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Burdeos, la ciudad que marcará tendencia este invierno


La capital europea del vino se ha convertido en uno de los destinos preferidos gracias a las conexiones directas de Vueling


Fernando Baquero

Una ciudad monumental

La bella durmiente, la ciudad del vino, la perla de Aquitania, el puerto de la luna, la pequeña París… Todos estos apellidos corresponden a Burdeos, una histórica urbe que se construyó rastreando el contorno en forma de media luna del río Garona.

Esta ciudad del suroeste de Francia, que Vueling conecta directamente desde Barcelona, ha sabido reinventarse y evolucionar sin interferir en la esencia de los monumentos que explican su pasado. Capaz de modernizarse sin renunciar a su legado histórico, esta villa portuaria se presume como la tendencia viajera de este otoño 2022.

Jardines Budeos

Una metrópoli moderna

Burdeos posee muchos elementos que hacen de ella un destino muy recomendable. Además del vino más famoso del mundo, esta metrópoli posee una gran riqueza arquitectónica, cultural y natural. Es una de las ciudades más bellas de Francia gracias a sus más de 350 monumentos históricos, sus calles empedradas y a la huella que todo ello ha dejado en cada una de sus calles. Y a poco más de dos horas de la frontera española…

Últimamente, esta ciudad se ha ido transformando radicalmente a través de ambiciosos proyectos de desarrollo urbanístico que han modernizado su paisaje metropolitano. Hoy en día es una ciudad multifacética donde la gastronomía, la arquitectura, el ocio o las iniciativas culturales hacen de ella una de las ciudades más populares del mundo.

Bassins a Flot Burdeos

Una ciudad, infinitas personalidades

Con un centro histórico catalogado como Patrimonio de la Humanidad, la ciudad, una de las más elegantes de Europa, ha sabido conservar su espíritu original. Su llamativa fisonomía no se ha modificado en un plan urbanístico que hasido  respetuoso con el medio ambiente y con sus monumentales edificios, hasta el punto de que es, después de París, la segunda ciudad francesa que guarda mayor cantidad de vestigios del pasado.

Cada distrito tiene su historia, su estilo, su arquitectura, sus secretos. Desde los Chartrons, que hoy es el barrio de moda, hasta la zona de lujosas mansiones denominada el Triangle d’Or o desde el centro histórico hasta el puerto marinero Bassins à flots se trata de una ciudad rica y dinámica en la que se aprecia las diferentes personalidades de sus barrios.

Vista general de Burdeos

Cientos de tesoros al descubierto

El Puente de Piedra, construido por orden de Napoleón Bonaparte y que une las dos orillas del Garona; la Place des Grands Hommes; la Place de la Bourse; la puerta de Cailhau, el monumento Girondins en la Place des Quinconces, el Grand Théâtre en la Place de la Comédie, la Catedral de Saint-André, la Tour Pey Berland son lugares que deslumbrarán al turista durante su estancia en esta ciudad del suroeste francés.

La Iglesia Sainte-Croix, la Grosse Cloche, la Basílica de Saint-Michel, el Palais Rohan, sede del ayuntamiento o el Palais Gallien también son emplazamientos muy apreciados por los visitantes de una ciudad que se encuentra a tan solo dos horas de París gracias a la nueva línea de alta velocidad (LGV).

Museo Meca

Cultura de muchos quilates

Los museos salpican todos los rincones de Burdeos. La Cité du Vin, que revela la relación de la ciudad con el vino; el Museo de Creación Contemporánea, el Mer Marine, que explica su devoción por el mar o el MECA (Museo de Artes Decorativas y Diseño), que pone al descubierto obras artísticas antiguas y contemporáneas, son sólo ejemplos de la gran riqueza artística de esta ciudad.

