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Los vertebrados más afectados por el descenso de población salvaje, por hábitat | CG

El planeta pierde más de la mitad de los vertebrados en 40 años

Los animales de agua dulce son los más afectados por el descenso, según el ‘Informe Planeta Vivo 2016’ de la WWF

3 min

La Tierra ha perdido más de la mitad de los vertebrados en los últimos 40 años. Los animales más afectados son los que viven en agua dulce, según desvela el Informe Planeta Vivo 2016 publicado este jueves por la WWF. Hay matices, pero también amenazas (la industria alimentaria y la contaminación) que podrían ampliar el descenso hasta el 67% en 2020.

Los autores han estudiado 14.512 poblaciones de 3.076 especies de vertebrados (aves, mamíferos, peces y reptiles) de todo el planeta. Constatan un descenso del 58% entre 1970 y 2012. La reducción de individuos en hábitats de agua dulce alcanza el 81%, frente al 38% de animales terrestres y el 36% de los marinos. Son datos absolutos. En los relativos, destaca el aumento de ejemplares europeos de lince, oso pardo y lobo.

Medidas para revertir la situación

Las medidas de reintroducción de especies, control de explotación de recursos marinos y rehabilitación de hábitats deben experimentar una “aceleración” para evitar que el índice alcance el 67% en 2020. “Todavía hay tiempo”, ha manifestado el responsable de Conservación de WWF España, Enrique Segovia. El Acuerdo de París (2015), la actualización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y acciones como las mencionadas con anterioridad aportan “esperanza”.

Todo ello debe ir de la mano del cese de consumo de “capital natural”. La principal amenaza para el futuro es, precisamente, la pérdida y degradación de los hábitats, ligada a la actividad humana con la eliminación, disminución o explotación de recursos clave. La industria alimentaria es la actividad que más influye por, entre otras causas, la “sobreexplotación” de especies en libertad.

Contaminación

La contaminación es la otra gran amenaza. Pero también la invasión de especies en entornos en los que desplazan a la fauna autóctona, la profusión de enfermedades y cambios de temperatura derivados del cambio climático, que dificultan la reproducción y la disponibilidad de alimentos. La actividad humana se ha disparado desde la década de 1950.

WWF propone soluciones, como “una transición hacia un cambio completo del esquema de producción, dirigido a alcanzar el objetivo de conservación del capital natural”, en palabras de la responsable del Programa de Aguas y Agricultura de WWF España, Eva Hernández.

Acciones concretas

Todo ello pasa por reorientar los flujos financieros de forma que incluyan la valoración de la naturaleza e impliquen una responsabilidad sobre el medio ambiente, una “mejor” producción y más “responsable”. Dietas sanas, reducir el desperdicio de alimentos, expandir las innovaciones, optimizar la productividad, diversificar cultivos y promover el enfoque paisaje son las concreciones.