Barcelona reduce un 16% los ingresos por turismo de compras

La inestabilidad política frena a una ciudad que concentra el 50% del gasto en shopping de los viajeros de larga distancia

La calle Portal de l'Àngel de Barcelona con ciudadanos y turistas de compras

La calle Portal de l'Àngel de Barcelona con ciudadanos y turistas de compras

La situación política de Cataluña pasa factura a la imagen de España en el exterior. De hecho, los ingresos por turismo de compras en Barcelona cayeron un 16% en diciembre, propiciando que, tras años al alza, los ingresos nacionales marcaran signo negativo, al caer un 1% en el último mes del año, según datos del Barómetro del Turismo de Compras de Global Blue, primer operador internacional de tax free.

Los datos, hechos públicos con motivo de la Feria Internacional de Turismo (FITUR) que se celebra hasta el próximo día 21 en Madrid, ponen de manifiesto cómo, dado que Barcelona concentra el 50% de los ingresos nacionales por compras de turistas extracomunitarios, lo que allí ocurra afecta y mucho al resultado total de España. Según los datos de Global Blue, las joyerías y relojerías fueron los establecimientos que más notaron este incremento de poder adquisitivo. De ahí, que los ingresos de estas tiendas por compras de turistas de larga distancia crecieran un 30% en 2017, el doble que en el sector de la moda y los complementos.

De esta forma, a diferencia de lo que pasó con los atentados de Barcelona del pasado mes de agosto, cuyo impacto se diluyó en apenas diez días, la permanente presencia en los medios de comunicación de noticias relacionadas con el conflicto político catalán erosiona la proyección de España en el exterior, reduciendo el interés de los turistas de larga distancia de viajar hasta aquí; algo que puede convertirse en un problema estructural.

Si tenemos en cuenta que para estos viajeros de largo recorrido la planificación del viaje, incluida la obtención del visado, puede llevar entre uno y tres meses y el conflicto saltó en otoño, sus efectos no han comenzado a notarse hasta noviembre. Esta circunstancia explica que en el conjunto del año el balance sea positivo. Así, a cierre de año, Barcelona incrementó sus ingresos por turismo de compras un 18%, haciendo posible que en el conjunto de España el gasto en shopping aumentara un 26% en 2017.

Distribución de los ingresos por ciudades / Global Blue

Cómo revertir la situación

En cualquier caso, para poder revertir cuanto antes esta tendencia, es imprescindible que de manera inmediata y a corto plazo no sólo se incrementen los recursos destinados a turismo sino también que se mejoren los planes de promoción en origen. Asimismo, resulta básico que se revisen los trámites de obtención de visados para poder acortar los plazos.

Y es que esta situación de inestabilidad está haciendo que España pierda todo el camino ganado en los últimos tres años, en los que iniciativas como el Plan de Turismo de Compras o la mejora de la conectividad aérea con Asia le han permitido capitalizar la llegada de turistas de alto poder adquisitivo, sentando las bases para construir un modelo turístico de mayor sostenibilidad, que no base su éxito en el volumen de viajeros sino en el gasto per cápita.

De hecho, los datos de Global Blue muestran que los turistas chinos incrementaron su gasto en compras en España en un 27%. De esta forma, con un ticket medio de 946 euros cada vez que entraron en una tienda, se alzaron como los más rentables. 

Tras ellos, argentinos y rusos conformaron el podio de turistas más rentables para España durante el año pasado. El tipo de cambio del euro frente al peso aumentó en un 44% la capacidad de compra de los argentinos, mientras que el impacto del Brent sobre la cotización del rublo aumentó en un 15% el poder adquisitivo de los rusos. Así, entre las tres nacionalidades concentraron casi la mitad de los ingresos del comercio por turismo de shopping, de los cuales tres de cada diez euros salieron de la cartera de los chinos.

Distribución de los ingresos por nacionalidades / Global Blue