El Museo de Aquitania, el Museo de Bellas Artes, la Casa de Goya, el Centro Jean Moulin o la Casa de las Imprentas contribuyen a darle identidad cultural a la ciudad y espacios naturales como el Jardín Público, el Jardín Botánico o el Parque Floral pueden hacer de la visita a Burdeos una excursión casi bucólica

Plaza de la Bolsa Burdeos

Plaza de la Bolsa

Burdeos se liberó de las murallas de su casco antiguo cuando se construyó esta majestuosa plaza en la orilla izquierda del Garona. También llamada Place Royale y famosa por la perfecta simetría de su diseño arquitectónico, fue construida para mostrar el poder de la familia real francesa. Es un símbolo de la villa, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La Cámara de Comercio de Burdeos se encuentra dentro del elegante Palais de la Bourse, edificio que también se utiliza para albergar conferencias y otros eventos importantes.

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Espejo del agua (Miroir d’eau)

Se trata de una especie de piscina de 3.450 metros cuadrados. Cada cierto tiempo, de forma regular, se llena con una fina película de agua que ofrece un espectacular reflejo de la Plaça de la Bourse. Sin duda alguna, se trata del espejo de agua reflectante más grande del mundo. Y una de las fotos más buscadas de Burdeos.

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Los Estanques de Luz

Una base de submarinos construida por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial se ha convertido en un centro de arte digital para albergar exposiciones: los Bassins de Lumières. Concretamente, se trata de obras de arte que se proyectan en las paredes y que pueden ir acompañadas de sonidos. Estos estanques de luz presentan una exposición digital inmersiva dedicada a los grandes artistas de la historia del arte y la creación contemporánea. Con 12.450 metros cuadrados de espacio de proyección, es el mayor centro de arte digital del mundo.

Saint Michel

Basílica de Saint-Michel

Fue construida entre los siglos XIV y XVI por gremios de artesanos sobre una antigua fosa común. Al igual que la Catedral de San Andrés, la Basílica de San Miguel tiene su propio campanario separado, y se le llama la Flèche, (aguja). Ésta se trata de una torre de 114 metros de altura que se ha convertido en la más alta del sur de Francia. 235 escalones conducen a la terraza con una vista panorámica del animado barrio de Saint-Michel. La base del campanario conserva una cripta que sirvió durante mucho tiempo como osario y después como lugar de exhibición de las momias exhumadas en el siglo XIX procedentes del cementerio de la parroquia.

Sant André y Pey Berland

Catedral de Saint-André

El lugar de culto más importante de Burdeos fue construido en el siglo XI y fue transformada en estilo gótico entre los siglos XII y XVI. El edificio tiene una arquitectura muy imponente y sorprendente ya que su campanario, la Torre Pey Berland, está separado del resto del edificio. Fue inaugurado en el siglo XV en sustitución del campanario original que no podía soportar el peso de las campanas. Para llegar a la cima de la torre hay que subir más de 200 escalones, tras los que espera una vista panorámica a 66 metros de altura sobre la ciudad.

 

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Parque Majolan

Construido a finales del siglo XIX en un antiguo pantano, este espacio fue diseñado en el estilo barroco romántico. Abierto al público a mediados de los ochenta, se ha convertido en un lugar muy popular para caminar. Completamente renovado a finales de la década de 2000, el Parque Majolan revela un lago de más de cuatro hectáreas, cuevas artificiales, un puente rocoso o muchas especies de árboles raros y exóticos.

Este vasto espacio natural cuenta con cuevas artificiales y falsas ruinas, fuentes y géiseres de agua y un gran lago que permite la convivencia de varias especies animales.

Girondins

Monumento a los Girondins

La Esplanade des Quinconces, la plaza más grande de Europa con más de 12 hectáreas, debe su existencia al desmantelamiento, durante la Restauración, del Château Trompette, construido para vigilar la ciudad y sofocar cualquier atisbo de rebelión.

Compuesto por una gran explanada flanqueada por pasarelas arboladas y frente al gran Monumento a los Girondinos, uno de los sitios más importantes del centro histórico de la ciudad y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este monumento es un homenaje a los diputados ejecutados durante la Revolución Francesa.

