorama mundial en el que todo está al alcance de todos, pero este todo solo está en manos de unos pocos. También en sectores vitales como la agricultura, cada vez más consolidado: las últimas megafusiones dejan el mercado de las semillas y el de los agroquímicos en manos, prácticamente, de tres grandes grupos. Hace un año eran 10 empresas las que controlaban el mismo volumen de negocio.

El último acuerdo es la integración de Monsanto --poderoso en el mercado de las semillas y patentes de las mismas-- en Bayer --fuerte en herbicidas y control de plagas a través de la división de productos agrícolas-- a cambio de 59.776 millones de euros. La fusión, conocida hace unos días, dará lugar al mayor productor mundial de semillas y pesticidas.

Dominio de la información, dominio del sector

En el sector, la química ChemChina ha comprado Syngenta por 42.000 millones, mientras que Dow Chemichal ha hecho una oferta de 61.000 millones por DuPont. Entre los tres grandes grupos dominarán el 75% del mercado de las semillas (del cual, más del 50% corresponde a semillas modificadas genéticamente, las MG) y el 66% de los agroquímicos. También Potash y Agrium combinarán los negocios de fertilizantes para ganar músculo y reducir costes.

Las uniones van más allá de las semillas y los pesticidas: es una manera de controlar grandes volúmenes de datos en la agricultura, como indica Pat Mooney, miembro del Grupo ETC, encargado de supervisar la agroindustria y las tecnologías agrícolas. Y quien domine la información, tendrá el control del sector, añade. Bayer, de hecho, prevé doblar los ingresos de su unidad agroquímica, cifra que representaría la mitad de la facturación global del grupo.

Agricultores ahogados

Las fusiones, no obstante, perjudican a los agricultores, que pierden margen para negociar los precios. Y se producen en un momento en el que el valor del grano está muy por debajo de años anteriores. Las empresas argumentan que será al revés, ya que ofrecerán mejores soluciones para el campo y más rápido.

Un informe de 2013, titulado Gigantes de las semillas vs. Agricultores estadounidenses, denuncia que la consolidación del sector ha producido un control del mercado y el consiguiente aumento del precio de las semillas. El coste promedio de plantar una hectárea de soja se disparó un 325% entre 1995 y 2011; un 516% en el caso del algodón, y un 269% en el maíz.

Negocio cuestionado

El mismo documento cuestiona el negocio de las patentes de las semillas de estas empresas, ya que la mayoría de variedades de cultivos desarrollados a lo largo del siglo XX se deben a la investigación financiada con fondos públicos.

Y un dato más. El nuevo panorama global ha disminuido drásticamente la diversidad de semillas, ya que la gran mayoría de las plantadas en Estados Unidos está modificada genéticamente.