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El excedente de comida en Estados Unidos en datos

Causas y consecuencias del excedente de alimentos en Estados Unidos

Bajada de precios, agricultores con pérdidas, compra de comida con fondos públicos y restricción de importaciones en el mayor exportador mundial

4 min

Los tornillos de los silos y los almacenes de comida de Estados Unidos soportan la presión del excedente de alimentos que sufre el país. El crecimiento de las montañas de productos es inversamente proporcional al descenso de precios, la pérdida de ingresos de los agricultores, la intervención pública y la restricción de importaciones, que derivan en cosechas sobrantes en otras regiones del mundo.

El mercado estadounidense, el mayor exportador mundial de alimentos, llevaba seis años perfectos, con récord de demanda de maíz incluido para la producción de etanol, grandes exportaciones en Asia y tasas de interés casi nulas. Los precios alcanzaron máximos en 2014, hecho que animó a los agricultores a expandirse. Fue la muerte de la gallina de los huevos de oro.

Crisis de maíz y soja

Hoy, la fortaleza del dólar, la crisis del petróleo y la subida de los tipos de interés promovida por la Reserva Federal (2015) han saturado las cosechas y las granjas, con consecuencias tan serias como el desplome a la mitad (desde 2012) de los precios del maíz y la soja, la principales producciones estadounidenses; y la incapacidad de dar salida a huevos, lácteos y sus derivados.

El 1 de septiembre, las reservas del país ascendían a 44 millones de toneladas de maíz y 5,4 millones de toneladas de soja, según el Departamento de Agricultura (USDA, por sus siglas en inglés).

Récord de leche y desplome del precio de los huevos

Hay que añadir a estos datos las 700.000 toneladas de fruta congelada, de las cuales 171.005 son de fresas; 594.207 toneladas de aves de corral, con los más de 100.000 millones de huevos producidos, y el récord de producción de leche (90.800 millones de litros), que deriva en excedente de queso (562.455 toneladas) y mantequilla (150.593 toneladas).

El exceso de huevos se traduce en la caída del precio de la docena hasta los 0,89 euros, así como en la restricción de los productos de la Unión Europea. Este hecho, por ejemplo, repercute directamente en España, ya que una parte importante de la producción de huevos, que terminaba en Estados Unidos, se queda en nuestro país, generando excedente y reduciendo los márgenes de los granjeros.

Fortaleza del dólar y contexto global

No menos importante es el excedente de leche y derivados. La situación actual ha provocado la participación directa del Gobierno de Obama, con la compra de 5 millones de kilos de queso (20 millones de dólares) para la reducción del mayor superávit en 30 años. Con esta medida, los productores compensan la caída del 35% de los ingresos en los últimos dos años, y el Ejecutivo distribuye los productos entre los desfavorecidos. Hay que bajar la producción.

La pregunta que surge es cómo ha llegado Estados Unidos a esta situación. Más allá de la creencia de que los tiempos de bonanza son eternos, hecho que anima a los agricultores, la fortaleza del dólar --frena las exportaciones, ante países con mejores precios-- y el veto de Rusia al comercio de productos de países occidentales han derivado en esta crisis de alimentos.

Gasto del Estado

En este contexto, el Gobierno estadounidense destinará, en el año fiscal, 312,9 millones de euros en alimentos que sobran. Otra consecuencia es la parte solidaria en la que deriva el excedente. Algunas cadenas de comida donan las sobras a bancos de alimentos como Food Donation Connection y Feeding America.