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El puente de piedra

Es el primer puente que cruza el Garona al entrar en Burdeos. Su construcción fue ordenada por Napoleón Bonaparte entre los años 1810 y 1822. Su misión es la de conectar la ribera izquierda de la ciudad de Burdeos con el famoso barrio de Bastide. Este puente tiene una longitud total de 486 metros de largo y está decorado con 17 arcos de media luna, que curiosamente, corresponden al número exacto de letras que contiene el nombre del mítico emperador francés. Su construcción fue muy complicada a causa de las fuertes y continuas corrientes del río.

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La Puerta Cailhau

Fue construida para celebrar la victoria del rey Carlos VIII contra la Liga de Venecia en la batalla de Fornovo. De 35 metros de altura, originalmente formaba parte de las murallas de la ciudad. Se encuentra en el barrio de Saint-Pierre, cerca de la iglesia que lleva su nombre y la Plaza del Parlamento en la Rue Porte de Cailhau.

También conocida como Porte du Palais, esta puerta ofrece un espléndido panorama de los muelles, del Puente de Piedra y de los tejados de la ciudad. Su arquitectura está a medio camino entre el gótico y el renacimiento, y recuerda al típico castillo de los cuentos de hadas. En su interior guarda una exposición que explica cómo se construyó la ciudad.

Grosse Cloche

La Grosse Cloche

Construida en el siglo XV, la Grosse Cloche, con sus techos cónicos gemelos, es el antiguo campanario del ayuntamiento, en el corazón del viejo. Es el único vestigio de las antiguas murallas de la ciudad. La Grosse Cloche fue instalada sobre las ruinas de la Porte Saint-Eloy, una puerta que data del siglo XIII. Su arquitectura gótica incluye dos torres conectadas por un edificio central. Este edificio monumental está situado en la ruta de los peregrinos a Santiago de Compostela. Su enorme campana, que data de 1775, pesa 7.750 toneladas. Hoy en día, la Grosse Cloche, que también fue una prisión, es una atracción turística muy popular en Burdeos.

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El Gran Teatro

Este imponente edificio de 1780 de estilo neoclásico cuenta con un pórtico con doce columnas en las que se reflejan las diosas Juno, Venus y Minerva acompañadas de nueve Musas. Está declarado monumento histórico de Francia, tiene 88 metros de largo por 47 de ancho con una sala para 1.100 espectadores. En 1871 sirvió como Asamblea nacional del Parlamento francés.  Hoy, el Grand Théâtre alberga el Ballet National de Bordeaux y la Opéra National de Bordeaux.

La Cité du vin

La Cité du Vin

Inaugurada en 2016, la Ciudad del Vino es un centro cultural y turístico dedicado al vino que se extiende más de 3.000 metros cuadrados. La silueta de este museo interactivo recuerda el remolino del Garona y al vino que se vierte en la copa. La estructura cuenta con ocho plantas, que guardan una vinoteca, salas de recepción y degustación, un recorrido permanente e incluso un restaurante panorámico.

Este edificio, mitad museo mitad parque temático, tiene como objetivo defender y difundir el patrimonio cultural y el valor del vino. Paneles de aluminio y vidrio cubren toda la fachada hasta en la parte superior de la torre que tiene 55 metros de altura. En la Cité du Vin, se puede visitar una biblioteca-bodega con más de 9.000 botellas de más de 80 países.

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Burdeos, también un destino gastronómico

Burdeos es uno de los destinos culinarios más apreciados del mundo. La región es famosa por sus espectaculares vinos, pero también por su cocina local que ofrece tanto delicias marinas y suculentos productos de la tierra como platos tradicionales.

El magret de Canard (pechuga de pato cebado), los royans (sardinas frescas para comer crudas o asadas al fuego de leña),el tourin (sopa de ajo blanqueado preparada con yemas de huevo), las tricandilles (callos de cerdo aliñados con ajo y un toque de pimienta fresca, la lamprea a la bordelesa (pescado sin espinas ni vértebras) el cordero lechal de Pauillac o las pibales (anguilas preparadas a la manera española) son algunos de los platos tradicionales de la región bordelesa. Entre los postres, especialmente apreciados son el cannelé (pastel aromatizado con ron añejo y vainilla) o los chocolates artesanales.