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Los submarinos que jamás regresaron a puerto

Horas decisivas para encontrar el 'ARA San Juan', el sumergible desaparecido el 15 de noviembre en Argentina con 44 personas a bordo

28.11.2017 00:00 h.
7 min
Los submarinos que jamás regresaron

Han trascurrido casi 150 años desde que el célebre Julio Verne visionó un submarino eléctrico en su viaje de 20.000 leguas, y 130 años desde que el español Isaac Peral desarrolló la idea y construyó el conocido como sumergible Peral (1888). Los intentos de navegar bajo el agua eran anteriores, pero el invento tomó forma a finales del siglo XIX y se convirtió en potente arma para los conflictos bélicos venideros.

Desde entonces, poco se sabe de los submarinos dada la discreción que los caracteriza. Son un arma estratégica que sirve, entre otras cosas, para obtener datos, para proteger, para operaciones de minado y, en tiempos de guerra, para torpedear. Sin embargo, los sumergibles han ocupado más portadas de las deseadas con motivo de accidentes fatales. Curiosamente, y pese a los avances, varias tragedias han ocurrido en el siglo XXI.

Los peores accidentes

La peor de todas, por número de fallecidos (129), fue la del USS Threser, en los EEUU de 1963. Perdió potencia y se hundió. Realizaba maniobras de prueba. Sigue a esta tragedia la del K-141 Kursk, en Mar de Barents (2000). Explotó el compartimento de los torpedos, se hundió y los supervivientes murieron sofocados: 118 fallecidos.

Los incendios hundieron el K-8 (1970) y el K-278 Komsomolets (1989), en este caso a raíz de un cortocircuito. Por el contrario, un fallo en el sistema de extinción de fuegos liberó gas venenoso en el K-152 Nerpa (2008), mientras que una mala combustión consumió el oxígeno del Ming 361 (2003). Peor suerte todavía corrió el HMS Thetis, uno de los pocos sumergibles hundidos dos veces (1939 y 1943). Esta es la lista:

Submarinos desaparecidos

Los peores accidentes de los submarinos

Oxígeno: la gran preocupación sobre el 'ARA San Juan'

Los pensamientos están ahora con el ARA San Juan, el submarino argentino desaparecido desde el 15 de noviembre en el Atlántico. Se perdió el contacto. No hay noticias de la tripulación desde entonces, ni para lo bueno ni para lo malo. Aunque, como dice el refrán, quien espera desespera, y las informaciones sobre la percepción de una explosión en el área del sumergible llevan los peores pensamientos a los familiares de los 44 submarinistas.

El consumo del oxígeno del interior es una de las cuestiones que más preocupan. Es una búsqueda contrarreloj. Las estimaciones sugieren que todavía podría haber esperanza en este sentido. El capitán y comandante de la Flotilla submarina de la Armada española, Alejandro Cuerda, opina que, hasta este martes, 28 de noviembre, hay margen. Ello, sin contar con las candelas de oxígeno y los absorbentes de anhídrido carbónico con los que debería ir equipado el ARA San Juan.

Todo en contra: meteorología y orografía

El capitán repasa los pasos a seguir. Lo primero es la búsqueda y la localización: “El área a peinar es enorme, casi tan grande como España”, aunque en las últimas horas se ha acotado a un radio de 74 kilómetros. La meteorología tampoco ayuda, ni la orografía. Ese es otro hándicap. La zona de rastreo comprende profundidades de 100 metros a 1.000 metros. “La profundidad máxima de operación” del ARA San Juan es de 275 metros, pero a partir de 500 metros, en teoría, colapsa e implosiona.

La Armada argentina ha confirmado que el sumergible se encuentra entre los 200 metros y los 1.000 metros bajo el mar. Rusia ha enviado un teledirigido capaz de descender a tal profundidad. También EEUU cede naves. Una vez localizado, el siguiente paso es “aportar medios de rescate o escape, como campanas, si fuera el caso”, añade Cuerda. En ese impás, existen métodos para acercar oxígeno y víveres (España ha facilitado algunos contenedores) mediante la doble esclusa del aparato.

[Interactivo] El operativo de rescate del 'ARA San Juan'

Preparación "muy rigurosa"

Otra variable que no se contempla es la posibilidad de que los submarinistas se enfundaran el traje de escape y huyeran uno a uno. Los submarinos están preparados para este supuesto, aunque para ello han de hallarse a una profundidad máxima de 190 metros. La preparación de la tripulación es “muy rigurosa”. En el caso de España, 200 personas se forman anualmente en simuladores y con vivencias a bordo desde la base de Cartagena (lugar de nacimiento de Peral).

Suele ocurrir en situaciones como la actual que salen a la luz los trapos sucios. ¿Era correcto el mantenimiento del ARA San Juan? Fue botado en 1985, aunque entre 2007 y 2014 sufrió una revisión y reparación cuestionadas ahora. El capitán español reconoce que estos sumergibles pueden durar 30 años y hasta 40 años, según tipo y mantenimiento. Y, ¿han actuado bien las autoridades argentinas? Cuerda opina que lo han hecho con toda la “prudencia” posible.

"Tarea colosal"

El capitán de la Flotilla espera que, aunque se agoten los márgenes para encontrar a los submarinistas con vida, hay que seguir buscando. Hay 10 países colaborando en el rastreo. “No hay precedentes, es una tarea colosal”, asume. Y remarca que el hallazgo debería ser posible con la tecnología actual. Cueste lo que cueste.

Antes de terminar la conversación, pide la palabra para resaltar que todos los submarinistas del mundo son “camaradas”, “una familia”. Si se confirma la tragedia del ARA San Juan, esta familia a la que se refiere despedirá a 44 miembros: “Estamos apoyando y nos solidarizamos con ellos en estos momentos”. La esperanza es lo último que se pierde.

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