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Situación del volcán Agung, en Bali

Lo que le faltaba al mundo: una erupción en Bali

Más de 80.000 personas huyen ante la muy probable actividad volcánica

4 min

El mundo enloquece. En paralelo a los movimientos políticos y sociales, la naturaleza agita la tierra. Solo hay que ver los últimos terremotos (el de México es el más reciente) o los huracanes que han devastado América. La última sorpresa puede estar en Bali. Allí, en esa idílica isla, más de 80.000 personas han dejado ya sus casas ante la alerta máxima por posible erupción del volcán Agung.

Puede que exista una relación directa entre lo que ocurre en la tierra y lo que le pasa a la tierra. O tal vez no. Sea como sea, el Agung (3.031 metros) ha entrado “en una fase crítica” dado el incremento de la actividad sísmica, según la Agencia Nacional de Gestión de Desastres Naturales (BPBD, por sus siglas en indonesio). Se ha activado el nivel máximo de alerta, el 4. Puede quedar en un simple susto.

El recuerdo de 1963

El Agung lleva avisando desde agosto. Lo hace por primera vez en medio siglo. Fue en 1963 cuando escupió por última vez rocas, gases y lava a través del cráter. Mató a 1.100 personas. Como más vale prevenir que curar, las autoridades de Indonesia han enviado ya camiones con ayuda de emergencia, máscaras y víveres. Los evacuados están repartidos en 377 centros en nueve distritos.

Volcan bali

Vista del volcán Agung, de Bali, desde Google

El magma está subiendo por el interior de la montaña. Lo desvelan los 547 terremotos superficiales detectados el lunes (cuatro veces más que el viernes anterior) registrados por el puesto de observación del Agung. Por si acaso, se ha establecido un perímetro de seguridad de 12 kilómetros alrededor del volcán. Allí viven unas 80.000 personas.

Sin riesgos para el turismo

La situación no comporta riesgos para los turistas. El aeropuerto mantendrá la operatividad normal. Otra cosa es que los visitantes puedan recibir consejos de sus países de origen y ellos los acaten. Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Reino Unido y Singapur han compartido recomendaciones de viaje ante la posibilidad de la interrupción de vuelos y de evacuaciones.

El Ministerio de Transporte de Indonesia tiene a punto diez aeropuertos (y 100 autobuses) como alternativa a lo que pueda ocurrir en Bali, ante el posible cierre de las instalaciones de Ngurah Rai (Bali) por el motivo de la ceniza volcánica. Unos 5.000 pasajeros se verán afectados si hay erupción, según las autoridades locales. Éstos serían derivados a las ciudades de Yakarta, Makassar, Surabaya, Balikpapan, Solo, Ambon, Manado, Praya, Kupang y Banyuwangi.

Cinturón de fuego

Bali es el primer destino turístico de Indonesia. Cada mes llegan a la isla 200.000 turistas extranjeros. El archipiélago reposa sobre el temido cinturón de fuego del Pacífico, una zona de mucha actividad sísmica. Indonesia tiene 130 volcanes en activo —de las erupciones más mortíferas, 12 se han producido en Indonesia—. Este anillo delimita la gran placa tectónica del Pacífico con otras de las costas americana, asiáticas y oceánicas. En la región se producen el 95% de los sismos.

Cabe recordar que Europa también está en alerta por volcanes. El supervolcán Campi Flegrei, en Nápoles, lleva meses amenazando a 360.000 personas. Es el más destructivo de Europa y, ahora sí, está llegando al punto crítico de presión.