La Iluminación LED influye en el rendimiento escolar

La luz fría favorece a la concentración debido a su parecido con la iluminación natural, por lo que los ojos se cansan menos

Una foto de una bombilla LED
16.03.2018 17:05 h.
7 min

Las lámparas LED (Light Emiting Diode) empezaron hace relativamente poco tiempo a darle una iluminación más agradable a los espacios que habitamos. Llegaron a nuestras casas y a nuestros lugares de trabajo y ocio para crear atmósferas lumínicas más agradables y, sobre todo, contribuir al ahorro energético. Pero ¿conocemos todas las posibilidades que nos ofrecen estas lámparas que utilizan la tecnología de diodo emisor de luz? Gracias a su gran polivalencia podremos conseguir la iluminación que se adapte mejor a nuestras necesidades, encontrando incluso en el mercado bombillas led para estudiar que contribuirán a mejorar nuestro rendimiento académico.

La luz para aprobar

Uno de los factores más importantes cuando hablamos de iluminación es su tonalidad. Las LED nos permiten escoger el color de la luz que mejor se adapte a la función que le daremos a un determinado espacio. En nuestro caso, para favorecer la concentración elegiremos una luz fría. Los colores fríos en la iluminación están recomendados para hacer tareas de precisión, como pueden ser leer o estudiar. En este sentido, varios estudios señalan que las bombillas LED de luz fría mejoran la visibilidad cuando tenemos que llevar a cabo tareas más específicas.

Además, la luz fría se parece más a la iluminación natural, por lo que nuestros ojos se cansarán menos. Sin embargo, tenemos que tener cuidado con la utilización de las luces frías ya que su uso durante la noche puede ser contraproducente. Nuestro cerebro se mantendrá alerta bajo la influencia de este tipo de luz, lo que podría generar problemas de sueño. Si necesitamos estudiar de noche y no queremos padecer insomnio, lo más recomendable es utilizar una iluminación cálida o luz neutra.

Consumo mínimo

Otro aspecto que debemos cuidar y que aumentará nuestro rendimiento académico es la potencia de luz. La lámpara de estudio debe ser de una potencia determinada. Se recomienda que la potencia nominal de las bombillas empleadas en las lámparas de estudio sea de entre 7W y 10W. Las LED son las únicas que consiguen, con un consumo mínimo, obtener una máxima eficiencia.

Al contrario que las bombillas incandescentes tradicionales, las lámparas LED no emiten calor. Es así como se consigue una eficiencia máxima y, además, no se generan fuentes de calor que pueden resultar molestas mientras estudiamos.

Ángulos cerrados para el estudio

La posición de la fuente de luz debe estar bien pensada. La lámpara tiene que estar adaptada a nuestra altura una vez nos sentemos. No puede obstruir la visión a la zona de trabajo ni crear sombras por nuestra cabeza o nuestras manos. De este modo, si la persona es zurda, la lámpara LED deberá situarse a su derecha, y si es diestra a su izquierda.

Las bombillas LED nos permiten escoger diferentes ángulos de apertura por lo que serán de gran ayuda para focalizar la luz. En nuestro caso, buscaremos ángulos menores y más cerrados para que la superficie de estudio esté bien iluminada y nos ayude a estar más centrados en la tarea.

Destripando las bombillas LED

Las bombillas LED son herederas del primer prototipo comercializado por Thomas Edison en 1879. No obstante, su forma de producir luz es diferente. Las bombillas LED toman energía de la red que transforman en energía lumínica mediante elementos electrónicos intermedios, también denominados drivers.

Su funcionamiento, diferente al de las bombillas tradicionales, hace que la utilización de estas lámparas nos ayude a menguar la factura de la luz, consumiendo 2,5 veces menos que una bombilla de bajo consumo convencional y casi 9 veces menos que una incandescente. 

Respetuosas con el medio ambiente

Al basar su funcionamiento en elementos electrónicos no es necesario utilizar mercurio ni tungsteno en su fabricación, que es lo que sucede con las bombillas tradicionales. De este modo, las bombillas LED se convierten en las más respetuosas con el medio ambiente.

Más comparaciones: las LED duran mucho más que las tradicionales. Además, soportan golpes y vibraciones sin romperse, ya que no tienen filamento como las bombillas incandescentes o halógenas. Asimismo, estas luces son capaces de resistir mucho mejor a los ciclos, esto es, el número de veces que se encienden y se apagan.

Ahorro de energía

Por otra parte, las LED son regulables, permitiendo cambiar la intensidad lumínica para adaptarse a necesidades diferentes de un mismo espacio. En este sentido, además de ayudarnos a ahorrar energía también se contribuye a alargar la vida de las LEDs.

Por último, el Índice de Reproducción Cromática (IRC) es mucho mayor con bombillas LED. Este tipo de iluminación hace que se perciban los colores de los objetos de manera real, muy similar al de la luz natural.

Bien sea por una cuestión de ahorro, de respeto al medio ambiente o para conseguir un mejor rendimiento académico, las bombillas LED ofrecen grandes ventajas frente a cualquier otra opción de iluminación. Escoger la iluminación adecuada repercutirá, en definitiva, en nuestra vida y en nuestro rendimiento escolar.

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