Amazon Go: el súper sin colas

Amazon abre al público su nuevo concepto de supermercados en donde el móvil, los sensores y la inteligencia artificial son los protagonistas

Imagen promocional de Amazon Go / Amazon

Imagen promocional de Amazon Go / Amazon

Amazon continúa con su particular revolución de los espacios virtuales y, también, de los físicos. Este es el caso de la nueva propuesta de la empresa que preside Jeff Bezos al dar una nueva evolución a la idea de los supermercados tradicionales. El principal atractivo de la propuesta reside es que no existen intermediarios, no hay colas ni cajeros. El 100 % de la experiencia transcurre gracias al smartphone y a su interacción con los diferentes sensores e inteligencia artificial que hay en el espacio. 

La idea es que la tecnología de aprendizaje automático de Amazon pueda identificar automáticamente cuándo se agrega un producto a nuestro carrito de la compra para que no tengamos que hacerlo nosotros mismos. Cuando salimos de la tienda, Amazon carga el importe automáticamente en nuestra cuenta de Amazon tal y como puede verse en el siguiente vídeo:

Desde el pasado 22 de enero, el gran público ya puede vivir esta experiencia en la tienda situada debajo de la sede de la empresa en Seattle. Como ya adelantamos en Ecoonomia.com, la tienda abrió en modo de pruebas para empleados en enero de 2017. Hoy ya es una realidad cuyo desembarco en otras ciudades no se hará esperar. 

Los productos disponibles son los propios de un supermercado de proximidad. Desde pan, lácteos o refrescos, hasta comida de "take away", según informó la compañía. 'Amazon Go' el supermercado sin cajeros ni colas, nace con un claro espíritu de entrar en un mercado cada vez más competitivo como son las redes de ventas de cercanías. Si bien ahora hay empleados que ayudan en la selección de la comida y asesoran al cliente, la idea futura es que no haya en el supermercado otra persona que no sean clientes pues confiarán toda la gestión del mismo a la inteligencia artificial y a la interconectividad de los sensores. 

A este respecto, desde Bloomberg consideran que Amazon Go no funciona sin los seres humanos: los cocineros para hacer sándwiches, los reponedores para rellenar los estantes (un trabajo más difícil que en una tienda normal, ya que todo debe estar en su lugar preciso), un verificador de ID en la sección de alcohol y alguien que se sitúe en el torniquete para ayudar a las personas con problemas de entrada y que gestione las devoluciones. Es decir, el promedio de personal que debe haber por tienda de Amazon Go es de cuatro empleados, sin contar los chefs, durante cada turno de 8 horas. Lo cual significa un coste que Amazon aún no ha resuelto y que hace difícil converger hacia el modelo completamente automatizado.