Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Un niño estornuda tras estar en contacto con gramíneas: la rinitis se asemeja a un resfriado / EP

¿Qué es la rinitis por pólenes?

Los síntomas de esta patología de origen inmunológico pueden manifestarse de repente y a menudo se parecen a un resfriado

5 min

La rinitis alérgica es la patología de origen inmunológico más frecuente en la consulta pediátrica de alergología. Sus síntomas, muchas veces infravalorados, constituyen un problema serio para los niños que la padecen, tanto por la persistencia de sus síntomas como por la frecuente afectación de órganos vecinos, como son los oídos, la garganta, los senos paranasales, etcétera, así como la demostrada afectación de la calidad de vida.

Los síntomas de la rinitis alérgica pueden manifestarse de repente y a menudo se parecen a un resfriado: estornudos en forma de salvas (por lo general más de seis veces seguidos), secreción acuosa (hidrorrea) y sobre todo prurito, se asocia con lagrimeo y enrojecimiento de los ojos.

La congestión nasal

Lo que más molesta a los más pequeños es la congestión. La obstrucción nasal acaba por producir, incluso, cambios de humor. Esta alteración puede influir negativamente en el rendimiento escolar, alerta el doctor Ramón Artigas, alergólogo pediátrico en Hospital El Pilar – Grupo Quirónsalud.

Si la rinitis se cronifica puede alterar los sentidos del olfato y del gusto. El sangrado nasal frecuente (epistaxis), que se origina por la extraordinaria vascularización de la nariz y el picor de la reacción alérgica provoca que los pequeños se froten intensamente. En ese caso, podemos estar ante una rinitis alérgica.

Síntomas de la polinosis

La polinosis es una enfermedad alérgica caracterizada por síntomas que afectan a los ojos, nariz y pulmones y que se presenta normalmente durante las estaciones de primavera y verano. Sus síntomas pueden aparecer a cualquier edad, aunque más frecuente en la infancia (menores de tres años) y en la juventud.

Los pacientes con rinitis alérgica tienen entre un 30 y un 60% de probabilidades de desarrollar asma bronquial, lo que le confiere la condición de factor de riesgo importante.

Tipos de pólenes

En España hay más de diez tipos de pólenes que pueden provocar polinosis epidémicas. Si un pequeño presenta la sintomatología descrita debe acudir al especialista que le someterá a una serie de pruebas cutáneas o de otro tipo para confirmar si los síntomas son producidos por haber desarrollado alergia a uno o a varios pólenes.

La aparición de los síntomas está en función de la presencia atmosférica del polen o los pólenes a los que está sensibilizado en su lugar de residencia. Los residentes en el área de Barcelona y que son alérgicos a los pólenes de las arizónicas y los cipreses (cupresáceas), desarrollarán sus síntomas en los meses que van de enero a marzo; los alérgicos al plátano de sombra los desarrollarán entre marzo y abril; mientras los que lo sean al polen del olivo o la parietaria, o las gramíneas, de abril a julio.

¿Cómo evitarlo?

Los pólenes están en suspensión en el aire. Los días de viento, el aire puede transportarlos más fácilmente. La concentración de polen en el aire es más escasa en los días de lluvia o los días fríos y húmedos y aumenta en los días secos y calurosos.

Consejos para minimizar sus efectos 

  • Abrir las ventanas del domicilio a primera hora de la mañana y cuando cae el sol, ya que es en estas horas cuando los niveles de pólenes son más bajos.
  • Ducharse y cambiarse de ropa al llegar a casa. Procurar no tender la ropa en el exterior.
  • Usar gafas de sol y mascarillas antipolen (preferentemente las denominadas FPP).
  • Instalar filtros antipolen en los aparatos de aire acondicionado, tanto en el domicilio del niño como en el coche.
  • Cuando se viaje en coche, hacerlo con las ventanillas cerradas.
  • Evitar actividades que puedan remover partículas de polen, tales como cortar césped, barrer la terraza, etc.
  • Disminuir las actividades al aire libre en las horas centrales del día, entre el mediodía y las cinco de la tarde.