Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Mar Gispert, portavoz de Arran, durante una protesta / Cedida

Marina Gispert

1 min

Arran ha terminado rota por la mitad, con una escisión y una fuga masiva de grupos radicales. 

Los cachorros de la CUP no hacían presagiar nada bueno con un radicalismo vacío tolerado solo por la impunidad de la que gozaban. Como finalmente ha sido.